Conociendo Rusia y su debut en Chile: El nuevo capo ha llegado

Dedico este show a Luis Alberto Spinetta”, dice de entrada Mateo Sujatovic tras dar la bienvenida al público que llegó hasta el primer show en Chile de Conociendo Rusia, su proyecto con el que se ha alzado como uno de los nombres de recambio con futuro más prometedor de la música argentina.

La dedicación no es casualidad: es un lazo que no sólo se relaciona con sus raíces familiares (su padre es Leo Sujatovich, pianista y compositor que fue parte de Spinetta Jade a mediados de los 80), sino también con su identidad musical, la cual ha sabido unir generaciones a punta de canciones que siguen la misma pasión pop de otros compatriotas que han marcado las vidas de los chilenos: García, Calamaro, Cerati, Páez, entre otros.

“El ruso” es parte de la camada que lentamente han encontrado acogida en suelo chileno, después de varios años de desconexión. El exitoso debut de Mateo en el Teatro Nescafé de las Artes (con una segunda fecha programada para el domingo 24 de abril) revela el alcance de sus creaciones, con herramientas de sobra para alcanzar mayor arrastre.

Tras una previa a cargo de la iniquieta Másquemúsica, con un breve pero atractivo  set, Conociendo Rusia demostró su contundencia con una performance enérgica y prolija, sin mayor puesta de escena que la presencia de la banda, paseándose por gran parte de los temas de su, hasta ahora, breve pero efectiva discografía, con énfasis en La Dirección, el tercer disco editado a fines del año pasado parido tras el encierro pandémico.

Como suele pasar en el recinto de Manuel Montt, el público no aguantó mucho para sacarse la mascarilla para cantar con comodidad y saltarse los asientos para acercarse al escenario, especialmente cuando la cosa se tornó bailable con “A la vez” y “Juro”.

Entre medio, un par de situaciones particulares: un hiperventilado asistente pidió cantar “La Mexicana”, con cartel en mano y un sombrero charro. Su deseo se hizo realidad y zafó con creces con su fuerza vocal, sorprendiendo hasta el propio Mateo.

Poco después, un invitado estelar convirtió la cita en algo especial: apareció Goyo, vocalista de Bándalos Chinos (otros debutantes del nuevo pop argentino que serán parte del Festival Ritual) para cantar “Demasiado” de su propia banda y el hit “Cabildo y Juramento”, tema que en el cierre se transformó en “Apoquindo y Manquehue”, como si fuera un cruce de calles emblemático de la capital, obra del sector cheto que se apostó en las primeras filas en esta ocasión.

La rockera “30 años”, “Vos y yo”, “Bruja de Barracas” y “Quiero que me llames” marcaron el cierre de una noche redonda, una primera vez que se hizo esperar y que llegó de forma oportuna hasta Santiago, sin sets breves en festivales o invitaciones forzadas por productoras. De seguro, en un tiempo más Sujatovic sabrá más tanto de las calles de Santiago, como seguir encantando a su audiencia local.

*Fotografías por Jacqueline Riveros.

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