Nublados nos invita a dar un recorrido por “La Pieza”, canción por canción

Entre anécdotas, nostalgia por la juventud e influencias que van desde The Cribs hasta Babasónicos, Nublados arremete con “La Pieza”, su disco debut.

La banda, compuesta por Nicolás Durán (guitarra y voz), Mijaíl Cáceres (guitarra), Koke Parraguez (bajo y voces) y Daniel Cornejo (batería y secuencias) estuvo desde 2020 lanzando singles, y no fue hasta el segundo semestre de este año que lograron lanzar su primer trabajo discográfico.

“Las canciones del disco pertenecen a diferentes épocas y contextos. Afortunadamente para nosotros tienen sentido si se agrupan conceptualmente en este relato que propone ‘La Pieza’”, asegura Nicolás, quien también recibió la ayuda de Mijaíl (guitarrista) “para tener dos perspectivas”.

Te invitamos a revisar este nuevo XTrack, escuchando “La Pieza”, el disco debut de Nublados.

Tardes Lentas

Nico: Propone empezar el disco con energía y dinamismo, incluso desde el primer golpe. Nos interesaba mucho incorporar las influencias de bandas que nos gustan, como The Cribs, Smith Westerns o Supergrass. Esta canción en sí conecta la monotonía del hogar y la resistencia de entregarse a los momentos que puedan causar tristeza. Hicimos un guiño/respuesta a la letra de “Caught By The Fuzz” de Supergrass, donde hablan de un amigo que fue detenido por la policía por posesión de marihuana:

Caught By The Fuzz: “I knew I should have stayed at home tonight”

Tardes Lentas: “Yo sé que debí quedarme en casa hoy”

Veinticinco

N: Es más bien un aterrizaje desde “Tardes Lentas”. En sí es una rítmica más simpática y alegre, pero con una letra más triste, un poco de The Smiths en ese sentido, donde la música es un parque de diversiones y la letra un cementerio. El número 25 se refiere a la edad que enfrentamos en su momento. Las enfermedades (nuestras y de seres queridos), borrachera, dolores y la adopción de una vida tempranamente adulta se reflejan en la letra.

Indica la desprotección y abandono, incluso perteneciendo a un país, al punto que ni la bandera te protege. Y el resto… ¿no les parece familiar esa sensación pos-laboral? ¿O de tardes de domingo? Es a esa sensación a la que nos referimos. Me interesaba mucho que tuviera un inicio parecido a “Girls Just Wanna Have Fun”.

Nuestra Edad

Mija: Nico llegó con la idea de que la canción tuviera tintes de Él Mató a un Policía Motorizado, banda que le gusta mucho pero que yo conozco bien poco, así que no sé si se habrá logrado su cometido.

Sin embargo, apareció el espíritu de “1979” de los Smashing y también Motorama. Terminó siendo la canción con más “reverb modulado” que hemos hecho hasta el momento, con el toque justo de rock alternativo, para llevarla a un coro que nos sube a lo más alto de la montaña rusa, añorando que Pulp se pareciera a nosotros.

Tiene el plus de tener a Loreto Awad (Laurela) como colaboradora, pero lo interesante es que no se limitó a solo cantar lo que estaba en la partitura, sino que pensó, modificó, agregó y creó lo que la canción necesitaba para ser una de nuestras favoritas y nuestro primer sencillo.

La letra sigue la línea sobre todas las posibilidades que nunca tomamos y se transforman en un peso cuando nos acordamos de ellas…o al menos de las que “no hemos hecho nada…”

Me Dejaría Caer

N: Nuestro segundo sencillo. Se va un poco más para atrás, en comparación al inicio del disco. Quisimos meter un poco de ese romanticismo y sonoridad que tienen los Babasónicos. Temáticamente inicia en un romance dolido y acuñamos la expresión chilensis de “dejarse caer” para el nombre (cuando uno quiere visitar a alguien). Decidimos que se diera bajo un aura melancólica, en melodía y letra. Invitamos al Juan Diego Soto de Déjenme Dormir, quien nos apoyó con refuerzo de voces muy certeras. Con los Déjenme somos bandas medio “hermanas”, de hecho, sacamos nuestros discos con una semana de diferencia. Recomiendo mucho escuchar “Neumonía”, su primer larga duración.

Gregorio Samsa

N: Esta es la canción que representa el espíritu del disco por excelencia. Quisimos que tuviera un poco de mezcla entre Tears For Fears y Oasis. Me acuerdo de que la empecé a hacer cuando estuve enfermo de manera crónica, por allá por el 2015. Estaba con tiempo libre entre licencias y operaciones y di por casualidad con “La Metamorfosis” de Kafka.

Si bien es lectura obligatoria en el colegio, me representó mucho al retomarla varios años después, por la situación que estaba viviendo. Incluso le agarré cariño al protagonista, Gregorio Samsa, comerciante que se despierta un día azarosamente convertido en insecto (de hecho, habla más de él que de mí la canción). Todo el imaginario de “La Pieza” vino después, pero Gregorio fue el primero que nos acercó al concepto sin saberlo.

Una Caja Que Dice Frágil

M: tiene el título más poético posible (ojalá Teillier pudiera leerlo). La imagen de guardar todas esas cosas u objetos importantes y/o frágiles para llevarlos a quién sabe dónde, se mezcla perfecto con una música en constante viaje.

La introducción la pensamos entre The Byrds (pero no teníamos la Rickenbacker de 12 cuerdas) y Miranda! (aquí resultó más. El Nico grabó las diferentes octavas y pudimos recrear la Rickenbacker por pedazos).

El broche de oro es que la batería está a cargo de Boris Ramírez, probablemente el mejor baterista de los últimos quince años. Por algo tocaba en Primavera de Praga. Álvaro Henríquez –observador como es- lo reclutó para Los Tres y Pettinellis. ¡Gracias, querido Boris!

Taller

M: me recuerda a nuestra sala de ensayo en Vergara, cuando fuimos cinco (¡saludos Jorgito!), en pleno barrio universitario de Santiago. Vino la pandemia, tuvimos que retirarnos, y nunca más pasé por esa calle. Pero quedó esta canción, que me recuerda a ese bonito rincón.

Es, con toda seguridad, la canción más íntima y personal de mi compadre. El fin de una relación y el comienzo de una vida distinta, con las ganas de dejar atrás todo lo mal hecho y poner a prueba cuánto se aprendió. Me sé la historia completa. También por qué se llama Taller y quizás eso me da un poco de pena o nostalgia, pero a pesar de ello, es la canción más linda que llevo escuchando hace años. Mil gracias al Diego Antimán (Valet) por crear ese paisaje sonoro tan “No Distance Left To Run”.

Como retórica; ¿requería de más instrumentos? No.

Postales y Antigüedades

Nico: Es muy antigua y siempre fue de la mano con la que cierra el disco (en realidad es una sola canción de 7 minutos). Decidimos dividirla porque pensamos que “Vamos Creciendo, Vamos Cayendo” tenía el potencial suficiente para ser una canción más. Quisimos emular lo que hicieron The Cribs, cuando en el disco “In The Belly of The Brazen Bull” pasan de “Like a Gift Giver” a “Butterflies”. Para no quedarnos en el nicho, también ponemos el ejemplo de The Beatles cuando pasan de “Sun King” a “Mean Mr. Mustard”, luego a “Polyethene Pam” y “She Came in Through the Bathroom Window”. Nos tincó mucho hacer esa transición.

Por supuesto que quisimos darle una energía especial, así que invitamos a Silabario a cerrar el disco, contando con su colaboración en las dos canciones. Son una banda que siempre me ha gustado y me encantó el resultado de trabajar con la Fran y el Walter. Recomendamos mucho su disco “Lo Malo Va A Pasar”.

Vamos creciendo, Vamos cayendo

M: Mi canción favorita de años, principalmente por su letra. Es de las más antiguas y de las que más me gusta tocar. Harto chorus, batería y locuras varias. El cierre a lo The Cribs, con las guitarras a tope, es la amistad respondiendo lo bien, lo mal, lo feo y lo lindo que estamos.

La guinda de la torta, Silabario, lo que transforma a la canción en una locura de voces que entran y salen para darle más sentido a la letra. Gran cierre, ¿no?

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