Cuáles i Quiénes exploran el sonido en “Mañana Siempre es Tarde”, su disco debut canción por canción

Es lunes 4 de octubre. Mientras las redes sociales dejan de funcionar por horas, afectando al tránsito normal de una sociedad hiperconectada, parte de los integrantes de los Cuáles i Quiénes se reúnen en un departamento de Villa Frei.

Un celular como parlante y una guitarra acompañan esta conversación, 18 días antes del estreno oficial de Mañana Siempre es Tarde, producción de larga duración que tras tres años desde las primeras grabaciones, liberarán esta primavera, en medio de un ritmo inusual que se retoma en las grandes ciudades. En el departamento, tal como lo mencionan sus integrantes, todo tiene música. Un vinilo original de Artaud (Pescado Rabioso), libros sobre los 1000 discos más importantes de la historia y postales de Los Beatles adornan una acalorada jornada para desentrañar este debut del cuarteto de música popular y experimentación sonora. 

Si bien las sensaciones son diversas, prima lo liberador de soltar los 13 tracks luego de enfrentar desde la música las diversas crisis que han ocurrido. Para Marcelo Aguayo las ideas que están plasmadas en el disco “siempre han sido lecturas” de lo que la banda entiende por sociedad, cariño, e incluso motivos existencialistas. “Todo eso ya está pasando de alguna forma. Siento que se desarrolla muy bien con el contexto actual”, plantea, mientras arpegia algunos de los temas prontos a discutir.

En la voz de Max Villalobos, el LP contiene canciones que más allá de todas las propuestas ambiciosas que se plantearon expresar, estas fueron evolucionando con sus creadores. Incluso, el nombre elegido para su debut no es casual. La primera fecha propuesta para el lanzamiento fue en 2019, y se pospuso en dos ocasiones, hecho que también permitió acceder a un Fondart para financiar parte del proceso. El cuarteto jugaba con una especie de maldición cada vez que alguien preguntaba cuándo salía el disco, generando un retraso temporal en el hilo del destino. 

Portada de “Mañana siempre es tarde”.

Más allá de las bromas, la propuesta conceptual de “Mañana siempre es tarde proviene de ciertas imágenes apocalípticas o letras que iban surgiendo por los compositores; un juego temporal que habla sobre el futuro, que siempre va más rápido que la toma de conciencia de la generación. Una connotación sarcástica que podría asociarse a la presión generacional que existe respecto a lograr ciertas metas, los propósitos impuestos a los que uno debe cumplir mientras aparecen los años.

Yo creo que de ahí parte, ese germen. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, y eso dio paso al juego”, comenta Felipe Contreras, indicando que sin pensar en lo desalentador de la frase, de hecho, es una llamada a la acción. Aunque cueste mucho tiempo, hacer las cosas con intención es un camino. Cuestionamientos plasmados en el LP, evocando también a la inocencia, al sur, a la idea de volver al pueblo, al cuestionar el pasado que se arrastra en la memoria. 

El tiempo que ha pasado, con dos sonidistas en la mesa, remezclas y nuevos sonidos al proceso, entre ellos instrumentos como un cuarteto de violines, cítaras o vibráfonos, les permitió a los Cuáles darle una relectura al álbum en términos de sonido y de producción. Max Villalobos evoca al multifacético compositor Frank Zappa, quien decía que uno graba las cosas, y después se tienen que conformar con el resultado. “Uno nunca llega a ese 100 por ciento”, relata el artista, pensando en la velocidad de la luz, que sin alcanzar ese punto uno sí puede acercarse lo más posible hacia el efecto. “Dada nuestra capacidad y esencia, fue como lo más lejos que llegamos. El resultado ha sido alentador”, agrega.

Fotografías por Ignacio Gutiérrez Ohlsson.
Fotografías por Ignacio Gutiérrez Ohlsson.

“Mañana siempre es tarde” plantea el tiempo también desde la inocencia en la infancia, al visitar en las melodías ese espiral donde los días son extensos, revolviéndolo con otros colores, timbres y sentidos, donde lo político está al alza, donde la falta de oportunidades lleva a muchos emigrar, que en los límites de las ciudades existe una fricción constante. Una tensión entre el recuerdo y la ansiedad de lo que sucede en el futuro, esa dificultad de mantenerse en el presente.  “Intentamos que cada canción tuviera esa primera aproximación con la realidad más presente, pero que dejará esos pasajes hacia algo más reflexivo y profundo hacia nosotros”, asimilan sus miembros.  

El arraigo al territorio es importante entre los Cuáles, siendo 3 miembros provenientes de Temuco y conociéndose en Santiago para dar vida a sus ambiciones musicales. Por su parte, el baterista Neil Valderrama proviene de Peñalolén, una conjunción que también está presente en el lenguaje que ocupan, una mezcla de géneros y estilos que buscan funcionar. 

Para la banda fue una suerte de academia interna trabajar “Mañana… “, donde cada canción permitió ir descubriendo otros matices. Nunca habían trabajado tanto con los sonidistas, y en la misma composición eran inexpertos, pero con todo el ánimo de aprender. “Y qué mejor que aprender con nuestra propia música, desafiándonos con nuestras propias herramientas. Así, fuimos conociendo muchos músicos y en un medio de mucho compañerismo, preguntando, tocando puertas, viendo espectáculos en vivo”, rememoran. Intentar juntar “almas humanas” implica complejidad, aunque para la banda decantó en un proceso de unificación y de belleza.

La aparición del LP vendrá acompañado con la edición en formato físico del álbum, más un lanzamiento en la sala “CEINA” del Centro Arte Alameda en diciembre. Te invitamos a revisar, canción por canción, el XTrack de“Mañana siempre es Tarde” .


Dime Cuántos

Es una idea  que nace con Javier Pulgar, quien participó en el EP “Cuáles”. El coro viene “dime cuántos pájaros viste”, que es lo más insigne de la canción “Las ideas”. Hicimos la letra junto a él, después hicimos la música. De hecho, la seccionamos, los aportes de los arreglos fue de todo el grupo. Como era una coautoría, le pedimos permiso para grabarla.

Tiene ciertos sonidos que apuntan a cierta modernidad, un hip hop old school. Esta canción es una de las descartadas del EP. Es un juego de voces que sin llegar a freestaliar, tiene cierto ímpetu a interpelar al que escucha. Es apelativa. Javier me preguntó si me gustaban las canciones que hablan apelativamente, y de ahí lo discutimos.  

Con esas cosas apelativas, el de la voz tiende a hablar en una posición de superioridad, de que tiene la razón y es muy categórico a la hora de decir que esta es la forma en la que tienes que vivir. Tiene un dejo como de ironía, así también de criticar al modelo que en el que vivimos, en la rapidez y la competencia, toda esta hueá tiburónica que tiene Chile posterior a la dictadura. De ahí nace la idea de gente atrapada en esa vorágine de vivir.  El pájaro es el cliché de la libertad, una búsqueda en un terreno de alineamiento al intentar despegar. Es la versión más madura de “Las Ideas”.


El silencio diferente

Es una de las primeras composiciones que se hizo en 2017, y que como equipo estábamos convencidos que debía grabarse.  

La primera lectura se puede ver que es una canción de amor, que surge como un proceso de enamoramiento. La letra también es etérea, pero allende, podría decir que es una suerte de cómo el amor interactúa más allá de las distancias. De alguna manera, hay un aura que nos rodea y que unifica a personas distantes. En este proceso de enamoramiento, todo cambia de color, toda la paleta de colores que uno siente. 

Estos fenómenos misteriosos de la naturaleza, que unen distancias colosales con estrellas que quizás murieron hace mucho tiempo y aún así no llegan a su reminiscencia. Nace ese tipo de sensibilidad y estar también abrumado en un mar de amor. Esta misma canción nace con armonía, melodía de un tirón. Fue un parto expedito.  Es una visión super ideal del sentir, de lo misterioso que significa ideal, de sentir amor por algo o por alguien.


En mi ciudad

Habla de distintas ciudades, o ser parte de un lado o no ser parte de ninguno de los dos lados, de buscarlo, sobre todo de cantar con alguien. Todo marcha sobre la idea de un árbol de otoño con flores muertas. El querer encontrar paz en un lugar, sentirse en un lugar, que es algo que todos necesitamos en algún momento, aunque vaya cambiando.

Acá está la idea de volver al origen desde las maderas, intentar generar este imaginario de bosque, de naturaleza. Cuando Marcelo empezó a escribirla, la tarareó en Temuco. Primero vino la melodía, bajamos la armonía desde lo etéreo hacia lo más terrenal. Se fue nutriendo de imágenes cotidianas, de cosas que iban pasando, la efervescencia social, fueron las calles tuvieran esta imagen. 


Simple y pasajero

La más obvia referencia a Pink Floyd. Si bien se nutre de otras inspiraciones como Led Zeppelin, es interesante esta lectura de modernidad, tiene una intención de tributo a cierto artista o periodo rockero. Deja ver ciertos virtuosismos de alguna manera en la interpretación. Ahí, Pipe se manda un solo de los dioses, a lo Guitar Hero. 

Es la letra más adolescente del disco en términos de cronología. Tiene sus años, alguna vez la tocamos en tiempos que con Pipe teníamos una banda de la época universitaria. En otras áreas musicales, es la que atiende a una progresión más tradicional. Pero claro, uno lo va diluyendo en capas de instrumentación, con pianos, órganos, otros elementos. Igual tiene una cosa nostálgica, lo he ido resignificando con el paso del tiempo, porque tuvo su componente romántico que ahora no lo ligo a eso. Al final, se trata de que el paso por la vida no sea como un elemento pasajero, esa ansia de dejar un testimonio como antecedente. 


Arru Ru

La canción habla de la infancia, del capullo más primerizo de la infancia. Tiene mucho de la memoria, de lo evocativo. Es bien melancólica, pero igual es esperanzadora, es como un cariño, o busca serlo. En la última parte hay mucha información, pero me gusta, que se repita un loop, una melodía que se acompaña de muchos elementos, y luego se va apagando.  

Este es el tema más Beatles que tenemos, va a haciendo sus guiños a Kevin Scott, un sonidista que fue parte del “Álbum Blanco”, y que también trabajó en el “Hunky Dory” de David Bowie. Hay varias referencias a canciones de esa época, una suerte de período nebuloso a lo que aludimos.  Acá suena un Mellotron, una suerte de teclado análogo que funciona a través de cintas. Cada nota activa una grabación, fue el precursor del sample. 

Se pensó en sencillo como momento, pero era muy larga. Se pensó en cortarla, pero alguien nos dijo que la guardáramos para el disco, que quedara oculta hasta el estreno.


Extraño ser luminoso 

Es la canción más exótica. He escuchado que cada vez que alguien la escucha por primera vez siente la intensidad.  Es una canción que funcionaba de por sí, se finalizó primero que el resto de los temas del disco. No necesitaba tanta mezcla y sonaba bien. 

Tiene una cítara grabada por el joven Mendo, una leyenda de Temuco. Contó con la participación de Caro Lagos con su Yembé. Hay unos guiños a Caetano Veloso, tiene su algo latinoamericano medio hermético, de luces y sombras. 

Atendiendo al principio de que cada luz proyecta una sombra, me atrae pensar en el extraño como un juego de palabras, que extraño ser luminoso puede atender a algo extraño, como también a extrañar, como si alguna vez hubo un pasado luminoso. Pienso en la infancia, en esa esencia que se va corrompiendo, degradando con el tiempo. Es un llamado de volver a la raíz,descubrir el potencial interno que tenemos. Un llamado a la autoestima.

Hay partes que aparecen en uno que nos permiten alcanzar otros colores, otras formas, actitudes, pero está presente siempre. Eso hermético y más oscuro que tiene la canción, siento que es la parte oculta que nace con uno. Es una canción muy Sui Géneris. Este es el único tema que hasta el día de hoy no hemos podido tocar en vivo.


Sábado sin dormir 

Es un impulso dionisíaco quizás, muy caótico, al borde de la locura. De una manera, hay que saber que no tenemos el control de las cosas, de eso habla, que el día se hace noche, y que todos vamos a morir. Nadie se va a salvar de la muerte o del fuego.

También tiene esta tensión entre lo que es sueño o realidad, la ficción y lo absurdo que habita entre ambos polos. Está ese elemento caótico del sueño incontrolable, y medio de vorágine, que también lo vivimos en la realidad y de qué se traslada. La realidad supera la ficción en algunos ámbitos. Con ese cambio de década se siente. 

Hubo una seguidilla de tocatas en que cada vez que tocábamos esta canción ocurría un incendio importante en algún punto del país. Cuando sacamos el videoclip, ocurrieron los incendios en el Maule, cuando vinieron aviones del extranjero a apoyar. Por eso quisimos vincularlo con algo real.Tiene algunas referencias literarias que vinculan la imagen del fuego frente a este portal entre realidad, ficción, mundo onírico, mundo tangible. 


Discurso póstumo

(Max) Hubo una seguidilla en que viví varias muertes de familiares, desde la vejez, no desde la tragedia. Es una suerte de punto apocalíptico, punto de inflexión donde los resquicios que dejó cierto cataclismo ficticio en “Sábado sin dormir”, acá es el discurso de despedida para los caídos.

Cuando fallece mi abuelo, tenía ganas de hablar con la familia, pero al final esos pensamientos me los guardé. Esa reflexión suscitó el dirigir una canción instrumental en piano. Particularmente, esta canción le gusta mucho a mi abuelita, quien fue la que me enseñó a tocar piano. 

Esta canción se grabó con saxo, tiene una participación en el teclado con ciertas texturas que reafirman una suerte de réplica, después del terremoto que puede suponer “Sábado sin dormir”, que abraza de alguna manera y lleva a la nada, a un punto de vacío. Tiene ciertas influencias de la música docta, Tchaikovsky, Coltrane, elementos que sirvieron para ir enriqueciendo a la música inherente. Un amigo decía que era música noir, de Scorsese, blanco y negro.


Cerca tan lejos 

Hay una resonancia en la apuesta visual. Canción escrita por Maxi, y yo me acoplé con una segunda voz. Cuando se grabó, probablemente no teníamos bien claros los arreglos. La fuimos completando por partes. 

Me gusta la idea de que haya dos versiones, como una suerte de pequeña cápsula del tiempo, como un embrión anímico de emociones. Y claro, en algún momento quizás se planteó como extenderlo un poco más, pero el tema se consolida, se redondea y se cierra con lo que tardó. Tiene harta referencia al tiempo como tal. La idea de partir a través de la música y del arte que nos permite transportarnos y comunicarnos con personas, incluso con libros que fueron escritos hace miles de años, todavía podemos seguir introduciéndonos y dialogar de alguna manera con esta entidad que es tan incorpórea. 

El hecho de compartir una canción con otra persona, mostrando un pedacito de tu alma de alguna manera y también se puede generar resonancia en la intensidad de tu corazón, reduce el espacio entre el uno y el otro. Entre más atracción o potencia hay en una canción, más podemos conectarnos en los campos etéreos que se forman en el arte.


Allullef Lefno (Corre rápido, corre ligero)

Se habla de la lengua, ser consciente de la alquimia del verbo que, quizás, en la cultura mapuche es consciente de la realidad que crea. El tema también nace de algo conciso, que es el encuentro de Marcelo con Gladys Allullef Lefno, una mujer, con la que se conocieron en un viaje en bus. La conversación dio paso a la resonancia necesaria para que diera vida a esta canción. Es una celebración a las cualidades y todo lo maravilloso que se puede desprender del pueblo, sobre todo en este siglo 21, que está muy alejado de nuestras raíces, de lo que implica más allá de la pertenencia a un lugar, sino el valor como seres vivos que podemos adquirir de entender estos conceptos. 


Queda

(Marcelo) Esa canción habla sobre la historia del fracaso, de la rutina, de buscar qué hacer para sentirse bien, hacer el bien y caerse. Tiene un matiz agridulce. Tiene sus contradicciones.

Cuando murió su abuelo lo admiraba, pero con el paso de los años me fui dando cuenta que había sido penca. En realidad, su figura cada vez se me caía más. Uno va siendo consciente de las facetas, y uno se va dando cuenta de lo que queda. Pueden haber más cosas malas, y está bien no querer reivindicar el recuerdo de alguien, o incluso que se vaya desvalorizando. Es un llamado a la conciencia, tiene la palabra hombre súper presente. Aquí somos chicos hombres CIS, con toda esa carga de historia horrible detrás, de la que nos hemos ido dando cuenta con el tiempo. 

Hay ciertas alusiones al hombre del siglo XX. Vivimos un último respiro de este siglo, el hecho de las trompetas, las cuerdas. Hay alusiones al ocaso, cierta ironía con “el hombre bueno, lo normal”.


Teresa Ausente

Es de las canciones en las que se nota más las bases rítmicas del final, los seis octavos, la aparición del pandero y la grabación de unos arreglos que hizo Javier Barría. Es una tensión pasado, futuro y modernidad, que trabajamos en este caso. También está presente Violeta Parra, un homenaje por la admiración que le tenemos a ella. Teresa es el nombre de mi abuela, una historia totalmente distinta a “Queda”, aquí hay mucha más admiración a esa figura maternal.

Tiene todo esto etéreo y misterioso que tiene la comunicación, con las palabras, con el canto, con la emoción. Me cuesta cantarla en vivo, no me acomoda tanto. Habla de que el dolor está latente siempre.


Ruinas Circulares

Si bien el nombre, no tuve pudor en nombrarlo de esa manera, siento que la apuesta borgiana, por así decirlo, tiene una referencia más en la música que en la letra misma, haciendo alusión al cuento del mismo nombre. 

Estos conceptos del laberinto, de imaginarme las ruinas desde lo apocalíptico que le da un sentido caótico y circular en la apuesta rítmica que genera el tema. Atiende al concepto de las métricas irregulares, donde es fácil caer en terquedades, una mesa con patas cojas que se van tropezando. 

La idea aquí era partir de una cosa rítmicamente compleja a primera vista, una fluidez y transe que se mantiene. Influido quizás por la música de El Exorcista con las campanas tubulares, King Crimson, trabajamos ese concepto de influencias que te influyen pero sin que uno lo sepa. Actúa a nivel del inconsciente, y que luego se retomó. 

Vi un capítulo de Naruto, donde el motivo principal es muy parecido a la canción. Llegamos a conclusiones similares por caminos distintos. Tiene algo latinoamericano, me remite a Cuba, a Buena Vista Social Club pero mezclado con Los Jaivas. 

Se grabaron congas, percusiones que generaban esta búsqueda ecléctica. Es difícil encasillar la canción en un género, y cae en ciertos clichés de rock progresivo. Es un tema de un solo acorde, y los arreglos van surcando por arriba y abajo.

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