Abelocaín en Matucana 100: Hablame claro si eres sincero

Abelocaín es una banda con hambre. Ansiosa, con esa pulsión que solo puede dar esa necesidad adolescente de hacerse escuchar bajo los términos propios.

En esa búsqueda de una voz está el aspecto más destacable de su debut, Santiago No Espera, que se divide en una cara más rockera e hiperventilada y otra más contemplativa y compleja. Esa dualidad se llevó más lejos en el show de lanzamiento de este álbum, en la agradable y candente Sala Bunster de Matucana 100.

Entre un numeroso grupo de seguidores, dispuestos con poleras y hasta tatuajes con la iconografía del grupo, Abelocaín en formato quinteto (el núcleo que grabó el álbum, que incluye a Vicente Labrín, Felipe Acevedo, Elías Salinas, Benjamín Monrroy y Héctor Valenzuela) apareció puntualmente a las 19:30 representado como personajes intimidantes, que derechamente dan miedo: un agente de la CNI, un general del Ejército, un presidente.

Ese gesto fue una interesante declaración de principios, en línea con la importancia de dar cuenta de estos “tiempos violentos” que se viven y también poner en valor la memoria de los traumas que compartimos como chilenos, lo que remarcaron en lo musical al reinterpretar “La Carta” y “Maldigo del alto cielo” de Violeta Parra con citas a “Charagua” de Inti-Illimani.

Tras la descarga eléctrica pop del principio, con “10 de julio” y “No pega” —con los gritos a cargo de Diego Álvarez de Teodioteodio como invitado—, la banda se dejó llevar por los climas de su material más complejo, empezando por un estreno especial para la jornada (“Condón de billetera”, adelanto de un futuro segundo álbum) y la emotividad de una balada con futuro próspero, “Pica”, notablemente reforzada con el apoyo del contrabajista Sergio Arciego (Inundaremos) y la dulce voz de Antonia Holzapfel (Anttonias). Una bella postal para enmarcar en este grato año en el que las nuevas voces del rock y pop chileno brillan con luz propia.

Por otro lado, el cruce generacional se dio por el lado de Benjamín Walker, quien logró un interesante mix vocal con Vicente para interpretar “Un beso más”; y el legendario Joe Vasconcellos, quien sumó su voz y energía en una retumbante versión del clásico de Congreso, “Hijo del Diluvio”, un cover que ya se va haciendo parte habitual del repertorio de Abelocaín.

Naturalmente, los temas más queridos por quienes los vienen siguiendo en este último par de años cerraron la jornada: “Tonto útil”, “No prende” y “Media naranja”, con su vocalista paseándose por la sala, culminaron una noche redonda y especial, que puso de frente la capacidad del grupo de seguir creciendo y forjar un camino fuerte en el panorama local, dejando en claro que ya no son una promesa, sino parte del mapa actual.

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