Lollapalooza Chile 2026 – Día 2: Volver a sentir las voces

Si hay algo que es tradición en cada Lollapalooza, ya sea Santiago o Cerrillos, es que los sábados se suele llenar más temprano. La segunda jornada del festival arrancó con una fuerte presencia local en los distintos escenarios del Parque O’Higgins. El indie pop de Fonosida abrió la tarde en el Lotus Stage, mientras el hardcore de Mano de Obra desataba los primeros mosh pit del día en el Alternative Stage.

Más allá, el rap de Zaturno marcaba presencia en el Cenco Malls Stage. Una presentación marcada por la aparición de Nicole, y sobre todo la de Lenwa Dura, mucho más tras el complejo momento que vivió hace unas semana. El denominado padrino del trap chileno, Marlon Breeze, hacía lo propio en el Perry’s Stage. Con un sol incesante comenzaba a tomar forma otra jornada del Lolla en el centro de Santiago.

La nueva escena del rock chileno se tomó el Cenco Malls Stage. Candelabro, una de las bandas que protagonizaron el 2025 retumbaron el Parque O’Higgins con los primeros acordes de “Dedo Chico” del disco “Ahora O Nunca”. La locura fue inmediata, y el sol no fue excusa. El ascenso de la banda es importante de recalcar. En solo un año, saltaron al escenario principal del festival, luego de abrir el entonces Smart Fit (hoy Alternative) el 2025. Y es que “Deseo, Carne y Voluntad”, su segundo álbum, fue uno de los más destacados de la música nacional y los catapultó a un éxito internacional.

Los gritos emanaban desde su fanaticada de inicio a fin en canciones como “Me acerca otro más”, y luego con “Domingo de Ramos”, “Tumba” y “Fracaso”, de su más reciente disco. Aunque no solo se gritó por la música, sino que también por el momento del país. El público se manifestó en contra del nuevo Presidente, José Antonio Kast, y el grupo sacó su nuevo as bajo la manga, el recién estrenado cover de “Ultraderecha” de Los Prisioneros. “Esta va para él y todos sus amiguitos que se creen chilenos”. Imágenes con las caras de personajes de extrema derecha con una esvástica en sus frentes una pasaban por las pantallas. Los dardos fueron a Kast; el ex oficial de Carabineros, Claudio Crespo; Milei; Netanyahu, y Trump.

En el Lolla se desalambró y se sintieron las voces, pero también los mosh, especialmente en “Pecado”, tema final de su setlist. Su crítica al sistema inmobiliario de Estación Central y sus sonoridades del ska hicieron que no tardaran en manifestarse diversos circle pit. Candelabro ya mueve grandes masas, y tiene mucho qué decir.

A eso de las 17:00 horas, y con el sol encima, Royel Otis abría paso en el Banco de Chile stage. La banda australiana, parte de la nueva generación de grupos post pandemia hizo lucir parte de su propuesta indie pop con visuales minimalistas con mensajes algo irónicos. Con tres discos lanzados en tres años, han alcanzado el interés de fans en nuestro país, y despertaron la curiosidad de quienes se sorprendieron con los covers de “Murder on the Dancefloor” y “Linger”.

En la línea de las carreras meteóricas, no podían faltar las Katseye. La girl band, formada en 2023 a través de un reality show y potenciada por las redes sociales, ha cosechado éxitos globales como “Gnarly” y “Gabriela” en tiempo récord. Recibidas por un público ansioso por bailar sus coreografías, pese a la ausencia de Manon, una de sus integrantes, las cinco restantes estuvieron a la altura del desafío. Y es que, si de conquistas hablamos, demostraron un dominio escénico potente con performances cargadas de fuerza, sensualidad y precisión, tal como se esperaba.

Por Press LollaCL

Uno de los regresos más esperados vino de la mano de Turnstile. La banda oriunda de Baltimore llegó con su hardcore y rock alternativo en el atardecer de Lollapalooza Chile. Eran las 8 de la noche y la melodía de “NEVER ENOUGH” marcaba el inicio de un demoledor espectáculo. Cargado al álbum de mismo nombre y su antecesor “GLOW ON”, en el Cenco Malls Stage se desataron enormes pogos de alta intensidad, en particular en “T.L.C. (TURNSTILE LOVE CONNECTION)”.

Nadie se quiso perder a Brendan Yates y compañía, incluso Juan Carlos Bodoque que estuvo entre la multitud. “DULL”, “SOLE”, “LOOK OUT FOR ME”, por mencionar algunas, brillaron por su energía al igual que himnos como “BLACKOUT” y “HOLIDAY”. Sin embargo, lo mejor siempre va al final, y “BIRDS” selló un setlist de carácter visceral.

Uno de los puntos más altos del sábado llegó con el show de Lorde. En su cuarta visita a Chile, la neozelandesa desplegó una puesta en escena teatral dramatica, minimalista y emocional. La conexión con el público fue inmediata, especialmente cuando aparecieron canciones de Pure Heroine, como Ribs -que terminaría cerrando el show- y Team, recordando su debur en Chile hace más de una década. También hubo uno de los momentos más coreados de la noche cuando sonó “Green Light, de Melodrama, acompañada por miles de celulares levantados intentando registrar el momento.

Hacia el final apareció David, reforzando el tono íntimo que marcó buena parte del concierto. Lorde volvió a demostrar que no necesita grandes artificios para sostener un show sólido. Algo que ya había dejado claro en su recordado paso por Cerrillos en 2022, cuando convirtió la lluvia en parte de su puesta en escena. Esta vez, sin tormenta de por medio, firmó uno de los shows más sólidos del festival.

Después llegó uno de los momentos más esperados del día: el debut en Chile de Tyler, The Creator. El estadounidense conectó de inmediato con un público que llevaba años esperando su llegada. Apenas apareció en el escenario, los gritos y aplausos lo tomaron por sorpresa, marcando desde el inicio la energía del show.

El setlist fue generoso para quienes aguardaban ese primer encuentro. Hubo espacio para canciones de Chromakopia, pero también para momentos que encendieron especialmente al público, como Tamale y la provocadora I F***ing Hate You, antes de cerrar conSee You Again, coreada con fuerza por el parque.

Nada más que él, una pista y pirotecnia sobre el Cenco Malls Stage bastaron para que Tyler sostuviera el show. Con simpatía e histrionismo, se movió con soltura por el escenario y mantuvo al público enganchado durante todo el set. Aun así, considerando el universo creativo que ha construido en su carrera, quizás quedaba la sensación de que se podía esperar algo más en términos de puesta en escena y acompañamiento visual o coreográfico. Incluso con esa austeridad, su debut terminó siendo uno de los momentos más comentados de la jornada.

Tras esa estela singular y foránea, desde el escenario Banco de Chile la energía cálida de una banda local nos invitaba a concluir la jornada. Con su formación actual, que incluye a Cancamusa en la batería, la potencia de Los Bunkers estalló apenas sonó “Miño”, capturando a quienes ya caminaban hacia ese último show. Al igual que Candelabro, Francisco Durán y Álvaro López dedicaron palabras al contexto político y social de la actualidad, mencionando que “se vienen cuatro años difíciles” como preludio para introducir su clásico “Una Nube Cuelga Sobre Mí”.

La presentación también contó con la participación de Cuarto Austral, el cuarteto de cuerdas conformado por mujeres que ya los había acompañado en su gira acústica el año pasado, aportando una nueva textura a sus canciones. Repasando sus himnos más aclamados y ante un público diverso, la banda conquistó la segunda jornada cerrando con “Ven Aquí” y dejando la energía del sábado en lo más alto.

Total
0
Shares
Previous Post

Lollapalooza Chile 2026 – Día 1: El retorno a la base

Next Post

Lollapalooza Chile 2026 – Día 3: el cierre de un reencuentro a todo color