Mariel Mariel y su nuevo disco “La Batalla”: “Habla de cosas colectivas, pero es la historia de cómo han sido los últimos cinco años de mi vida”

Mariel Mariel

Un verdadero resumen de lo vivido en estos últimos cinco años, es como describe la artista nacional Mariel Mariel, la elaboración de su último disco “La Batalla”, el cual vio la luz el pasado mes de agosto.

El álbum, que está compuesto por doce canciones, muestran el lado más íntimo de la cantante nacional, y a su vez, se mezcla con el torbellino de circunstancias que la hicieron retornar a tierras chilenas, luego de haberse radicado en México durante ocho años. Un viaje simbólico a sus raíces, pero que logra unir lo propio con lo colectivo, en tiempos donde los movimientos sociales marcaron su presencia de manera transversal.

Sobre todo esto, La Rata conversó con Mariel Mariel, quien aprovechó su venida a Santiago para contarnos sobre sus procesos creativos y vivencias tras su nuevo trabajo discográfico, el cual ella explica que “está construido con una temporalidad muy tranquila y con pilares valóricos, quizás diferentes a las corrientes urbanas y que, por eso, es un disco más alternativo que urbano”.

¿En qué te inspiraste para componer “La Batalla”? 

Me inspiré en todo lo que me pasó en estos últimos cinco años, que fue una mezcla entre lo lento y lo rápido, por la distorsión pandémica, pero que tiene que ver con volver a vivir en Chile después de haber vivido ocho años en México, y este disco es también el relato de ese regreso. El viajar, el volar, el encontrar tu lugar ideal, son temas presentes en el disco, en cada canción, y es por eso que la portada tiene el material de la bolsita, que simboliza el viaje. Esa bolsa matutera donde vas cargando todo lo que tienes en tu vida, lo llevas ahí, te tomas un avión, un metro o un bus y haces el camino por encontrar un lugar para ti, tu nido.

¿Qué significa para ti volver a Chile? 

Es difícil, por eso el disco se empezó a llamar “La Batalla”. Tenía nombres tentativos, pero en un momento como que todo se empezó a poner cuesta arriba. Tomar la decisión y venir de vuelta era una cosa, pero que empezara a pasar el tiempo y tener que adaptarme de vuelta, sentí que se puso cuesta arriba, en lo personal y en lo colectivo, como que de repente estábamos todos muy exigidos. El nombre (del disco) se reveló solito y fue “La Batalla” porque habla de desafíos, de darle cara y sacar adelante a tu familia, a tu vida, a tus sueños, ese sabor a resistir, a empujar a tu gente y esperanzarte de nuevo. Eso creo que es el ingrediente del disco.

Entonces, podemos hablar de que cada canción simboliza su propia batalla…

[…] Claro, tiene como la intención de acompañarte en esos desafíos, ya sea por cosas lindas, por tus sueños, por cosas que te hacen bien y que te mereces, pero también para sacarte de cosas adversas, como si tuvieras que enfrentar un día difícil, este disco podría hacerte compañía.

Podríamos decir entonces que este disco es muy personal, que está arraigado a tu experiencia. 

Sí, es bien personal, aunque claro, también habla de sacar tambores y de salirse de los límites, de crear comunidad. Habla de cosas colectivas, pero siento que es muy mi historia, ya que te puedo contar cómo han sido los últimos cinco años de mi vida con estas canciones.

Habían cosas muy intuitivas, como la canción ‘Y Va a Caer’, que la escribí antes de venirme. Yo me decía ‘por qué me viene esta canción’, que era la que se cantaba en las protestas en Chile cuando era muy chica, y ‘por qué me sale cantarla de nuevo’, pero como sintiendo algo, teniendo una intuición grande. Después, al poco tiempo, habíamos muchas personas en las calles intentando que cayeran los viejos códigos que nos aprisionaban y que no nos representaban. Algo muy impactante para toda una generación.

En este disco podemos ver tres grandes colaboraciones, ¿Cómo se fueron gestando estas ayudas musicales?

Se fueron gestando con el tiempo. La primera fue con Cecilia, La Incomparable. La idea vino cuando estábamos terminando la canción en el estudio con Andrés Landon (productor y coautor del disco) y apareció la idea, ya que era una canción con un poco de coqueteo con el trap, pero que también hablaba de la calle, de la marcha, de sacar los tambores y así fue como la canción pidió una colaboración. Empezamos a indagar basándonos en algo musical, que tuviera algún significado potente para nosotros más allá de los likes y esas cosas […] y al Andy se le ocurrió Cecilia y yo dije ‘¿qué?, sería como un sueño’.

Y ahí pasaron cosas bien sincrónicas que nos hicieron llegar hasta allá. Ella aceptó y fuimos a su casa a grabar. Improvisó y fue muy emocionante para nosotros, el ver a una estrella en acción, en lo más íntimo de su casa grabando a la manera en que a nosotros nos gusta hacer música y ella entregándose a eso, ver que la música está allí, que es su oficio, ver cómo ella se maneja aunque tenga esos dolores de espalda tan grandes y que le cueste moverse, pero que sigue ahí, verle brillar sus ojos en ese momento fue increíble. Ella eligió, tiró flow, se adaptó a los códigos ya que era una canción súper rara, ni siquiera de trap, pero para una señora de más de 70 años, es un desafío tremendo y ella se dio y tiró su flow encima de la pista.

Con Lido (Pimienta) nos conocemos hace más de 10 años, en México, cuando estábamos empezando con nuestras carreras. Ella me invitó a cantar, improvisamos en vivo y fue como ‘wow, algún día tenemos que hacer algo más’. Ahora fue como ‘Lido, te traje esta canción’ y a ella le gustó mucho. Eso para mí es lo máximo, que un artista que admiro tremendamente, que está también llevando códigos valóricos muy interesantes representando la mixtura, el mestizaje, la afrodescendencia, discursos muy distintos. Ella es una rebelde y dice las cosas a la cara en sus letras, lleva la música más allá de los límites, así que esta canción era precisa.

Y con la Flor, fue como una mezcla de dos cosas, pero básicamente fue como ‘Flor, aquí está la base y tú dale’. Le mostramos la canción y se sintió muy identificada con la temática, con esto de tirar ‘flow violento’ y hablarle a una persona que te está amenazando, a esas energías feas que nos rodean, el cómo nos protegemos de eso, de esa violencia. Y ahí la Flor se mandó una rima magistral, que cada vez que la reinterpreto digo ‘Flor, gracias’, porque me hizo un regalo hermoso poder cantar esa letra.

Hablando un poco de la sonoridad del disco, se pueden identificar sonidos más actuales, pero sin dejar de lado tus raíces, tu flow latino. ¿Cómo se fue gestando este álbum que se siente distinto a los trabajos anteriores? 

Mi forma de hacer música mezcla esta cosa temporal, donde agarro bases rítmicas bien ancestrales, como que las siento y las vibro mucho. Me pongo a bailar como si fuera un ritual, mezclándolo con mi flow que me sale, en esa corriente. Mezclando temporalidades y haciendo una crítica desde lo descriptivo, siempre, analizando lo que hay y no entregándote en bandeja una reflexión, sino que jugando con las letras para que reinterpretes tus propias cosas. Me sale el escribir como con los bordes y no tan literal, para que sea más sugerente y más poético también.

¿Te gustó indagar en el trap? 

Sí […] es que son trecillos, una figura rítmica de mucho empuje, es fuerza y viene más allá del trap. Hay una semilla ahí, súper de la raíz, súper afro, súper ancestral y conecto más con eso que con el lado más materialista, por así decirlo, de lo que esta música transmite hoy en día. Claro, si yo hago una canción de trecillos y beats oscuros, igual estamos hablando de calle, igual es música urbana, pero no sé, quizás me pregunto quién soy yo en la música urbana, si tengo realmente una identidad ahí. Esa es una pregunta que me hago hoy en día.

Un lustro abriendo más espacios femeninos en la música

En septiembre, la Matria cumplió cinco años desde su creación. ¿Crees que desde el 2017 hasta ahora, el escenario de las mujeres ha mejorado o ha empeorado en la industria musical chilena? 

Sí, creo que algunas cosas han mejorado, claramente […] que una mujer represente cosas, no quiere decir que todas las demás que estén haciendo música les esté funcionando de la misma manera. Quizás nosotras, con todo el trabajo que hemos hecho, somos un granito de arena tan pequeño, pero que para nosotras, cada vez que hacemos una ‘Experiencia Matria’, llámese fonda, festival, matria mic o festival digital, nos permitimos sentir plenamente que las cosas han cambiado o están cambiando.

Pero no sé, a veces me cuestiono si allá afuera de estas experiencias que construimos entre amigas para protegernos y potenciarnos, está siendo así también. No lo sé. Sí siento que hay más artistas que representan valores diferentes […] creo que hay mucho trabajo para seguir haciendo, el anhelo de instaurar códigos que nos permitan vivir en una comunidad más diversa y donde prime el respeto, son como las utopías que tenemos todos, pero sin duda, muchas músicas te van a decir que la Matria ha sido algo positivo en sus carreras, que pasar por ahí ha sido diferente a ir a un festival tradicional. Hemos marcado precedentes, transparentado que se convocan a más hombres que a mujeres en la música y, que eso, ya está fuera de tiempo, que ya no corresponde y al menos desde este lugar del mapa sí siento que desde la Matria aportamos y que hay mucho trabajo por hacer por delante para todas las que quieran que sus mujeres estén arriba de un escenario con fuerza y siendo masivamente coreadas. Hay trabajo por hacer para que eso siga creciendo.

Y ¿cómo te imaginas los próximos 5 años de la Matria?

Me imagino cambiando. Con la Matria estamos haciendo un trabajo súper lindo de evolucionar, de tomar direcciones nuevas como si fuéramos a sacar un disco en otro estilo, que no sabemos cuál es, pero que estamos en el estudio produciéndolo en estos momentos. Estamos haciendo una evaluación de estos cinco años, que al igual que el disco ‘La Batalla’, son cinco años donde dimos la lucha por más mujeres en los escenarios. Vamos a celebrar nuestro cumpleaños muy pronto y esperamos poder contarles noticias distintas, poder evolucionar a un paso siguiente.

Mariel Mariel
Mariel Mariel en Lollapalooza Chile 2022. Foto: @natalia_photo

Después de la batalla…

¿Qué se viene para Mariel Mariel? 

Se vienen más shows, en este formato acústico que estamos haciendo. Es el que presentamos en el Teatro Municipal cuando abrimos a Julieta Venegas hace un par de semanas. Es algo que va en paralelo, salió junto con el álbum ‘La Batalla’, pero más como un Lado B, completamente acústico. Como que necesitábamos con mis músicos liberarnos un poco de la parte electrónica e hilar hasta lo más profundo de nuestros instrumentos, de nuestras raíces […] volver a encontrarse con la base de lo que a nosotros nos mueve, que viene de la música. Somos estudiosos, nos gusta construir con el sonido puro de la música e ir en busca de eso, auténticamente hacia los sonidos latinoamericanos.

En Valparaíso pronto también. En noviembre queremos hacer algo con unos amigos mexicanos que hace una fusión jarocha, pero aún no puedo darte muchos detalles. Pero en Valparaíso sí va a haber un show antes de que se acabe el año.

Y se viene más música, que esperemos que salga pronto también, algunas colaboraciones con una artista española, pero no puedo adelantarte más porque eso ya es sorpresa.

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