The Cardigans en el Caupolicán: Siempre es buen momento para “Carnival”

De un momento a otro, a las 20:10 horas, el dúo Dënver vio cómo, mientras tocaban “Lo que quieras”, la cancha del Teatro Caupolicán se empezaba a llenar rápidamente. Dos canciones antes, solo un tímido grupo se había acercado al lugar para guardar un puesto y estar cerca de sus ídolos, los suecos The Cardigans.

Es una noche más en el recinto de San Diego, de esas jornadas que prometen dejar un buen recuerdo solo por el hecho de escuchar esas canciones que quedaron marcadas a fuego desde que se estrenaron en radios y TV en los 90, como “Lovefool”, “Erase/Rewind” y “Carnival”.

Aunque esta es la tercera visita del grupo en diez años —en los que recorrieron festivales como Fauna y el REC—, su regreso significó una bonita sorpresa para muchos, tanto para quienes querían repetirse el plato como para los que los veían por primera vez. Sus hits forman parte de esa playlist que no pierde vigencia en cafeterías, pubs y radios del adulto joven, compartiendo espacio en el aire con otros vigentes como Travis, Keane, Jamiroquai y Garbage; artistas que pueden venir a Chile todos los años y serán aclamados por igual.

Con el mismo rigor que los tiene en gira constante, y sin la excusa de promocionar un nuevo disco, The Cardigans desplegó su sofisticado pop con simpleza, sin visuales ni parafernalia extra: solo los cinco músicos sobre el escenario.

Tras un inicio tenso por algunos problemas de sonido, y el Caupolicán repleto, la vocalista Nina Persson se confesó con el público y aseguró estar con un resfriado que le impedía dar el 100%, por lo que pidió un poco de ayuda a la audiencia. La verdad es que no hizo falta, ya que más allá de las falencias propias del desgaste con los años, su voz siguió brillando a la par de las suaves canciones del grupo.

Si bien el show fue de menos a más en cuanto a potencia y hits, la fanaticada local agradeció el rescate de temas de su segundo disco, Life, como “Daddy’s Car” y “Travelling With Charley”. Además, aclamaron la sorpresa del tour que los tiene recorriendo países latinoamericanos: su versión de “Gracias a la vida”, en sueco y español, interpretada solo en guitarra y voz. Un momento mágico que aseguró un viral del show.

Aunque los Cardigans son de shows breves y faltaron temazos como “Been It” y “Rise and Shine”, el quinteto sigue fiel a su perfil, al sonido vintage y acogedor que siempre es un agrado disfrutar en directo. Su fuerte lazo con el público local, además, les asegura que cada vez que toquen sus clásicos por estas tierras será un éxito. Bienvenidos sean una próxima vez.

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