Queda un mes para que el público chileno sea testigo de uno de los reencuentros musicales más mediáticos de los últimos años. El próximo miércoles 19 de noviembre, Oasis se tomará el Estadio Nacional para hacer vibrar a más de 60 mil almas que podrán ver en primera persona a dos ‘rock and roll stars’ tocando y bromeando como si el conflicto, que mantuvo a la banda quebrada por 16 años, nunca hubiese existido.
Pero, ¿qué pueden esperar los fanáticos de este show? LaRata.cl estuvo presente en el quinto concierto que brindó Oasis en el Wembley Stadium el pasado 03 de agosto, por lo que en esta nota te contamos todo lo que debes saber para estar preparado y disfrutar de una noche “biblical”.
Como en los viejos tiempos
Para este retorno de Oasis, Noel y Liam Gallagher decidieron entre “la crème de la crème” a sus compañeros de escenario, de los cuales varios de ellos son viejos conocidos. Andy Bell, fue convocado para demostrar toda su clase en el bajo; mientras que para la segunda guitarra, el escogido fue Gem Archer. “Sin él nada de esto hubiese sido posible” expresó Noel Gallagher sobre la presencia de Paul “Bonehead” Arthurs, miembro fundador y uno de los responsables de este Live’25. La lista de músicos sobre el stage finaliza con Joey Waronker, estadounidense y prodigioso baterista, cuyo nombre es el más desconocido de esta gira, pero que fue elegido gracias a su deslumbrante currículum que incluye haber trabajado con músicos como Roger Waters, R.E.M y Paul McCartney, entre otros.
Un telonero de lujo
El nombre del telonero de Oasis era un completo misterio, pero que mantenía expectante a la fanaticada local. Eso hasta hace unos días, ya que la productora DG Medios confirmó al artista que sería responsable de la apertura: Richard Ashcroft.
Al igual que en su gira por el Reino Unido, el exvocalista de The Verve e íntimo amigo de los hermanos Gallagher, fue escogido para abrir los shows en este tour de regreso, una elección que se alza como la correcta al tratar de rememorar lo mejor de los 90’s con parte de los exponentes más importantes del britpop.
En un set de 40 minutos, Richard repasa lo mejor de su carrera solista y con The Verve, con canciones que no sólo marcaron a toda una generación, sino que también se han ido transformando en verdaderos himnos de estadio.
Su show termina con Bitter Sweet Symphony, un coro multitudinario que, con lágrimas en los ojos, sirve de antesala ideal para el gran reencuentro que en breves minutos se vivirá arriba del escenario.
Hermanos por siempre
Muchos especularon que la razón de esta reunión era simplemente por el dinero. Sin embargo, los hermanos Gallagher poco a poco han ido demostrando que el verdadero motivo es otro y que todo esto lo hacen con el corazón.
Con la frase ‘This is not a drill’ en las pantallas gigantes acompañado de un medidor de decibeles que calcula la emoción de los asistentes, comienza oficialmente la cuenta regresiva. Y a esta altura, el éxtasis está a tope. Con Fuckin in the bushes de fondo, las pantallas muestran un breve resumen de la historia de Oasis y de las reacciones, tanto de la prensa como de los fanáticos en las redes sociales, que se vivieron a raíz del anuncio de este comeback, el cual revolucionó al mundo entero en agosto del 2024. En medio de esto, asoman Gem, Andy, Joey y Bonehead, para dar paso a Noel y Liam Gallagher, quienes aparecen en escena agarrados de la mano y haciéndose reverencia mutuamente, demostrando que las diferencias quedaron en el olvido y que pese a todo, el amor de hermanos triunfó.
Hello es la encargada de abrir los fuegos porque, ¿qué más le puedes decir a tu público después de 16 años en que la banda estuvo separada?. Luego le sigue Acquiesce, un verdadero himno de amor entre hermanos, que resuena como si fuera una nueva confirmación de que el conflicto quedó atrás y ahora hay que mirar hacia el futuro.
El sonido característico del helicóptero se toma los parlantes para dar paso a la potencia de Morning Glory, demostrando que, a este paso, no hay ningún segundo para el descanso. Todo esto es acompañado por ilustraciones bien trabajadas y dedicadas netamente a sus fans, mezclando la gráfica característica de Oasis con la nueva tecnología, permitiéndole al público vivir al 100% esta experiencia de estadio.
Luego Some Might Say y Bring it on Down suenan con una batería que pasa a ser protagonista en las manos de Joey, quien demuestra con creces por qué fue el escogido para formar parte de este top 6.
Posteriormente, llega el turno de uno de los momentos icónicos de esta gira de regreso. Liam se dirige directamente al público para dar las indicaciones de cómo hacer el Poznan, celebración popularizada por los hinchas del Manchester City, la cual consiste en que los fans se dan vuelta y, de espada al escenario, se abrazan y saltan al unísono al son de Cigarettes & Alcohol.
Fade Away -dedicada a los fanáticos más jóvenes de Oasis-, la clásica Supersonic y Roll with it generan algarabía en el público, para luego dar paso al espacio solista de Noel quien, con guitarra acústica en mano, entona Talk Tonight, Half the World Away y Little by Little, haciendo de este set el más emocional de la noche.
La locura en el escenario, con la presencia de Liam, retorna con D’ You Know What I Mean?, Stand by Me y Cast no Shadow, momento en el cual el público ya está rendido completamente a los pies de la banda oriunda del barrio de Bunage en Manchester. Seguidamente, comienzan los riffs de una de las canciones de amor más hermosas escritas por Noel Gallagher: Slide Away, llenando de caricias y abrazos el estadio.

La triada final integrada por Whatever, Live Forever y la incansable Rock and Roll Star se dan paso entre el setlist y la emoción de los fanáticos que corean a todo pulmón estas canciones que moldearon a una generación entera en los años 90’s, demostrando que hasta hoy, la energía y clase que entrega Oasis, siempre ha jugado en otra liga.
Tras ello, llega un pequeño descanso -el primero de la noche- para luego dar paso a Noel, quien nuevamente toma el micrófono principal para entonar la añorable The Masterplan, la cual suena de manera monumental acompañada de toda la banda y arreglos de cuatro cuerdas. Luego, por fin llega el momento del himno multigeneracional Don’t Look Back in Anger, instancia que marca la algarabía total en el estadio.
El set está pronto a terminar, por eso Liam retorna para entregar su impecable interpretación en Wanderwall, demostrando que su voz se encuentra en el mejor momento posible. El último riff a cargo de Noel Gallagher se asoma para dar bienvenida a Champagne Supernova, marcando el cierre espectacular que, con un ambiente de ensueño y fuegos artificiales, te anuncian que estas dos horas de show han llegado a su fin.
Un concierto que está preparado con dedicación, con un sonido e interpretación impecable y que te recuerdan por qué Oasis fue (y es) una de las mejores bandas del planeta. Un show que sin dudas estará dentro del top 10 de los mejores del año y el cual podrás vivir el 19 de noviembre en el Estadio Nacional.