No se puede hablar ni de música electrónica ni de festivales sin mencionar Creamfields, el único evento de este estilo que ha logrado mantenerse en pie durante 20 años. Pasó Sensation en su tiempo; Mysteryland; y para los amantes del hardstyle, Defqon.1, pero nos dejaron en el camino por diversas circunstancias.
Lugares como Espacio Riesco marcaron precedentes en eventos del EDM en Chile. Creamfields pudo establecerse con éxito durante 5 años desde 2010 a 2015 en aquel centro. Pero la comunidad cada vez crecía más, y se necesitaba un sitio mucho más amplio. De esta forma, se trasladaron al Club Hípico, donde se celebra hasta hoy en día.

Las dos décadas se llevaron a cabo durante dos días: sábado 11 y domingo 12 de octubre con un line-up de los DJs más destacados del último tiempo y leyendas del EDM, con géneros que abarcaron desde el house más melódico hasta el hard techno más crudo. Para todos los gustos en seis escenarios, pero que aún así no dieron abasto. ¿Será que el recinto en Blanco Encalada se está quedando pequeño como pasó con Riesco debido a la enorme demanda de las fiestas electrónicas?
Se debe considerar que es el único evento donde se presentan al menos 50 DJs en un día, y al menos 3 de ellos son top-tier a nivel mundial. En el caso de este año, primero, David Guetta, el actual número uno de la revista DJ Mag y el más escuchado en Spotify con más de 75 millones de oyentes mensuales. Asimismo, Armin Van Buuren y Timmy Trumpet se encuentran en los 10 primeros lugares. Quinto y sexto lugar respectivamente.

Han pasado 20 ediciones, y a lo largo de los años los cambios son lógicos. El más notorio, en cuanto al famoso escenario principal. En años anteriores, la megaestructura destacaba por su creatividad y robustez. Para esta versión, el centro estuvo en la visualidad y minimalismo, bajo el concepto de tres inmensas pantallas LED de la más altísima calidad. De día, apenas lució, pero al caer la noche logró su objetivo: las visuales generaron la experiencia deseada en los asistentes.
Día 1: una noche a cargo de los más versátiles
El primer día arrancó con importantes bajas. En cuanto al escenario Alternative no pudieron llegar a Chile la DJ de bass music Jessica Audiffred; y uno de los íconos del hardstyle, Zatox. Por el lado del He.She.They., escenario de hard techno, BLK fue reemplazado por Cristobal Pesce.

El artista que abrió el mainstage fue el chileno Forero, reconocido en el under del bass music nacional. Le siguió Mauricio Hernández, quien ha destacado por su versatilidad de mezclar con los diversos géneros de la electrónica. Luego, el melodic techno se tomó el lugar con Kasia y Argy. Ambos entregaron una selección de espaciales y místicos tracks en una fresca tarde de sábado.
Una fiesta que continuó con el deep house de Robin Schulz. El creador de los remix más icónicos de “Waves” y “Prayer In C” se mostró calmo con sus melodías, pero agregó potencia en los últimos minutos de su set con un explosivo drum and bass. Posteriormente, el brazilian bass resonó fuerte en los parlantes de la mano de uno de sus íconos, Alok. El popular DJ brasileño además subió a un invitado especial: Zeeba, la voz de su hit “Hear Me Now”.

Ya de noche, Timmy Trumpet preparaba su entrada. A eso de las 20:20 puso sus manos en la tornamesa y en su icónica trompeta, y lo demás fue un desvarío total. El bounce, el hard techno, el hardstyle, rawstyle y uptempo retumbaron el escenario principal con visuales de calaveras. Llevar al mainstream estos sonidos no es fácil, pero Timmy hizo magia.

Demostró con suma destreza mezclar canciones chilenas como “El Baile de los que sobran” y “Tren al Sur” de Los Prisioneros, “Bailando Solo” de Los Bunkers, “Todos Juntos” de Los Jaivas y “QLOO” de Young Cister en mashups al más puro estilo del EDM.
Deadmau5 cerró el primer día con un set muy distinto al bombástico espectáculo de Timmy Trumpet. El artista de culto en la electrónica reconocido por su cabeza de ratón, se centró específicamente en presentar material propio con hipnóticas visuales distinguidas por el minimalismo y perfección técnica. Un show que solo pudo haber funcionado de noche.

Día 2: las leyendas cierran
Domingo, el día que se hizo sold-out antes del evento. Pese a lo enorme que es Club Hípico, se hizo pequeño en todos los escenarios. A eso de las 4 de la tarde aproximadamente no se podía ingresar al espacio del stage de Street Machine, ni la carpa del Cream Arena, y solo se podía ver desde el exterior de ella de una forma bastante reducida. Por suerte, en el de Street Machine instalaron pantallas en su exterior que mostraban en vivo lo que sucedía dentro.
Un sol radiante y mucho calor desde muy temprano fue el panorama para este segundo día, donde el escenario principal a las 1 de la tarde recibía un B2B de los DJs nacionales Sepha y Campolo. Después, continuó en modo hardstyle y happy hardcore con Da Tweekaz, que pese a los fuertes rayos UV, el público chileno pudo más con sus martillazos al aire. Fedde Le Grand pronto tranquilizó con su house para dar paso a Becky Hill, la cantante tras icónicas canciones del EDM como “Gecko” de Oliver Heldens, “Lose Control” de Meduza y “Remember” con David Guetta.

Uno de los sets más esperados por los asistentes, sin duda, fueron el dúo italiano Mathame. Con visuales más bien oscuras, misteriosas y animaciones inspiradas en animé, los artistas de melodic techno presentaron lo mejor de su repertorio. Incluso un emocionante mashup de “Sweet Disposition” con “Midnight City” de M83. Aún así, los italianos tuvieron un problemático set debido a problemas de sonido en más de dos ocasiones. Pero la fiesta pudo más, y todo salió adelante. Más hacia el atardecer, Miss Monique subió a un mayor nivel la energía techno en lo que terminó siendo un sunset rave.
Se va el sol. Era el momento en que las leyendas iluminaran la noche. David Guetta, a eso de las 20:00 partió con todo: “I’m Blue” y desde ahí pasó por su amplia discografía con clásicos como “Titanium”, “Memories”, “Sexy Bitch” y “When Love Takes Over” por nombrar algunas de los más queridas. “Qué locura”, comentó Guetta tras ver el mar de gente que ansiaba verlo tras las tornamesas, y que sorprendió con un emotivo y surrealista final con pirotecnia al ritmo de “Without You”.

Armin Van Buuren cerró esta edición de Creamfields Chile 2025. El neerlandés, ícono de la música trance desde la mitad de la década de los 2000s tocó un renovado set con tech trance y house, pero sin dejar de lado su real esencia. Una instancia en la que repasó himnos como “This Is What It Feels Like” y el psy-trance de “Great Spirit”, aunque fue un poco opacada por unos cuantos minutos en donde no se proyectó visuales. Al parecer nuevos problemas técnicos, pero que no afectaron la experiencia Armin.

Y como es de costumbre, el ritual final, el “endshow”. Probablemente el espectáculo pirotécnico y de drones más ambicioso en eventos realizados en nuestro país en compañía del sonido de viejos y nuevos temas dentro de la música electrónica. Así terminaron las dos décadas de este festival con altos muy altos en cuanto a la selección de DJs y mixes, y bajos muy bajos, especialmente en temas de logística de seguridad y problemas de sonido. A esperar los 21.