La crudeza del amor y el desamor: Rosario Alfonso desmenuzó “De canciones tristes y otras sutilezas”, canción por canción

Foto: @rosarioalfonsocanta

La cantante chilena Rosario Alfonso empezó su año con sorpresas tras compartir el pasado jueves 13 de enero “De canciones tristes y otras sutilezas”, su esperado segundo álbum de estudio. Un trabajo que llegó a potenciar sus sonidos y melodías luego de “Lo Primero”, su disco debut que fue estrenado en 2018.

Junto a la producción de Yaima Cat y colaboraciones con artistas como Benjamín Walker, Alfredo Tauber y una participación de Diego Lorenzini, Rosario Alfonso se atrevió a plasmar en ritmos y letras diversas experiencias personales que pulió hasta sentirse conforme.

“Este disco lo hice con mucho tiempo, mucha dedicación pensando en cómo desarrollar cada canción. Fue un proceso de aprendizaje”, señala Rosario Alfonso cuando explica por qué cuatro años después aterrizó con 10 canciones tan íntimas.

“Fui acumulando canciones los últimos tres, cuatro años y cuando estábamos en cuarentena tomé la decisión de postular a un fondo, de grabar un disco porque ya era el momento. Estaba encerrada, no había muchas cosas que hacer”, confesó, agradeciendo la experiencia tras poder experimentar en diversas etapas de su disco.

A cuatro años de sus primeras canciones, una serie de conciertos en vivo, una pandemia que pausó todo y diversas vivencias, la cantante abrió su corazón para relatar desde su propia voz en qué se inspiró para crear el disco más crudo y emotivo de su carrera, canción por canción.

A la primera

“Es una canción de amor un poco obsesiva. Claramente yo hablo de amor en este disco, de eso se trata, de amor y desamor. Pero ‘A la primera’ es como un poco de ese ‘el que la sigue, la consigue’ que tiene ese doble filo como medio obsesivo y la canción va por ese lado. Como que ese es el tinte que tiene. Rítmicamente es un merengue venezolano tradicional, está inspirado en ese ritmo…

A mí me encanta esta canción porque siento que tiene mucha fuerza, la instrumentación es super potente, el bajo es super protagonista en esta canción, como que sale un poco de los clásicos que he hecho, pero a la vez viene de la mano del primer disco. Siento que es la canción que más se une con el primer disco como en lo folclórico, lo latino”.

Negación

“La hice post una relación larga que yo tuve y partió con el corito. De hecho, yo venía escuchando harto como salsa en ese momento cuando compuse esa canción. Me había sacado una canción de Rubén Blades que se llama ‘Ligia Elena’, que tiene una progresión muy bonita y es como super romántica y que se yo, entonces como de esa inspiración de acordes… cuando uno estudia cosas se te van ocurriendo nuevas ideas, ahí apareció ‘Negación’.

Apareció el corito de los ‘no’ y de a poco fue como: ‘ya, ¿Qué pasó?, ¿Por qué tantos no?, ¿Que no quiero aceptar?’ y ahí como que uno va haciendo el ejercicio de transparentarse con uno mismo, darse cuenta de dónde vienen esas inquietudes y ahí armé la canción que se trata básicamente de ese rompimiento”

– ¿Cómo fue colaborar con tus amigos en la canción?

“Fue difícil porque lo grabamos en medio de la pandemia, full ilegal. Nos tuvimos que conseguir un estudio mucho más grande pa’ poder meter más personas, porque grabamos 6 personas simultáneamente y claro, yo generalmente grabo en el estudio que tiene armado Yaima Cat que es mi productor, donde es una pieza chiquitita… pero esta parte de la canción la grabamos en ‘Estudio Circular’ donde si tienen unas salas más grandes, como un poco más de protocolo sanitario y ahí si pudimos grabar e invité a amigos que quiero mucho y la idea era un poco recrear lo que pasó en el lanzamiento de ‘Lo primero’ (en septiembre, 2019), que toda la gente se puso a cantar el corito y fue super, super lindo.

Muy emotivo. Logramos hacer eso con amigos que algunos son cantantes secos como la Aurela, Seba Alfaro, Alfonsina García y también otros amigos que no son cantantes, pero si están relacionados a la música o al arte… etc. Entonces ahí como que la idea era buscar voces lindas obviamente, pero también voces como normales, que se sintiera como un carrete”.

Tranquila

“A pesar de que se llama ‘Tranquila’, no es una canción tranquila claramente. Se trata de el querer estar tranquila, de estar en una situación incómoda, de una situación complicada y como de eso que tiene el humano que es el libre albedrio que a pesar de estar encerrado puedes soñar con estar en otro lugar. De eso se trata la canción.

Esta canción no viene de una historia que me haya pasado a mi o que le haya pasado a algún amigo, sino que más viene de un sentimiento y de hecho la compuse muy cuando me estaba acercando a entender más el feminismo hace varios años atrás. Como de toda esta injusticia que uno percibe en muchos aspectos de la vida y como de darse cuenta que hay muchas cosas que están muy mal y que no está bueno quedarse callado o normalizarlas y ese sentimiento de lo que recién te empieza a molestar de algo antes de que uno sea capaz de hacer algo pa’ cambiar las cosas, ahí está el tema”.

Qué más quieres de mí

“Esta canción también es post ruptura amorosa, pero desde otro punto de vista porque una cosa es que una relación no funcione y uno dice ‘ya, esta cuestión no está funcionando’ y otra cosa es como decir ‘pucha, que estoy haciendo acá, en qué me he convertido o en qué momento dejé de preocuparme de mi’, entonces de eso se trata esta canción.

‘Qué más quieres de mi’ es una canción mucho más introspectiva en ese sentido, donde a pesar de estar gritándole a otra persona ‘Qué más quieres de mi’, es como casi un reto a uno mismo también, como después de este grito desesperado uno dice como ‘Chucha, ya, soy yo la que le falta algo’, básicamente. Entonces va desde ese lugar esa canción, como emocionalmente. A mí me gusta mucho esta canción, se siente como un clásico.

A mí me da esa sensación y a la vez es como media catártica porque cantar ese coro tan intenso, que a mi cuando lo compuse me daba mucha vergüenza mostrar. De hecho, como que todavía… como que decía ‘Ya, lo voy a cantar pero gritando’, porque era como un vomito de emociones. Me costó mucho armarla pa’ que me dejara de dar vergüenza y después de un rato ya cuando uno la arma y le gusta otra persona dices ‘Oh, esta canción como que tiene… como weon… lo entiendo’ y es como ‘Ya, bien’. No estaba diciendo tonteras o era una locura solamente”.

Canción para acunar

“Es como un descanso, un respiro de la locura que tiene este disco que son puras canciones como super tristes o super sentidas o emocionales. ‘Canción para acunar’ también tiene esa tónica de la emoción, pero desde un lugar más chiquitito, como de autocuidado. De resguardarse y es como un consuelo que uno se hace a uno mismo. Yo me hice ese consuelo para mí, me la compuse a mí misma en un sentido de que no se la estoy cantando a otra persona. Es como cuando te sientes mal, es lindo aprender a consolarse también. Y eso, es como que le canta a un niño que tenemos todos adentro, por eso es una canción de cuna”.

Alcohuaz

“La canción la compuse en un viaje que hice a Pisco Elqui y también a Alcohuaz, que está al ladito. Todo queda en la cuarta región que es de donde soy o donde crecí por lo menos… La hice cuando recién se abrió la pandemia, cuando pudimos salir. Fui de vacaciones a ver a mis papás y ahí la hice entonces como que volver ya más vieja a esos lugares, uno igual aprende a ver las cosas como con más distancia y también como con una nostalgia sobre todo cuando no vives ahí. Así nació Alcohuaz.

Nació en el viaje, yo andaba con mi ukelele. Y es super descriptiva en realidad, habla del clima, del paisaje que es super pintoresco y distintivo y también está super inspirado en la prosa de Gabriela Mistral y de hecho busqué referencias después de componerla, cuando la letra era super vaga todavía. Busqué hartas referencias de los poemas que hizo como en homenaje al valle, porque ella es de la zona. Así que es una canción que es como una rareza en el lugar, pero pa’ mi un viaje es parte de un proceso también”.

Que no te haga falta nada (Ft Alfredo Tauber)

“Esta canción yo siento que tiene dos interpretaciones. Claramente decirle a alguien ‘que no te haga falta nada’ es desearle buenos deseos, cosas buenas pero también como por la oscuridad de la canción armónicamente y como por la letra que es super descriptiva y va contando como toda una historia, es como alguien que mira a otra persona y le desea cosas buenas entrecomillas desde afuera, no estando ahí.

Tiene como esa oscuridad de la persona que no puede estar en ese lugar donde están los buenos deseos. Tiene esa dualidad y es algo que igual quise explorar harto en la parte armónica y que fuera una canción oscura y también explotarlo al máximo con los arreglos que armó el Alfredo, que cuando yo le mostré la canción y traté de explicarle le di muchas referencias también super oscuras”.

– ¿Cómo fue colaborar con Alfredo Tauber?

“Fue bacán. Yo en realidad no lo conocía, pero me lo recomendaron muchas personas por distintos lugares. Escuché su trabajo también, lo que ha hecho con La Brígida Orquesta donde él hace los arreglos de los bronces o su trabajo con su banda donde compone jazz. También lo fui a ver tocar en vivo un par de veces y nada, lo admiro mucho. Es una persona muy amable además para trabajar, es super respetuoso con las ideas y también es bueno para hacer una propuesta de lo que uno le está pidiendo, entonces también siento como que esta canción y esos arreglos quedaron mucho con su lenguaje, que es algo que me gustó mucho”.

Nochevieja

“Yo me acuerdo de chica yo siempre era como ‘ya año nuevo, vida nueva’ y en realidad al otro día uno se da cuenta que es como que no pasa nada, pero filo. Son como las esperanzas, las supersticiones, todo lo que pone uno en un día. Eso como de quemar papelitos o en La Serena ponte tú quemaban monos de personas, hacían un mono de Pinochet y lo quemaban o quemaban los cuadernos de los colegios en que te fue mal el año anterior, como hartos ritos que no he visto en otras partes…

Es como un poco una foto de como vivimos nosotros como familia, como es el año nuevo que probablemente muchas otras personas se deben relacionar. Esa canción la hice con mucho cariño en un lugar de mucha calma y también desde ver como pasan los años y ver con más cariño cosas que quizás uno ante daba por sentado, no sé. Nada, al final es una foto de un momento del año en que se repite todos los años y que uno generalmente pasa en familia”.

Lo dejaste ir

“Tiene toda la picá del mundo del resentimiento pero también es ese resentimiento el que te ayuda a dejar ir las cosas… tiene estas cosas como en la primera parte de la canción que es super sentida, que es más lenta y hace contraste con la segunda parte que es como donde está el enojo. De este “me importa un pepino que no sea conmigo, que no me quieres más, que no me quieres ver”, es rica esa actitud.

A mí me gusta mucho porque tiene mucha actitud ese enojo también, como que es algo importante dentro de las cosas que uno tiene que vivir para superar algo, como hacerte dueño de esos sentimientos que pueden ser la pica, ‘De haber sabido’ también es una canción que tiene mucha pica.

La maqueteé toda yo, que recién me había comprado mi microfonito con la interfaz y toda la cosa, así que fue un proceso bien entretenido de hacer y todas esas voces y cosas que aparecen, son las mismas que armé yo en la maqueta y que replicamos para la versión final.

Esta canción tiene colaboración con el Diego Lorenzini. Queríamos en un inicio hacer como una coproducción, pero él está en Barcelona y está haciendo otras cosas. Nosotros estábamos medio a contrarreloj porque lo estábamos haciendo con un fondo, así que al final el Diego nos mandó las líneas de bajo, las hizo con una guitarra acústica y también nos inventó una guitarrita que entra y sale y quedó muy lindo y es bacán tener ese aporte del Diego aunque no sea una colaboración propiamente tal”.

Chamullento (Ft Benjamín Walker & Yaima Cat)

“Esta era una canción que rítmicamente se escapaba mucho a lo que había hecho antes. Yo había partido con el coro que es el “no seas chamullento…” y decía ‘uy ya’ como que esta canción no sé en qué mundo habita porque es la menos folk de todo el disco y ahí fue cuando Yaima, que es Alan me dijo ya, hagámosle una colaboración nosotros, porque el produjo mi disco, pero esta canción en específico colaboró haciendo los track. Entonces todo el track, todas las cositas de sinte lo hizo el, las inventó él.

Por otro lado, fue invitar al Benja Walker a cantar, a hacer de chamullento. Yo cuando se la propuse le mostré mi maqueta toda desordenada y le dije ‘quiero que esta canción sea como Alejandro Sanz y Shakira’, como ‘La tortura’ o algo por el estilo y le encantó la idea. Me dijo ‘me encanta la letra, me da mucha risa, me siento identificado’ así que nada, le encantó hacer el papel de chamullento al Benja. Es muy amoroso, me ayudó a componer su parte y la grabamos justo antes de que se fuera a México, fue una sesión super rápida y apurada, pero él hizo super bien su pega y le quedó bacán y nada, es un agrado colaborar con él.

Respecto a la letra, es como cuando uno está tanteando terreno donde quizás no conoces tanto a la otra persona y estai’ como ‘será verdad, será mentira, por donde voy’, de eso trata y también trata del orgullo que uno tiene, como que uno se planta frente a una persona de una forma digna donde no vas a estar persiguiendo a la otra persona. Es como parte del coqueteo que hay al principio y de hecho la parte final es como muy claro eso, la letra lo dice como con mucho orgullo”.

– ¿Vas a realizar un lanzamiento en vivo del álbum?

“Planeo darle un par de meses a las personas para que lo escuchen, que se interioricen con la música y hacer un concierto, si no es en marzo en abril. Estamos ya como trabajando para armar algo bien bonito y poder presentar este disco en vivo y también poder hacerlo fuera de Santiago, llevarlo a distintas partes de Chile”, aseguró, finalizando la conversación.

Artículo anterior

D43 registra disco en Argentina junto a sonidista de Babasónicos

Siguiente artículo

Víctor Gusano libera su “Antología” cancionera en plataformas digitales

Artículos relacionados