Una velada a la chilena: Los Tres presentaron su álbum XCLNT en el Teatro Municipal de Santiago

Después de 26 años sin publicar un disco de estudio con su formación original, Los Tres llegaron al Teatro Municipal de Santiago para presentar “XCLNT” (Excelente), un álbum que marca uno de los capítulos más importantes de su historia reciente.

Grabado durante 2025 en los míticos estudios Abbey Road de Londres, el trabajo reúne un repertorio de once canciones que recupera la esencia más reconocible del grupo, sin quedarse atrapado en la nostalgia. La presentación, realizada en dos fechas consecutivas y con entradas agotadas, fue concebida como una experiencia bastante especial: interpretar íntegramente el nuevo disco para luego abrir paso a los clásicos que han acompañado a varias generaciones.

Las tres campanas sonaron mientras las luces comenzaban a apagarse lentamente. De fondo sonaba “Rebel Rebel” de David Bowie y bastó ese instante para que el Teatro Municipal de Santiago estallara en aplausos. Había ansiedad. Había expectativa. Había ganas de ver a Los Tres.

Incluso una falsa alarma provocó otra ovación espontánea. El público simplemente ya no podía esperar más. A las 20:18 todo estaba listo. A las 20:19 comenzó el espectáculo. Ni un minuto más, ni un minuto menos.

Sobre el escenario aparecieron Álvaro Henríquez, Ángel Parra, Roberto “Titae” Lindl y Pancho Molina para presentar oficialmente XCLNT. Antes de partir, Henríquez anunció que interpretarían el álbum completo, exactamente en el mismo orden del disco. Y así comenzó el viaje.

“Cantar y Amar” abrió la noche entre aplausos y cabezas moviéndose al ritmo de la música. La recepción fue inmediata. El público escuchaba con atención, pero también celebraba cada compás como si las canciones llevaran años acompañándolos. Con “Como Llegaste Te Vas”, las palmas comenzaron a aparecer naturalmente entre las butacas. Toda la vibe chilena en su pulso, en sus rasgueos y en la forma en que las voces se fundían sobre un sonido limpio, depurado y perfectamente ensamblado.

Un cambio de guitarra marcó el inicio de “La Vida al Revés”. El teatro entero parecía balancearse suavemente mientras la banda desplegaba una atmósfera íntima y envolvente. Luego llegó “Al Menos Solo Por Hoy”, donde el rock and roll tomó el control y los coros comenzaron a escucharse desde distintos rincones del recinto.

Y es que el Teatro Municipal entregaba algo que pocos escenarios pueden ofrecer. Más que un concierto, la experiencia se sentía contemplativa. Un espacio para observar a una de las bandas más importantes de la música chilena desplegar su oficio con total naturalidad.

La intensidad aumentó con “Peor Que Mal”. Los tintes más cercanos al grunge aparecieron acompañados por bajos gruesos y predominantes que hicieron vibrar la sala. Sobre ellos flotaba la inconfundible voz de Henríquez, siempre cómoda, siempre reconocible. Mientras tanto, el teatro seguía llenándose.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “Perro Muerto”. La cueca irrumpió en medio del repertorio y el público respondió de inmediato: aplausos, celulares grabando y sonrisas cómplices por todas partes. ¿Quién más que Los Tres para incorporar la cueca dentro de su universo sonoro y hacerla sonar tan propia? Fue, sin duda, una de las canciones más festejadas de toda la primera parte.

Con “Vendaval de Otoño” nos fuimos de paseo. Hubo algo luminoso y costero en su sonido, como una postal musical que preparó el camino para “INRI”, donde apareció nuevamente el rock and roll más reconocible de la banda. El protagonismo instrumental, el pulso de la batería y esos riffs tan característicos generaron uno de los momentos de mayor energía de la noche.

La recta final llegó con “Empelota” y luego con la romántica “Alma a la Deriva”, que encontró al público completamente cautivo. Finalmente, “Que Vuele” cerró la interpretación íntegra de XCLNT entre aplausos prolongados y gritos que comenzaron a surgir desde distintos sectores del teatro.

“¡Vivan Los Tres!” se escuchó entre el público, y todavía faltaba la segunda mitad. Lo que vino después fue una celebración de la memoria colectiva.

La banda regresó en un segundo acto para sumergirse en algunos de los clásicos más queridos de su catálogo, donde sonó “La Torre de Babel” provocando el inmediato reconocimiento del público. El silencio inicial dio paso rápidamente a un coro multitudinario. Luego apareció “Hojas de Té” y los aplausos comenzaron incluso entre versos. En los palcos ya había personas bailando. El ambiente era una verdadera fiesta.

Pero uno de los momentos más emocionantes llegó con “Un Amor Violento”. “A cantar se ha dicho”, lanzó Álvaro Henríquez. Y el Municipal respondió. Las luces se tiñeron de azul y, por algunos minutos, el recinto entero se convirtió en una enorme velada donde cientos de voces cantaron al unísono. Cuando la canción regresó para su última vuelta, los aplausos cubrieron cada rincón de la sala. Fue otra de las más celebradas de toda la noche.

“Con esta nos vamos”, anunció Henríquez antes de interpretar “He Barrido el Sol”. A las 21:42 la banda agradeció y abandonó el escenario. Pero nadie les creyó. Todo el público se puso de pie y comenzó a exigir una más. Y volvieron.

Lo que siguió fue uno de esos momentos imposibles de planificar. El Teatro Municipal completo le cantó cumpleaños feliz a Titae Lindl, quien celebró una nueva vuelta al sol acompañado por sus compañeros de banda y por cientos de fanáticos. La emoción continuó con “La Espada y la Pared”, que incluso incluyó un inesperado guiño al coro de “Tren al Sur” de Los Prisioneros, provocando una nueva explosión de entusiasmo.

Finalmente llegó “Tu Cariño Se Me Va”. El cierre perfecto para una noche donde convivieron el presente de XCLNT con la historia de una banda que sigue ocupando un lugar privilegiado en la cultura chilena. Porque más allá de la presentación de este  nuevo disco, el show fue una celebración. Una velada a la chilena, de principio a fin.

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