Hyde siempre ha tenido un público enorme en Chile. Ya había ofrecido shows inolvidables con VAMPS, pero nunca había tenido la oportunidad de visitar nuestro país con su proyecto solista.
Eso cambió el viernes 5 de septiembre de 2025, cuando el legendario vocalista japonés aterrizó por primera vez en Santiago con su gira en solitario. En el Teatro Caupolicán, Hyde desplegó una puesta en escena circense y oscura, repasando su último álbum INSIDE, además de clásicos de su carrera, incluyendo canciones de VAMPS y hasta de L’Arc en Ciel, cerrando una jornada histórica para los fanáticos del rock japonés.
El show comenzó con gran intensidad: “LET IT OUT”, “AFTER LIGHT” y “TAKING THEM DOWN” hicieron vibrar al recinto desde el primer minuto. El público respondió con saltos, gritos y hasta mosh pits, confirmando la energía desatada por Hyde y su banda.
A mitad del concierto llegó una de las grandes sorpresas: Hyde interpretó “Faint” de Linkin Park, una de sus canciones favoritas, acompañado por su tecladista Hiroki Horiko, quien se encargó del rap.
Luego vino un segmento de puro desenfreno con “MAD QUALIA”, “SOCIAL VIRUS” y “MIDNIGHT CELEBRATION”, canciones que desataron un descontrol absoluto en la cancha, con más gente sumándose al mosh y el resto del público entregando su máxima energía.
Para cerrar esta sección, la emotiva “LAST SONG” transformó el ambiente: cientos de linternas iluminaron el Caupolicán en un instante de calma y comunión.
Tras ese momento íntimo, la banda bajó del escenario, generando una larga espera que fue rota por ell baterista Kado Shuntaro, quien animó al público con dinámicas, tras él, el guitarrista Yas Nomura sorprendió con un cover del Himno de Chile y luego con “Raining Blood” de Slayer, interpretada por toda la banda, menos su vocalista.
El propio Hyde reapareció inesperadamente entre la platea para cantar “PANDORA”, armado con una pistola de agua que lanzó a los fans.
El momento más esperado llegó después: por primera vez en Chile, una canción de L’Arc en Ciel sonó en la voz de su vocalista original. El Caupolicán se transformó en una sola voz para corear “Honey”, cumpliendo un sueño de años para muchos fanáticos, que habían soñado con ese momento.
El cierre estuvo reservado para otros hits: “MUGEN”, “GLAMOROUS SKY” y “SEX BLOOD ROCK N’ ROLL” de VAMPS. Esa selección de canciones fue un llamado directo al desenfreno para cerrar la noche, y el público lo entendió a la perfección.
Al concluir el evento, la sonrisa de Hyde y su banda, sumado a los minutos de agradecimiento, dejaban en claro que la emoción fue compartida. Era una noche inolvidable para todos los presentes, incluyendo los que le dieron vida con su interpretación.

Hyde y Chile tienen una historia de cariño que escribió un capítulo más, con una noche impecable a la altura de sus predecesoras, y que nos dejó esperando que por favor no sea la última, ya sea solo, con VAMPS o con L’arc en Ciel, necesitamos otro capítulo de Haido en este largo y angosto país.