Fotografías por Fran Quijana Cabezas | @fraaaaanqui
Brillantes ojos llenos de entusiasmo se lucen en una pantalla gigante del Movistar Arena. Son parte de los registros caseros de hace 30 años de una cantante que tenía todo un futuro por delante, y que comenzaba a mostrar su potencial en salas como la Ex Oz o el Mall Plaza Oeste. Una pequeña estrella pop que fue, en cada disco, dando pasos gigantes para su carrera.
30 años después, esa joven llamada Denisse Laval, y que el mundo conoce popularmente como Nicole, celebró su trayectoria con un show a la altura del legado que ha dejado en estas décadas, con una presentación lúcida, potente y con compañeros de ruta.

En su primer Movistar Arena en solitario, la artista repasó lo que ha sido su más reciente gira, en la que celebró su primer gran disco relevante, Esperando Nada, con el cual se hizo realmente conocida en radios y televisión, a punta de una serie de éxitos tremendos como “Extraño ser”, “Sin gamulán”, “En fin (Sigo buscándote)”, “Dame luz” y el tema que da nombre al álbum.
Aunque ya muchos vieron este show en el Teatro Municipal en noviembre pasado, Nicole supo aprovechar su magnetismo para que los presentes en el recinto del Parque O’Higgins no se perdieran cada uno de sus movimientos, expandidos en las pantallas y reforzados con un bello trabajo visual.
En el primer segmento del show se pudo ver la primera gran sorpresa: Myriam Hernández subió al escenario para mostrar sus respetos y unir su voz en la dulce balada “Solo el mar”, en un dueto inédito que merece ser replicado en un escenario como el del Festival de Viña. Poco después, el coro ciudadano de Pedro Aguirre Cerda apareció de pronto en medio del público para acompañar a Nicole en una épica versión de “Dame Luz”, creando un momento de comunión especial con los presentes en esta noche.

Una vez concluido el repaso de su segundo álbum, un breve interludio dedicado a Gustavo Cerati (con una reversión de “Lago en el cielo”, interpretada por la banda de Nicole junto a la voz del ex Soda Stereo a capella), sirvió para generar el clima necesario para “Despiértame”, el single con el que la chilena demostró su madurez artística en 1997.
Junto al recorrido de los éxitos que han permitido a Nicole seguir presente en el mapa del pop nacional (“Visión nocturna”, “Baila”, “Pequeñas cosas buenas”, entre otras), más amigas y compañeras de ruta se hicieron presentes en esta noche imperdible: Princesa Alba en “Quédate”; Denise Malebrán en “Culpables”; Joe Vasconcellos cantó y realizó curiosos pasos de baile en “Háblame”; y Javiera Parra, quizás la que mejor se apropió de las frases de “Noche”, el clásico de Leo García que Nicole también hizo suyo y la convirtió en un hit eterno de medianoche.

Tras dos horas de show y con el público encendido con la interpretación de “Hoy”, Nicole hizo subir a todos sus invitados otra vez al escenario para cerrar su gran fiesta, una de las noches más inolvidables de su carrera, con “Vida”, una linda canción de su disco Viaje Infinito que refleja, en parte, lo que ha significado la música para su carrera: en un camino lleno de vicisitudes, pero que también le ha dado muchas alegrías, como la que se vivió esta noche de julio.
Ver esta publicación en Instagram