La mano detrás de Los Prisioneros, Molotov y The Last of Us: Gustavo Santaolalla vuelve a Chile

Hay un nombre que une con un fino hilo la historia de decenas de músicos y bandas fundamentales de Latinoamérica, e incluso algunos de tus juegos y películas favoritas. Los Prisioneros, Café Tacvba y Molotov, todos pasaron por su mano. El argentino Gustavo Santaolalla, uno de los compositores y productores más renombrados del último tiempo, que además regresará a Chile este domingo 23 de agosto para ofrecer un concierto imperdible en el histórico Teatro Municipal de Santiago.

Esta vez, con “Ronroco Tour”, una gira donde Santaolalla repasa en formato íntimo la profundidad y calidez acústica de Ronroco (1998), un disco instrumental bisagra para su carrera, que ayudó a abrir las puertas del folclore andino al cine mundial. Sumado a eso, Santaolalla dictará “La Música como Identidad y Puente Cultural”, una esperada masterclass abierta al público el sábado 22 de agosto en el Teatro CA660 de Fundación CorpArtes junto a Alfredo Lewin.

La mano invisible detrás de Corazones, entre otras cosas

A finales de los ochenta, cuando Los Prisioneros atravesaban su crisis más dura y buscaban reinventarse lejos de las guitarras crudas, Jorge González viajó a Los Ángeles para trabajar codo a codo con Santaolalla y el tecladista Aníbal Kerpel. ¿El resultado? El “Corazones” de 1990, para algunos, la obra cumbre del synth-pop chileno. Fue la mano de Gustavo la que ayudó a darle ese tono tan dramático a canciones como “Estrechez de corazón”, y según algunos, fue él quien tuvo la idea de meter un charango en “Tren al sur”, acompañando en el fondo a esa famosa línea melódica.

Pero la curiosidad de Santaolalla por lo que pasaba en Santiago no se detuvo ahí. Durante la era dorada del hip-hop chileno, mientras “Ser humano!!” de Tiro de Gracia sonaba en todos lados, el argentino fundó el Sello Surco junto a Universal Music e intentó fichar a otros proyectos fundamentales de nuestra escena que se estaban cocinando, como Makiza, que últimamente no prosperó debido a diferencias de management.

Sin embargo, el Sello Surco sí fue casa de éxitos de otros proyectos, como Bersuit Vergarabat, Julieta Venegas, Divididos y Molotov. Con los últimos, Santaolalla fue clave para la producción de “¿Dónde jugarán las niñas?”, que luego se transformaría en uno de los discos más importantes de la música mexicana, particularmente gracias al himno “Gimme tha power”.

Con el paso de los años, su trabajo evolucionaría de la producción musical para bandas, a composiciones cinematográficas. Esto comenzó en 1998, cuando Santaolalla publicó “Ronroco”, un álbum instrumental enfocado en este instrumento (del mismo nombre), pariente andino del charango. El disco logró captar la atención de distintos cineastas, en particular de Michael Mann, quien para la película “The Insider”, protagonizada por Al Pacino y Rusell Crowe, pidió utilizar la canción “Iguazú”, de Ronroco. Dato rosa: al final de la película, suena también “Safe from Harm”, de Massive Attack (gran adición por lo demás).

Si bien Santaolalla terminó participando de muchas producciones cinematográficas, incluso ganando dos premios Óscar consecutivos a Mejor Banda Sonora, el primero por “Brokeback Mountain” en 2005, y el segundo por “Babel” en 2006, hay otra que destaca de manera especial, incluso si haber ganado galardones. Su trabajo en Diario de Motocicleta, la historia de un jóven Che Guevara que viajaba por Sudamérica, protagonizada por Gael García Bernal.

La película es una obra de arte de comienzo a fin por sí sola, y cuenta además con una mezcla profundamente latinoamericana de canciones, que van desde composiciones llenas de emoción que acompañan los momentos introspectivos de la película, hasta guarachas cubanas como Chipi Chipi.

Ahora, si con el cine ya había hecho un pivoteo en su carrera, su siguiente gran vuelta fue al mundo de los videojuegos. En 2013, el director Neil Druckmann y el mítico estudio Naughty Dog reclutaron a Santaolalla para crear la banda sonora de una narrativa, The Last of Us.

El tono melancólico de la historia del juego, motivó a Santaolalla a tomar un camino distinto de una orquesta más tradicional y magnífica, uno de similar al de “Ronroco”, con guitarras acústicas desafinadas, sutiles percusiones de madera, y por supuesto el uso del ronroco. El resultado no solo definió la identidad del videojuego (y su secuela), sino que en 2023 volvió a convertirse en un fenómeno global con la adaptación en serie de televisión emitida por HBO, solidificando esta banda sonora como una de las más reconocibles de la historia de los videojuegos.

Con una trayectoria que acumula dos premios Óscar, múltiples Latin Grammys y el mérito de haber producido varios de los discos más importantes de nuestro idioma, la visita de Gustavo Santaolalla a Chile es una gran oportunidad para revisitar sus composiciones.

El artista se presentará este domingo 23 de agosto a las 20:00 horas por primera vez en el Teatro Municipal de Santiago, en el marco de su «Ronroco Tour», contando con el cantautor chileno Angel Maulén como artista encargado de abrir la noche. Además, para quienes quieran profundizar en su proceso creativo, el sábado 22 de agosto a las 19:00 horas encabezará la masterclass “La Música como Identidad y Puente Cultural” junto a Alfredo Lewin en el Teatro CA660 de CorpArtes.

Las entradas para ambas actividades se encuentran disponibles a través del sistema Ticketplus.

Total
0
Shares
Previous Post

LunesLibre fortalece el universo de “La Cabaña” con el doble estreno de singles