El álbum debut de una de las bandas más destacadas de los últimos años en la escena emo chilena está cada vez más cerca. Quienes sorprendieron hace cuatro años con un juvenil midwest emo con la fuerza del screamo y post-hardcore en el EP “Violencia y Derrota” (2022), últimamente han estado más activos que nunca con nuevos singles como “Fagceremix” y ahora “Kickflip”.
Ambas canciones presentan un contraste fundamental en lo que será el disco completo. Si el primer sencillo encontraba su esencia en la fuerza y la inmediatez del post-hardcore, “kickflip” va por el lado por de poseer diversos cambios de dinámica, baterías eclécticas y una carga emocional. Así, desde Tomé, la banda se alista para estrenar en agosto de este año el tan esperado trabajo.
Este segundo adelanto, según cuentan sus integrantes, su nombre se inspira del truco de skate donde uno hace girar la tabla en 360 en el aire, hace un salto increíble y vuelve al mismo lugar. “El tema trata de darse cuenta de que el salto y la emoción ya pasaron, y que hay que volver a donde uno estaba antes para reflexionar sobre lo que sentiste mientras estabas en el aire. Después toca volver a empezar”, comenta Daizu, vocalista y guitarrista de la banda.

En cuanto al próximo álbum, busca abordar las distintas etapas emocionales que recorren desde la euforia hasta la aceptación.
Lo que a la vez se suma a dificultades que marcaron a la banda en el proceso: la salida de un integrante poco antes de entrar al estudio, el incendio que casi destruyó la casa donde componían y una posterior inundación terminaron impregnando el imaginario de las nuevas canciones.
“Dentro del proceso compositivo hubo un hilo conductor que fue tratar de seguir adelante cuando las cosas se veían difíciles. Todo eso terminó quedando plasmado en las canciones y hoy funcionan como un recordatorio para nosotros mismos”, señala Beño.
“Kickflip” fue lanzado con mucho hype entre sus seguidores. Uno de los puntos clave para generar esta expectativa fue invitar en redes sociales a una convocatoria en la que pidieron al público elegir la portada del sencillo. El requisito era simple: enviar fotografías de sus perros, recibiendo cerca de 600 imágenes en apenas cinco días.
Ahora el cuarteto penquista comienza a delinear un debut que recoge la sensibilidad del midwest emo, la intensidad del post-hardcore y el espíritu colaborativo del circuito independiente chileno.