El día que Saturday Night Live casi reúne a Lennon y McCartney

Los años setenta fueron los tiempos donde el sueño se había acabado. La oscuridad y la rabia latía en las extensas improvisaciones del rock progresivo y la polución de energía del punk, mientras que el soul relataba en carne propia las injusticias del mundo. Poco a poco, ese faro que iluminó la música años antes comenzaba a extrañarse.

En 1976, después de peleas públicas y un extenso lío judicial, John Lennon y Paul McCartney ya podían conversar como en los buenos tiempos. Las rencillas habían quedado atrás y hasta volvieron a tocar juntos, cuando el ex bajista de The Beatles llegó de improviso a un estudio de Los Angeles donde Harry Nilsson intentaba dar forma a un disco hecho a la par con John. De eso quedó un confuso bootleg, que brilla más por el hecho histórico que por su calidad artística.

Años después, según reportan algunas biografías, tanto Paul como John solían telefonearse para cosas puntuales. Así fue como una noche de abril de 1976, ellos y sus parejas (Yoko Ono y Linda McCartney) compartieron una agradable noche en el mítico departamento de Lennon en el Dakota, con un programa que ya era todo un éxito tras sus primeras transmisiones: Saturday Night Live.

Tras una serie de sketchs, el creador y productor del show, Lorne Michael (quien no tenía ni idea que Paul y John estaban viendo el programa), mostró frente a las cámaras un cheque por tres mil dólares para que los Beatles reunieran. “Todo lo que tienen que hacer es cantar tres canciones de los Beatles. ‘”She loves you”, eso es U$1,000 aquí mismo. Se saben las palabras, será fácil (…)  Si quieren darle menos a Ringo, eso depende de ustedes. Prefiero no involucrarme”.

En entrevistas posteriores, ambos confirmaron que lo pensaron. Estaban a solo 15 minutos del estudio del programa si tomaban un taxi. Pero prefirieron seguir disfrutando de la noche y no complicar las cosas, dejando todo como una anécdota.

Quién sabe qué habría pasado si Lennon y McCartney habrían visitado esa noche el estudio de SNL. Más aún, sabiendo lo triste que ocurrió cuatro años más tarde.

Aunque su amistad nunca se compuso del todo, John y Paul no volvieron a lanzarse dardos como los que destruyeron la ilusión a principios de los 70. Hasta Lennon aseguró que escuchaba los discos de Wings y destacó el éxito de su ex colega con el single “Coming Up”. Por su parte, el recuerdo de John siempre está latente en la vida de Paul y el dolor de su pérdida quedó patente en un emotivo video en el que luce escuchando “Beautiful Boy”, dos años después de la muerte de su viejo amigo.

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