Editorial Rata sobre el Pop Subterráneo / NMC: La música no se mancha

Esta semana ocurrió algo en el mundo del rock/pop chileno “independiente” (entre comillas, porque prácticamente todo lo que hay es independiente), que hizo que casi todos asumieran una posición al respecto, algunos con más validez que otros.

La historia es algo así: El martes se estrenó el compilado “NMC: Pop de Guitarras” donde 14 bandas de lo mejor que ha sonado en estos años se reunieron, con una pulida del productor Cristián Heyne y el periodista Andrés Panes encargado de la organización y relato de las mismas. Si había reticencia a ese material, todo explotó cuando en La Tercera se anunció el trabajo como “la nueva cosecha de Heyne” que hirvió la sangre de los entendidos y los no tanto, pero con hambre de pleito.

La nueva cosecha de Heyne: El arquitecto del pop chileno presenta a la próxima generación

Adiós a los sintetizadores, bienvenidas (otra vez) las guitarras. Cinco años después de la consolidación de una escena independiente de nuevos músicos chilenos, refrendada en celebrados discos, visitas al extranjero y el recordado (e incansablemente citado) artículo del diario El País que bautizó a Chile como “paraíso del pop”, una nueva camada se abre paso en el circuito local con una propuesta que se separa del electropop que dominó la última década, la de Javiera Mena, Dënver, Astro, Gepe y Alex Anwandter como punta de lanza.

La replica llegó un día después en un extenso texto firmado por Daniel Hernández, periodista y creador del sello español FUP, quién reveló que el plan en verdad se originó entre él y la periodista Javiera Tapia (Editora de POTQ, periodista de Radio INJUV, Radio UdeChile y EsMiFiesta Magazine), gente bien enterada de la escena al ser fans y organizadores de una gran cantidad de tocatas y que fueron descartados del proyecto en un punto.

La Verdadera Historia

La canción que titula este escrito trataba, a modo de autoficción de la vida de Florent, carismático guitarrista de Los Planetas, tras dejar la droga en el año ’92. Se dedicaba a labores cotidianas, a escuchar la radio, ver la tele con su esposa y pensar en los agobios mundanos.

De seguro, no habrá réplica de un lado y la cosa quedará ahí. Al final de cuentas, todo es ruido donde lo más importante parece haber quedado fuera de consideración: la música. Quizás porque se asume que todo lo que hay es la raja, o porque a muchos les gusta más hablar que interiorizar de verdad en lo que está pasando en discos hechos con esfuerzo por un puñado de chicos de comunas aledañas de Santiago que llevan con esfuerzo sus equipos a distintas casonas y salas de la capital desde sus casas.

¡La música no se mancha!

1. Varias de las bandas han declarado su disgusto con el injusto titular de La Tercera y agradeciendo de paso la oportunidad de estar a la palestra en algo que se expandió bastante, y que seguirá su recorrido en otros medios de afuera, aunque mirando siempre con altura de miras todo, sabiendo que tampoco es gran cosa, porque el poder está en sus manos y que seguirán haciendo música con el mismo interés con el que nació. Depende de ellos no más si aún les estimula o quieren dedicarse a la literatura, la agricultura o la política en dos o cuatro años más. Nadie puede decirles nada.

2. El compilado se agradece. Pero no es perfecto y no alcanza a ser el “Panorama Neutral” que todos queríamos. La selección es celosa y caprichosa. Si la intención era potenciar a una escena en ciernes, son múltiples los casos de bandas que no son representadas fielmente, y se dejó testimonio de su lado más noise. Los que ya conocían el material de antemano saben que “El Vertigo” de Patio Solar, “Yushin Maru” de Urban Monk o “José de los Rayos” de Niños del Cerro son potenciales hits, y esperábamos mucho más del package.

3. Como espectadores nos queda una situación que no nos interesa tanto, porque la historia recién se está escribiendo y ya se sabe de antemano que los que estuvieron en un principio estarán hasta el final. Nosotros mismos no podemos arrojarnos nada, porque conocimos a este ‘pop subterráneo’ con cuentagotas, porque ser un medio con una pata en La Serena y Santiago. Y se sabe que Santiago no es Chile, pero se vende así.

4. Y como suele pasar en todos los países, nadie se puede poner tan de acuerdo en nada y todo termina como en el  Jappening Con Ja. Por ende, la tarea ahora es de nosotros recopilar los compilados definitivos en playlists de Spotify, para así agregar otros que DEBÍAN estar en la misma suma, como Dolorio y Los Tunantes, My Shine…, Martina Lluvias, Amarga Marga y Siempre Llueve al Atardecer. Así repetimos la historia, la misma que tiene a montón de bandas de los ’80, ’90 y ‘2000 pésimamente compiladas (si es que hay compilaciones) y tendremos esperar que Rockdelux se anime a hacer un compilado bacán de lo nuevo, como ya lo hicieron con el especial chileno de hace un par de años. Para variar esperando al extranjero que se mueva.

5. En las tocatas está la verdad. Y eso es algo que hasta los fanáticos treintones de Matorral y Fother Muckers saben. Ahí donde la música no se mancha. Nunca. Ni una hueá.

6. Al final todo es pelea de periodistas, que son a lo que más le importa esto. Conversamos con muchos de los músicos presentes y todos están ni ahi. Al final, el diario de hoy será para envolver flores mañana. Fin.

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