Robbie Williams en Chile 2026: El gran entretenedor sigue en forma

Fotografías por @el.eme @nicooco | Cedidas Lotus

Atlético, sonriente, con su buzo rojo. A Robbie Williams se le ve feliz recorriendo el Bicentenario de La Florida, con la energía de un Mick Jagger más cercano, vital y satisfecho consigo mismo.

Después de más de tres décadas como figura pública amada, perseguida y criticada, este artista británico, a sus 52 años, está, quizás al fin, en paz con su pasado, sus dudas y una carrera coherente que no tiene que rendir cuentas a nadie.

Con Britpop, su rockero último disco, como excusa para volver a girar por el mundo, el platinado cantante desplegó en su tercera visita a nuestro país todas sus credenciales como una de las voces legendarias del pop de factura inglesa. Aunque su material fresco es interesante, Robbie sabe que sus éxitos son los que lo tienen llenando estadios y, por eso, puede bromear un poco y poner a prueba la fidelidad de sus fans cantando fragmentos de viejos sencillos como “Sexed Up” y “Candy”.

En dos horas, Williams demostró una vez más que el título de popstar se lo ha ganado con esfuerzo, con un show sumamente entretenido, en el que intercaló éxitos (“Rock DJ”, “Supreme”, “Strong”), momentos de emotividad (“Love My Life”, dedicada a sus hijos), versiones de clásicos absolutos (“Wonderwall” de Oasis en acústico y “Theme From New York, New York”, popularizada por Sinatra) y hasta cambios de vestuario para dar agilidad a un espectáculo que no bajó nunca de energía.

Además de lucir la camiseta de la selección chilena y bromear con el “chi-chi-chí”, algo a estas alturas tradición en cada recital anglo, Robbie hizo que la noche fuera inolvidable para Caroline, una fan a la que dedicó “She’s The One”, además de compartir algunas frases de “Come Undone” con Juan, otro joven que supo aprovechar el momento íntimo con el inglés en las primeras filas del recinto.

En general, fue una jornada para pasarlo bien: todo comenzó a las 18:50 cuando Pedropiedra realizó un acotado pero generoso set, donde resumió en fragmentos de uno o dos minutos sus canciones más conocidas, quizás el mejor formato para ganar nuevos seguidores y mantener atentos a quienes van buscando sus puestos en el estadio.

Poco después, The Lottery Winners, banda indie de sonido algo genérico que acompaña a Williams en todo su tour actual, usó todas las artimañas posibles para conquistar al público. Ayudados por una joven traductora, el entusiasta Thom Rylance hizo encender celulares y logró contagiar al público con su energía al grito de “¡pretendan que es un hit!”.

Finalmente, antes de las 23 horas, el ex Take That se despidió del público chileno sin mayores gestos ni palabras, solo flotando entre los acordes de sus clásicos absolutos, “Feel” y “Angels”, los temas que lo dejaron inscrito en la enciclopedia del pop británico y que harán que muchos de los presentes en esta noche no quieran perderse la próxima vez que este inglés visite Chile. Esperamos que no sea en mucho tiempo más.

Setlist

  1. Let Me Entertain You
  2. Rocket
  3. Rock DJ
  4. Supreme
  5. Strong
  6. Pretty Face
  7. Love My Life
  8. Better Man
  9. Angels / Sexed Up / Candy (con Thom Rylance)
  10. Wonderwall (con Thom Rylance)
  11. Something Beautiful
  12. Millennium
  13. Theme From New York, New York
  14. Come Undone
  15. Can’t Stop / Seven Nation Army / We Will Rock You / Alone / Y.M.C.A. / Sweet Dreams (Are Made of This) / Hey Jude (interpretado por los músicos de la banda de Robbie)
  16. Kids
  17. She’s the One
  18. My Way
    Bis:
  19. Feel
  20. Angels
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