2014 y 2017 fueron los años en que Beach Fossils visitó Chile. Años en que las bandas de una incipiente escena independiente mostraba interés e inquietud por los pedales, el chorus y el lo-fi. Todo de la mano para que el impacto de la banda neoyorquina fuese tangible en estos grupos de Santiago e incluso regiones.
Casi una década después, la banda liderada por Dustin Payseur vuelve a nuestro país encabezando el Festival En Órbita, para presentarse el viernes 25 de septiembre en Basel, junto a Dënver.
Con “Bunny” como su más reciente trabajo discográfico, Beach Fossils vuelve para consagrar el vínculo con un público que se ha contagiado con el espíritu indie rock, mezclado con la nostalgia dream pop y su mirada introspectiva hacia las grandes ciudades. Hablamos con Payseur sobre el aislamiento de las metrópolis, el ser independiente y sus recuerdos acerca de la última visita en nuestro país.
¿Qué esperas de tu regreso a Chile?
Ha sido un largo tiempo, lo estoy esperando. El show será una mezcla de todo el catálogo, de Bunny, pero también de todos los otros discos. Será algo nuevo.
En nuestro país aparecieron muchas bandas lo-fi, que reconocen una influencia en ustedes ¿Qué recuerdas de Chile desde tu última visita en 2017?
Bueno, actualmente mencioné esto con la última persona que hablé. La Piscola fue muy memorable.
Sí, esa fue una gran parte de ello. Eso fue una gran parte de nuestro día allí. Y lamentablemente no, honestamente, no sé mucho de las bandas en Chile.
En su discografía, la melancolía se siente como un refugio. Pero en “Bunny”, canciones como “Dare” o “Don’t Fade Away”, esa misma emoción se procesa con mayor aceptación. ¿Sigue siendo la tristeza una fuerza creativa o se compone de un lugar de serenidad?
Es un poco de ambos. La música es escapismo, pero también una manera de trabajar las experiencias de manera tangible. Es como escapar de la verdad, y trabajar a través de esa verdad.
Es extraño, porque las cosas que escribo son muy literales y son experiencias reales. Pero la parte instrumental de la música siempre viene de la pura emoción. La música tiene que sentirse emocional para mí, y me tiene que evocar sentimientos fuertes, si no no quiero usarla.

La música juega mucho con recuerdos antiguos y con cosas internas. Las letras tienen que ver con las cosas que están sucediendo actualmente. Lo que es interesante, al menos para mí, es que estoy escribiendo sobre las cosas que estoy pasando ahora, pero cuando escucho las canciones más antiguas, es como que eso está en el pasado ahora.
Y eso es lo viejo de mí. Esa es mi vida antigua. Y, extrañamente, se vuelve nostálgico de alguna manera. Y miras a donde estabas en ese momento, como con las lámparas rosas tintadas. Romantizas el pasado, incluso si fue una experiencia difícil en ese momento.
Muchas de tus canciones capturan este contraste de sentirte solo en una ciudad gigante como Nueva York. Y hoy vivimos en un área hiperconectada, de redes sociales, teléfonos y cosas así.¿Cómo afecta el ambiente urbano a tu escritura de canciones hoy?
Escribir canciones y trabajar en la música siempre ha sido un lugar al que puedo volver y ser yo mismo. Nunca me va a engañar.
En una ciudad como Nueva York, y especialmente hoy con las redes sociales, estás conectado con la gente todo el tiempo y nunca puedes desactivarlo. Camino por la calle para tomar un café y me encuentro con gente que conozco, o mi teléfono está sonando todo el día, o lo que sea. Sigo sintiéndome aislado en muchas formas, porque esas interacciones pueden ser a nivel superficial.
Además yo me aíslo solo porque me encanta estar en el estudio. Aunque tome años entre grabar discos, he pasado mucho tiempo en mi estudio solo. Porque es el lugar en el que soy feliz. Y muchas veces, tengo la sensación de que amigos me están pidiendo que salga. Pero este es el lugar en el que quiero estar.
Pero a veces me siento como, debería salir. Porque tengo cosas que escribir. ¿De qué voy a escribir si no salgo?
Sobre esta pregunta pensaba en la pandemia, pero también sobre dos películas que están conectadas. Lost in Translation y Her, ambas muestran a personas aisladas en grandes ciudades y ambientes hiperestimulados
Tengo… aquí, literalmente, justo detrás de mí. (muestra un VHS de Lost in Translation). Tengo una gran colección de VHS, y tengo una pequeña televisión en mi estudio.

Eso es definitivamente una experiencia relatable: estar en un lugar que puedes sentirte aislado con tantas personas. Creo que es algo que muchas personas sienten.
Es una queja regular sobre estar más conectados a través de redes sociales y todo eso. La gente está mostrando el lado que quieren mostrar. Muchas veces en las redes sociales se pretende ser vulnerable, pero todavía es muy performativa, porque están pensando en un público: ¿Quién va a ver esto?
Y eso también puede pasar en la escritura de canciones. Donde estoy trabajando en una canción y voy a estar cuestionándome si la letra va a resonar con la gente. Tengo que constantemente desactivar esa parte de mi cerebro y recordar que esta canción es para mí.
Cuando estás haciendo arte, tienes que ser egoísta. Tienes que hacerlo para ti. Porque creo que si empiezas a escribir para otras personas y te importa lo que piensan, vas a estar atrapado y ni siquiera vas a saber si te gusta. Ni siquiera vas a saber si es bueno. No lo haces por las razones correctas.
Necesito escribir música como una forma de expresión. Estoy convencido de hacer música. Y creo que cuanto más te sientas con ella, calgo real va a salir. Y tienes que trabajar por esa parte del proceso y sacar lo que otras personas puedan pensar.
Pasaste de ser una clave de la ola de los 2010 del indie rock, en apoyar a otras bandas por Bayonet Records. A partir de esta posición, ¿qué valor le das a la independencia o al movimiento DIY en la industria musical 10 años después?
Ha cambiado mucho, sí. Creo que ser DIY (Do It Yourself) es realmente importante porque al final del día, si eres un artista, eres realmente el único que sabe qué es lo que tu arte necesita ser. Ser independiente fortalece esa creatividad también, porque no tienes que estar con las grandes compañías respirando abajo de tu cuello diciéndote que necesitas sacar un producto que se va a vender.
Si eres afortunado, haces algo que resuena con la gente y les gusta, puedes hacer un salario de eso. Pero esa parte necesita ser secundaria. Tienes que estar de acuerdo con el hecho de que no puede funcionar. ¿Cuántos años de tour hicimos donde dormíamos en el piso o le preguntábamos a la gente después del show si pudiéramos caer en su casa? No sabía si nunca haría una carrera de esto, pero me encantó hacerlo.
Creo que ese es el pensamiento que necesitas tener si quieres hacer algo que resuene.