Tras más de una década desde su última visita en el año 2012, Blonde Redhead se prepara para su esperado regreso a Chile, esta vez en el marco del Festival En Órbita, junto a Beach Fossils, Dry Cleaning, Dënver, Dinastía Moon, Alejandro Paz y Diegors. Liderados por la inconfundible voz de Kazu Makino, la banda ha sabido mantener una independencia y un sonido cautivador que los ha consolidado como un referente indiscutido del circuito indie mundial.
A propósito de su inminente reencuentro con el público chileno, conversamos con la vocalista sobre sus vivencias en Sudamérica, su mirada sobre el contexto sociopolítico actual y sus reflexiones tras años de carrera desarrollándose al margen de las grandes presiones de la industria.
Ya han pasado más de 10 años desde su última visita a Chile. ¿Qué recuerdos guardas de esa vez y de Sudamérica en general?
Para nosotros es muy importante volver. Amo a todos los países, excepto un par de los que no diré el nombre (se ríe). Me sorprendió mucho ver cómo estos países trabajan constantemente en su tejido social.
La forma en que la gente vive y parece tan consciente de cómo debería desarrollarse la vida; aprendí mucho sobre su cultura gastronómica, la fuerza de sus tradiciones y cómo cada país parece estar avanzando, casi con una vibra de socialismo que realmente aprecié. Tengo grandes recuerdos. Y hablando solo de los conciertos, me sorprendió que la gente nos conociera, y no solo eso, sino que cantaran nuestras canciones y se supieran las letras. Me conmovió bastante.
Últimamente hay un fenómeno interesante en Chile y Sudamérica, con muchas bandas de nicho anunciando giras, algo que antes parecía lejano frente al mercado más “mainstream”. ¿Qué expectativas tienes sobre el público sudamericano hoy en día?
Creo que tiene que ver con lo que comentaba antes, me di cuenta de lo sólido que es el sistema en estos lugares. Si estás dando pasos firmes para mejorar el país en el que estás, en algún momento vas a alcanzar esa profundidad cultural que te permite traer a estas bandas de nicho. Siento que no hay un colapso de la sociedad allí, lo que significa que su sociedad es sólida.
Especialmente ahora que vemos lo que pasa en Estados Unidos, con el tipo de liderazgo y el colapso del tejido social, siento que el liderazgo geográfico se está moviendo hacia Sudamérica. Es algo obvio para mí cuando ves a ciertos líderes progresistas en la región, en países como México o Brasil. Creo que esas cosas no se detienen en la política; se expanden a todas las áreas de nuestras vidas. Así que no me sorprende en absoluto.
Leí que Ian MacKaye de Fugazi les aconsejó muy al principio de su carrera que se mantuvieran independientes. ¿Crees que fue algo importante para el desarrollo de la banda?
En ese momento no lo sabíamos. Éramos solo unos chicos sin mucha consciencia política que querían hacer música, pero fuimos aceptados solo por unas pocas bandas, como Fugazi o Unwound, mientras la mayoría nos rechazaba. Así que naturalmente fuimos en la dirección donde nos aceptaban musicalmente, y eso tuvo un impacto profundo en nuestro futuro.
Ahora sé que me gusta mucho ser independiente; hoy en día no aceptaría ciertas condiciones, pero en ese entonces ni siquiera nos las ofrecían. Yo pensaba que era así simplemente porque soy tímida y prefiero no ser vista. Al principio incluso me resultaba doloroso que la gente viniera a vernos, no me gustaba.
Me vino muy bien cuando Ian nos dijo que nos mantuviéramos independientes, porque le tenía mucho miedo a la sobreexposición; no creo que hubiera sobrevivido a que explotaran mi privacidad. Fue bueno poder pasar mucho tiempo descubriendo quiénes éramos y cómo desarrollarnos sin interferencias ni intervenciones.

Con toda esta experiencia, ¿tienes algún consejo para las bandas nuevas sobre cómo enfrentar los desafíos de la industria y la exposición?
La verdad es que no tengo consejos para nadie, ¡yo soy la que siempre está pidiendo consejos! Nuestro equipo de gira es muy joven, personas que recién entran a sus treintas, y yo no los miro por encima del hombro; siempre les estoy haciendo preguntas.
Hay muchísimas bandas nuevas que me encantan. Siento que los chicos de hoy en día son más sabios, incluso sin que nadie les enseñe. Parecen tener un conocimiento heredado. Así que no estoy preocupada ni siento que deba juzgar a nadie; de hecho, estoy más impresionada que otra cosa.