Nueve canciones en poco más de dos horas para presentar The New Sound (2024), su carta de presentación solista. Geordie Greep brindó un show de culto en un Teatro La Cúpula que no estaba lleno; aun así, la energía del público compensaba los huecos en los bordes del recinto. Un jueves con aires de evento social, de esos canónicos.
El preludio, a manos de Machis Punkis, fue una muy buena propuesta para ambientar el lugar. Escuchados con respeto, prepararon el escenario para el plato fuerte: un artista realmente querido por los asistentes, quienes coreaban su nombre antes y durante el concierto.

Lo que vino después era distinto al canon de los shows musicales —en general—, pero sobre todo al de una nueva generación de artistas que están cambiando esquemas a través de su arte. Una presentación sin visuales, sin un juego de luces extravagante, sino uno útil, casi teatral, con momentos más Broadway donde todos los focos iluminaban a una sola persona. Un cantante que, durante gran parte del show, daba la espalda al público porque estaba mirando a su banda, concentrado en la sinergia musical que Chile le inspiraba.
Todo perfectamente balanceado. Además de estirar cada canción de la manera más elegante posible, lo acompañaban músicos verdaderamente sobresalientes —como border collies, atentos a cualquier dirección musical que Geordie les entregara—. Acá la música es lo que prima, únicamente: composición o jam, todo se vuelve un solo pulso. Ellos vestidos a su gusto y comodidad; Geordie, de terno. Da igual: el desplante es lo importante.

Acá había una representación fiel y pura de su filosofía, de su propuesta y principios de hacer música en vivo. No fue un concierto de frontman ni de complementos audiovisuales. Fue jazz afrolatino, fue convicción, fue ejecución.
Pero ¿Saben qué? Fue una masterclass también. Habían varios integrantes de una nueva generación de bandas chilenas. Público conversando después, comentando lo que acababan de ver. Personas esperando su autógrafo. Una sensación compartida de haber presenciado algo que, ojalá, todos hubieran visto. Porque tal vez así deberían ser los shows en vivo: honestos, arriesgados, sin adornos innecesarios y entregados por completo al oficio.
Geordie Greep no vino a demostrar nada. Vino a tocar. Y en esa simpleza —tan radical hoy en día— terminó dando una de las mejores clases que se puedan recibir desde un escenario.

Todas las fotos por: Martín Pérez Alfonso (@martinperezalfonso).
Setlist de Geordie Greep en Chile
- Walk Up
- Terra
- The New Sound
- Through a War
- Blues
- Holy, Holy
- Bongo Season
- As If Waltz
- The Magician