Fotografía titular del post: Joss Moisan
Estos últimos dos años han sido especialmente intensos para Natalia Pérez, artista chilena radicada en México, más conocida acá y en otros lados como Cancamusa. Junto con su crecimiento artístico, marcado por el buen resultado de su segundo disco Amor Minimal, desde febrero de 2024 los focos la han apuntado más directamente al convertirse en baterista de Los Bunkers, también en una etapa crucial del grupo.
Son motivos más que suficientes para pensar en la Dopamina, la molécula responsable de la motivación, el placer y el deseo, que ha recibido más fuerte que nunca en estos tiempos, sea un elemento vital para inspirar nuevas canciones.
Desde la creación a distancia con productores en México, hasta la colaboración con el ingeniero de sonido de Billie Eilish, Dopamina, tercer disco de esta artista, se instala en el mapa de los discos más interesantes de este 2025 en el mundo latino, con canciones honestas y luminosas, que reflejan tanto el entusiasmo por el nuevo amor, como las despedidas.
Sobre estos aspectos y su momento actual, conversamos con Cancamusa, en la previa de su show más importante en Chile, hasta ahora: su debut en solitario en la Blondie, pactado para este viernes 1 de agosto (Entradas vía Passline), el cual será para todas las edades.

—¿Qué onda las experiencias que empujaron este disco?
Este es un disco que fue saliendo sobre la marcha, al inicio como una necesidad, porque salí a tocar con la guitarra mi disco anterior y me faltaban canciones. En medio de eso fui haciendo algunas que son parte de este disco, que ya las empecé a tocar en vivo desde 2023, como “Antes que apague el sol”, “Reviví”, “Te conocí”.
Yo tenía la intención de que, a diferencia del anterior, éste fuera distinto en el sentido de estar en un estudio y grabar, y nuevamente se dio que fuera a distancia, con programas en donde puedo escuchar lo que el productor está haciendo en su estudio.
Es un disco que tiene mucha energía y vitalidad, porque también las bases musicales son muy orgánicas; la batería está muy presente en el disco.
—Tú dices que faltaban canciones para tocar en guitarra…
Sí, claro, porque ya estaba con ese concepto más de cantautora, con banda, como de rock-pop. Ya estaba ese concepto en el disco anterior y necesitaba más canciones para todos mis conciertos.
—¿Y cómo fue volver a la batería y encarar las nuevas canciones desde ahí?
En 2023 sentí la necesidad, después de explorar ese lado de cantautora, de tocar guitarra y aprender a tocar, y salir con la guitarra. Quise enriquecer también mis conciertos en vivo y quiero volver a mi identidad de baterista-cantante, que es algo que me diferencia… Siento que es mi esencia, lo que me caracteriza de otros artistas, y quisiera explorar y desarrollar al máximo eso en esta nueva etapa.Es como una necesidad artística de explorar ese lado que tengo.
—Igual es una figura que se da mucho en el pop acá. Como lo hacen Pedropiedra, Gepe…
Claro, curiosamente aquí en Chile ellos dos, que son amigos, han desarrollado también su carrera y que son bateristas, y que toda esa riqueza rítmica la llevan también a sus canciones y a su creatividad.

—Las letras de amor siempre han estado presentes en tus discos, y en Dopamina siento que está muy presente ese costado más luminoso, pero también con un bajón…
Sí, de hecho, me llamó la atención, porque el disco se llama Dopamina, y hay todo un concepto detrás que me inspira de esta molécula, que es como el motor de nuestras vidas… Entonces mi idea era que el disco en general iba a estar con ese espíritu, arriba, pero también me pasó que, al escucharlo, me di cuenta de que había tres canciones que son como de despedida, tres o cuatro… Es parte del amor, como las despedidas y todo eso.
—Son todas las canciones bien redondas, muy “oreja”. ¿Hay una intención de, con este disco, ya lanzarse en grande?
O sea, me encantaría, porque yo el único festival al que he ido es Lollapalooza y me gustaría mucho experimentar con mis canciones en distintos festivales y tocar más. O sea, en Santiago solo he tocado dos veces. Me falta tocar mucho.
Espero que con este disco se abran más puertas. Ahora, no sé si es una intención tan consciente, pero a mí siempre me han gustado mucho las melodías pop. Y me encanta cuando la gente me dice que una melodía de mis canciones se le quedó dando vueltas o pegada. Y eso, no sé si hay una intención, pero espero conectar cada vez más con mis discos con la gente.
—Este disco también se lanzará en grande, en la Blondie. ¿Cómo es para ti tocar por primera vez ahí en solitario?
Siempre había soñado con tocar en la Blondie, porque me parece un lugar increíble, es muy especial, y siento que para este disco está perfecto, porque es un disco conceptual, y en el concierto en vivo van a poder ver este viaje conceptual, de la dopamina y todo. Va a ser una experiencia para la gente, lo he pensado más que como un concierto. Quiero que para la gente sea algo mucho más que escuchar canciones en vivo, van a poder descubrir otras cosas del disco ahí, así que me parece un lugar ideal, por la atmósfera, los colores, todo lo que significa Blondie. Y voy a tener invitados de lujo, muy especiales, que van a estar acompañándome en distintas canciones. Es un show largo.
—Aparte que tu banda está muy buena…
Sí, me siento muy feliz con mi banda y con el sonido, que también es una búsqueda. La banda que uno decide tener y todo, porque me acompañan músicos que son muy buenos y enriquecen también mis canciones en vivo.

—Está muy definido el concepto en este disco…
Siempre que hago un disco me gusta entregar un mensaje, tener una intención. El disco pasado fue Amor Minimal, y había todo un concepto en torno al amor y al minimalismo. En este disco el concepto se centra mucho en la dopamina y lo que genera en nosotros. Todo esto se va a poder ver en Blondie, y por eso también hay muchas visuales que he estado lanzando, que tienen relación con el laboratorio y todo eso, y que de a poco se va a ir entendiendo.
—En este álbum también trabajaste con Jon Castelli, ingeniero de mezcla que trabajó en el último álbum de Billie Eilish
Él mezcló tres tracks y fue una experiencia maravillosa trabajar con él. Es una persona que está en un nivel muy alto de música, ganó todos los premios con Billie en el último disco, y me sentí muy afortunada de que él quisiera colaborar y apoyar mi proyecto. “Cicatriz” la mezcló él.
—El disco va a estar en físico al tiro. ¿Cómo se armó el arte?
Lo hice con mi colaboradora mexicana, Day Alaniz, ella es diseñadora y con ella trabajamos todo el concepto, que también tiene que ver con lo psicodélico, por todo lo que evoca en mí la dopamina, con colores muy específicos que escogí para este disco.
En general, siento que el disco es una invitación también para los jóvenes y las nuevas generaciones, y para quienes escuchan, a perseguir sus sueños, a encontrar la motivación para hacerlos realidad.
Al final, la dopamina es ese motor que nos hace cumplir y desear cosas que parecen inalcanzables. Todos esos deseos de explorar nuevos mundos, mirar hacia el futuro, conocer nuevos amores, ilusionarse… todo eso es gracias a la dopamina. Así que también ha sido como el descubrimiento muy bacán de algo muy pequeñito, que es parte de un motor de nuestras vidas.