Despejado destraba "Un Nudo, una Rama", canción por canción

despejado 2-2020

Luego del lanzamiento de su EP Despejado (2016), Juan Pablo Moreno mantuvo el nombre de su trabajo debut  como denominación artística para preparar lo que sería el primer álbum de su proyecto solista. Son diez canciones las que compone Un Nudo, una Rama, disco lanzado a fines de febrero de este año.

Para esta nueva aventura, el músico penquista acudió en la colaboración de su coterránea Daniela González (Dulce & Agraz) y Javier Barría, además de trabajar junto a distintos artistas locales en la gestación del disco y videoclips.

“Si una persona es el tronco de un árbol, que crece y madura hacia arriba, las ramas son sus experiencias, el querer llegar más allá y la búsqueda del contacto con otros, y ese es el núcleo de los relatos de este disco”, reflexiona Moreno, a lo que agrega que “de la misma forma, un nudo es la huella que deja en el tronco esa rama al caer, al cortarla y analizarla por separado”.

A continuación el análisis que realiza despejado de su primer LP, canción por canción.


Un nudo, una rama

Este fue el último tema que hice para el álbum. Un track instrumental que funciona como introducción al disco, presenta algunos motivos melódicos y armónicos en canciones que se escucharán después

Inicialmente el disco iba a empezar con Signos, que hubiese sido un comienzo mucho más in your face, pero me decanté por esta opción. Tuve como referentes Mellon Collie and the Infinite Sadness de Smashing Pumpkins, Sleeping on the Roof de The Flaming Lips (que en realidad es un outro…) y otras tantas. 

Signos

Los primeros bosquejos de esta canción son de fines del 2015. Recuerdo que se me ocurrió el mismo día que “Foto mental”, con la guitarra colgada y caminando entre la cocina y mi pieza. Como con casi todas los temas que hago, la parte A y la B vinieron juntas, con letras que no eran más que balbuceos. El demo que hice para la pre-producción del disco tenía una tercera estrofa y un tercer coro luego del solo de guitarra, pero se hacía eterna y fome. Solución: tijeras

habla sobre darse cuenta tardíamente que está todo perdido, pese a las advertencias previas. Hace un poco alusión a la frase de John LennonLife is what happens to you while you’re busy making other plans“, aunque con un componente un poco más egoísta, de que la vida pasa mientras uno está preocupado de uno mismo.  Juega también con la idea del paraíso y de perderlo irremediablemente (“Te di las llaves del edén / Y tú hace mucho que perdiste el mapa“). El hablante lírico pareciese dirigirse a otra persona, pero en realidad a mí me hace más sentido la perspectiva de dirigirse a sí mismo: “¡Yo te dije, pero no me hiciste caso!“.

Villa Olímpica

Una reflexión acerca del cansancio, la pérdida, el paso del tiempo y la aceptación, como una continuación del tema anterior. La letra es bien visceral, sin muchas metáforas ni floreos. Fue escrita a principios del 2016 y hubo varias versiones previas a ésta, con diferentes instrumentaciones, pero siempre tuvo ese carácter in-crescendo, que llevaba a un momento de catarsis, y a un posterior vacío. 

A fines del 2016 conocí a Dani (Dulce y Agraz), y como hace rato tenía la idea de sumarle unas segundas voces en los coros, pensé que sería mucho mejor volverla un dueto con ella. Grabé sus voces en mi casa en el verano del 2017, cuando todavía estaba maqueteando la canción, pero quedaron tan buenas que las conservé para la versión final. El videoclip fue animado por Pez Moreno.

En el andén

Desde un punto de vista simple, habla de una historia de amor imposible debido a circunstancias externas. No obstante, también dice mucho acerca de lo que significa tomar decisiones, y como aquello también implica abandonar otras posibilidades. Sentir que por tomar una opción, tu destino queda sellado y ya no hay vuelta atrás. 

En cuanto a la música, lo que más me gusta son los cambios de dinámicas y la armonía del coro. Empieza como un shuffle bien folk, piolita, con una armonía muy normal en la estrofa y pre-coro, siendo este último un momento muy íntimo. El coro, por su parte, es totalmente épico (o eso busqué al menos). Lo rescaté de otra idea abandonada que se me ocurrió una noche en la casa de mis papás y que grabé en el celular

Una red donde caer

Cuando tocábamos este tema en vivo solía decir que era la canción más triste del mundo, un poco en broma, un poco en serio. La escribí pensando en la depresión, recopilando sentires míos y de gente cercana que ha sufrido esto. Como Villa Olímpica, es una letra bien cruda y directa, a veces pienso que demasiado. Si bien salir de estados depresivos requiere un proceso personal profundo, creo que necesitar ayuda y querer buscar refugio en un otro es es un sentimiento muy válido, que requieren cierta valentía para ser expresados. 

Los primeros bosquejos de este tema son cerca del 2014  y comenzó como un experimento por hacer una melodía vocal que fuera al unísono con la guitarra. En cuanto a sonido, toda la primera parte tiene como referente a Bon Iver del primer disco, y luego un poco de Wilco y bandas más folk pop moderno como Of Monsters and Men.

Roca

Hace un tiempo que pienso que las canciones de despecho son las peores. La letra nació balbuceando cosas random mientras cantaba la melodía. En algún momento llegué a la frase “Dame mi canción, la que te escribí“, y me pareció chistosa, en plan “el colmo del despecho es pedir de vuelta una canción”. Así que me traicioné a mí mismo y la dejé, armando el resto de la letra en torno a eso y a la idea de dejar atrás, “qué tanto”. 

Tiene sólo una estrofa y un estribillo, que se repiten y se dan vuelta durante toda la canción. Aunque intenté escribir más (incluso estando grabada y terminada), me parecía que todo que se me ocurría en realidad sobraba. Pensé que si “Something in the way” o “He barrido el sol” existen, por qué Roca no. La armonía tiene un color distinto que el resto del disco, un poco más spicy lo cual, al igual que el punto anterior, me hizo dudar bastante si incluirla o no. Finalmente decidí dejarla porque disfruto mucho cómo, a pesar de reutilizar recursos todo el rato, el tema va creciendo y creciendo.

Un huracán

La hice en otoño del 2017, y sónicamente es hermana de “Una red donde caer“, por ser más folk que el resto. Inicialmente tenía otra letra, que nunca me convenció por ser más vómito que otra cosa. La grabé sin tener la letra y recién la vine a escribir el 2019. Es un monólogo acerca del sentirse lejos del lugar de origen, con la posibilidad de echar raíces pero sin estar convencido. Aparece la metáfora del árbol (y sus ramas, raíces, semillas, etc.), que ayudó a moldear el concepto del disco completo también

El huracán representa acá la fuerza movilizadora, la que produce cambios. Chistosamente, se me venía a la mente el tornado que llevaba a Mario de un mundo a otro luego de usar la flauta mágica. Armónicamente el tema es simple, muy folk, aunque hacia el final aparecen cosillas levemente más interesantes. También tiene como referentes a Bon Iver y a Wilco, y los coros los hace Cecilia Gutiérrez, gran cantante de jazz de Concepción.

Ramal

Fue uno de los últimos temas que compuse luego de descartar otros que, aunque ya había empezado a grabar, no me convencían. Nació de un beat improvisado que grabamos con Francisco Fernández durante la grabación de baterías, donde tomé cuatro compases de lo que tocó, y lo loopié. En torno a esa idea hice la guitarra, teniendo como referente Weird Fishes / Arpeggi y Knives Out de Radiohead. Finalmente decidí usar el loop sólo al final, y en reemplazo usar diversas percusiones que improvisé con la caja de un cuatro venezolano, una bolsa de nylon, palmas y una caja con clavos

Creo que es la canción más oscura del disco, y habla de ser fuerte ante las dudas propias y ante la opinión del resto, sobre todo ante esas voces demasiado exigentes (que olvidan que cada uno es un devenir de sí mismo). El tren aparece como figura de solidez y de moméntum, como algo imparable, blindado. 

Es también es una reflexión sobre la escena artística penquista, que transita constantemente entre la autocomplacencia, la autodestrucción y el olvido, donde lo digo sintiéndome parte de ella. Los ramales, olvidados en su gran mayoría actualmente, hace referencia a ello, y tal vez a la dificultad conexión de esta ciudad con el resto del país.

Foto Mental

El tema uptempo del álbum. Partió con la guitarra acústica (al igual que todos los demás) pero sentí el beat de la batería inmediatamente. Para mi tiene cierta inspiración en Tame Impala, pero más latino. Otras referencias son The War on Drugs y el Machina de Smashing Pumpkins, sobre todo el trabajo de guitarras eléctricas. 

La letra habla sobre el devenir, el cambio constante e inevitable de todo, y hace alusión al río de Heráclito (“y el mismo río / tampoco es el mismo en su pasar“, filosofía 101). Aparece de nuevo el concepto del árbol y sus asociados, representando el curso de la vida, el crecimiento, en fin. Hacia el final, así como respondiendo a todo lo anterior, aparece la frase que más me gusta de toda la canción: “déjame guardarte en una foto mental / para la posteridad“. Fue el primer y precoz single del disco (apareció el 2018), donde su videoclip fue hecho por Nacho Bastías y Sol Jorquera.

Siempre hay un final

Esta canción la compuse a principios del 2018, unos días antes de grabar las baterías, y desde el principio me pareció que podía ser un buen final para el disco, por tener un tono levemente más optimista. La letra es de las más simples del conjunto, y habla sin muchos rodeos sobre empezar de nuevo, sin temer al futuro ni a lo que éste depara: “Hay un final / siempre lo habrá / deja afuera el miedo / falta demasiado“. 

Dentro del concepto del disco, representa a ese momento donde, siendo uno mismo un árbol, después de haber visto y analizado la rama caída en el suelo, uno es capaz de decirse que hay que seguir creciendo y que hay más ramas aún. Por mucho tiempo sólo tuve el primer verso y el coro. Aprovechando que quería invitar a alguien a tocar piano, le propuse a Javier Barría tocar, cantar y escribir la parte C. Y fue la mejor decisión que puede haber tomado para esta canción. El trabajo en el piano encuentro que es bellísimo, me encanta.


Ficha técnica

Escrito, compuesto, producido, grabado y mezclado por Juan Pablo Moreno
Ingeniero de mezcla adicional: Juan Pablo Crua
Masterizado en Santuario Sónico por Juan Pablo Quezada

Arte: Andrea Manhke
Fotografías: Sol Jorquera

Francisco Fernández: Batería
Gabriel Melendes: Piano en tema 1
Daniela González: Voz en tema 3
Pablo Orellana: Bajo en temas 3, 4, 6 y 10
Cecilia Gutiérrez: Coros en tema 7
Javier Barría: Voz, piano y sintetizador en tema 10
Coro del complementario de música del Instituto de Humanidades de Concepción: Coros en tema 10
Edición de letras: Loreto Aroca

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