We Are Who We Are: Identidades fugaces

We Are Who We Are

La primera serie de Luca Guadagnino, director de Call Me By Your Name, deslumbra con Fraser y Caitlin, dos adolescentes poco convencionales que se encuentran en un rincón del mundo y que empiezan a cuestionarse su identidad. 

Fraser Wilson tiene catorce años y llega a Italia a vivir en una base militar estadounidense. Es el año 2016 y su mamá, Sarah, es designada como comandante de una unidad militar en un ambiente marcado por la masculinidad y las influencias de Trump. Junto a su esposa, Maggie, se convierten en el foco de atención de los norteamericanos del lugar. Con locales KFC, supermercados y un cine propio, la base es una versión miniatura de EE.UU. al interior de una tradicional ciudad italiana: Chioggia

Caitlin Poythress, la hija de sus vecinos, capta la curiosidad de Fraser, quien no sabe cómo aproximarse a ella, observándola desde la lejanía. Por medio de un regalo, la conexión entre los dos es inmediata. Mientras todos se preguntan si están juntos, a ellos no les interesa en lo más mínimo definir su relación. 

A Fraser no le preocupa lo que puedan pensar los demás sobre su extraño comportamiento. Parece tener pocos amigos (o ninguno), una de las razones de este resentimiento que, en ocasiones, lo vuelve bastante violento, incluso contra su propia madre. Para escapar de esta realidad que lo mantiene disconforme, escucha Blood Orange y lee poesía. Por otro lado, Caitlin escapa de su familia tradicional para convertirse en Harper, un reservado adolescente que esconde una serie de inseguridades. 

Este coming-of-age es dirigido por Luca Guadagnino para la cadena HBO. Cuenta con las actuaciones de Jack Dylan Grazer, Jordan Kristine Seamón, Chloë Sevigny, Alice Braga, Kid Cudi, Faith Alabi, Francesca Scorsese, entre otros. Sus ocho capítulos no siguen un orden lineal, sino que la serie avanza y retrocede para adentrarse en la vida de sus protagonistas. A través de sus dinámicas familiares, reflejan sus problemas e inexperiencia en múltiples ámbitos. We Are Who We Are deja de lado el canon hollywoodense, pasando la temporalidad a un segundo plano e incorporando fotografías que congelan momentos que solo quedarán en el recuerdo.

Escrita por Paolo Giordano, Francesca Manieri y Luca Guadagnino, la serie no tiene un conflicto único que mueva el relato. Al igual que en otras producciones del director, se adentra en las relaciones humanas y todo lo que las envuelve en el día a día. Fraser, Caitlin, Britney, Danny y Craig son conscientes de que la vida adulta está solo a un paso, dándose las libertades para experimentar consigo mismos y fluir constantemente. 

La revolución hormonal de la adolescencia se ve plasmada en este grupo de jóvenes que van a la playa, irrumpen en casas de millonarios y se drogan hasta la inconsciencia. Sin límite alguno, cada uno explora sus propios gustos en tiempos en los que ya nada está definido. Sin complejos con el cuerpo ni vergüenza por expresar la sexualidad, Guadagnino una vez más crea un paraíso dominado por la sensualidad y las emociones. Eso sí, sin dejar de lado las presiones (y contradicciones) que enfrenta cada uno de ellos.

La canción Time Will Tell de Blood Orange, el artista británico Devonté Hynes, se convierte en el tema central de la serie y el que refleja el lazo entre Fraser y Caitlin. Incluso, durante uno de los capítulos los protagonistas se salen de la historia para reinterpretar el video musical de la canción original. El cantante, además, fue el encargado de la banda sonora de la serie, mezclando música italiana de los 80 y canciones indie pop a la perfección. 

Mientras que Caitlin no está muy interesada en el amor y lo aparenta para seguir a los demás, Fraser no tiene idea de citas románticas. Con pretendientes que aparecen en el camino, poco a poco ambos se van dando cuenta de que nada parece ser lo que están buscando. Un concierto en Bologna es el que les dará la oportunidad para obtener las respuestas que tanto esperaban.

We Are Who We Are se convierte en uno de los grandes estrenos televisivos del año, capaz de aproximarse de manera sensible a la identidad cambiante de las nuevas generaciones. Sin diálogos que le pongan nombre a quiénes son o a qué les atrae, es por medio de la expresividad que podemos adentrarnos en lo más profundo de sus pensamientos. Una serie única en su estilo, que atrae por la belleza del lugar y la intimidad entre sus protagonistas. 

Revisa el trailer a continuación:

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