La “jubilación anticipada” de Primavera de Praga en el Club Chocolate 

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Jacqueline Riveros

¿Fueron subvalorados en su tiempo? A lo largo de su trayectoria, la banda chilena Primavera de Praga se vio superada por las expectativas de muchos. Se los creía como la próxima gran cosa, unos Bunkers o Los Tres en ciernes. Con buenos discos, un potente directo y algunas credenciales encima como telonear a Oasis, parecía ser que les faltaba poco para llevar todo esto a la estratosfera.

Ese algo jamás llegó. También los músicos se engolosinaron con algo de eso. En paralelo, esos que esperaban la explosión se perdieron de un buen puñado de grandes canciones que quedaron rezagadas en las listas de lo mejor de cada año.

De algún modo, eso llevó al desgaste que llevó a la disolución del grupo hace tres años. Pero como las heridas no fueron tantas, volver a encontrarse en una sala a meter ruido no era una tarea difícil, y lo mejor de todo, no iba a sonar mal.

La noche del jueves cerca de 700 personas pudieron comprobarlo, al ser parte de un concierto en el que pareció que nada había cambiado en 3, 5 o 7 años.

El cuarteto original (más algunos invitados y el apoyo de Diego Peralta en guitarras) demostró tener aún sangre caliente corriendo por sus venas. Se los vio disfrutar, reírse y disfrutar del momento, con un entusiasmo que se desbordó hacia el público, en poco más de hora y media de un show sin altibajos, más allá de algunas fallas técnicas al principio en el tema que abrió los fuegos, curiosamente llamada “La peor noche”.

Aunque queda la duda sobre si será un adiós definitivo, al menos lo del jueves fue un buen broche de oro para dejar un grato recuerdo en quienes siguieron a los Praga desde que eran la revelación después de ganar un concurso de bandas jóvenes de Balmaceda 1215 en el 2002, los mismos que corearon a rabiar los temas del debut Antología (2005) que sonaron con su formación original (Carlos Beltrán en guitarra y Cristián Soto en batería).

Fue un acto de justicia para una banda que vino a ser el símil de aquellas otras agrupaciones inglesas de culto que nunca se hicieron ricos o fueron cabezas de cartel de Glastonbury, pero cuyos logros van más allá de las cifras, llámense Kula Shaker, Ocean Color Scene, The Bluetones, Supergrass, entre otros.

Lo de Primavera de Praga es casi una jubilación anticipada. Poco antes de su separación ya preparaban un quinto disco de estudio, del cual sólo se revelaron dos canciones (“Torturas católicas” y “Los Ángeles”, incluía en el reciente compilado Biografía), pero la vida lo llevó a apostar por rumbos distintos.  Lo bueno de su caso es que podemos esperar una nueva resurrección de los Praga, sin el molesto ruido mediático de las reuniones de las “megabandas” y disfrutar así sólo de lo que importa: las canciones. 

Primavera de Praga
Club Chocolate, 29 de noviembre de 2018

  1. La peor noche
  2. Semáforos
  3. Las 7 maravillas
  4. Satélite
  5. Rinoceronte
  6. Salven al sol 
  7. Pájaro muerto 
  8. Rojo y azul
  9. Casa de papel (con Paolo Murillo)
  10. Wake Up
  11. La vida y el corazón 
  12. ¿Para qué?
  13. Todo igual
  14. Dia 7
  15. Momentos antes de vivir
  16. Emperatriz (con Cata Rojas)
  17. El himno del universo
  18. Para tí
  19. Vida hermosa
  20. Los Ángeles

Bis

21. Capivara
21. Trenes de guerra
22. Anoche
24. Advertencia

*Fotografías por Jacqueline Riveros. 

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Periodista. CDS, Libros, Vinilos, Cassettes y demases, vengan a mí.