Medio Hermano y Cristóbal Briceño en Matucana 100: el cálido ambiente binario

Briceño

Eran las seis de la tarde cuando el asfalto de la explanada de Matucana 100 demostraba palpablemente las altas temperaturas santiaguinas. Sin embargo, el antojo de ver música en vivo hacía ver cualquier factor externo como una pequeñez. Y Cristóbal Briceño con Medio Hermano eran los que quitarían ese apetito musical.

Los anfitriones, Medio Hermano, estrenaron este año “XO”, su segundo trabajo de estudio con temáticas introspectivas repartidas en nueve canciones. Si bien esta tocata no era su lanzamiento oficial ya que prefirieron esperar por más parafernalia, convirtieron la fecha de la Sala Bunster de Matucana en un “popurrí lleno de cariño”. Y Cristóbal Briceño era el invitado indicado para iniciar la jornada.

El preludio fue una presentación refrescante. Con humor livianito y anécdotas que permitieron hacer olvidar el mundo por una hora en la oscura sala, ya que la invasión del negro absorbente que obligaba a ver nada más que lo que iluminaran los focos centraba toda la atención en el músico y su guitarra. Y el repaso a una amplia parte de sus proyectos como Dúo Niágara, Los Mil JinetesLa Estrella Solitaria; que por cierto Briceño confirmó que son “con quienes sacaré un nuevo álbum el 2020”, fueron una dosis de energía la cual los asistentes agradecieron.

Pero eso no era todo, las novedades aparecían una tras otra vez. Como el cover de Albert Hammond “Hoy me voy” y la grata compañía del acordeonista Eduardo Salgado para armonizar cada canción desde la segunda parte del setlist que fue coreado de comienzo a fin e inundado en sonrisas.

“Mi mala estrella”, “Libre”, “Hoy me voy” “La cabaña” fueron algunas de las canciones que generaron un clímax anímico de las personas. Y “Para hondo”, para finalizar los cortos sesenta minutos, proporcionó el cierre perfecto del primer capítulo, con nuevos arreglos musicales y armonizaciones provenientes del acordeón, alargamientos y juegos con el público que en familia aplaudió y acompañó cada verso de la canción.

Por otro lado “Medio Hermano” ingresó al escenario rápidos, concentrados, ordenados y precisos para jugar correctamente el tiempo. Cada. Segundo. Contaba. Y la presentación fue muy ordenada, dentro de su estilo y libertades, de comienzo a fin.

Media música y poesía. La banda pudo dar vuelta la página a la perfección a lo que cambio de capítulo respecta. Cada vez que el cuarteto anunciaba una canción la celebración respondía inmediatamente

Las luces pasteles anaranjadas y verdes transformaron a la Sala Bunster en una mágica cúpula. Las introducciones de cada canción, que por lo menos en la primera tanda de canciones consistían de samples generalmente, creaban una atmósfera singular que hacía flotar cada canciones. El hecho de haber comenzado con “Sueños”, para luego apelar a la nostalgia con un repaso de “Lucha Libre” (2016) fue una buena jugada de los músicos.

Medio Hermano prometió la pista de baile perfecta para personas que quieran bailar de manera vaga y desinteresada en el buen sentido, situación que se daba orgánicamente al mismo tiempo que la lista de canciones oscilaba. Una desconexión de la tarde que en cada, ya hit, que presentaban. Una muestra de que el trabajo concede buenas satisfacciones y que el camino ya está pavimentado para continuar evolucionando. El mejor ejemplo fue “Solitario Spider” y “XO”, canción que la que finalizaron tal redonda jornada.

Setlist Medio Hermano

  1. Sueños
  2. Tu día favorito
  3. Ciencia y tecnología
  4. Lugares comunes
  5. Vacaciones en mi pieza
  6. Wsp
  7. Kintsugi
  8. 24/7
  9. Una uno
  10. Una bala en medio de la nada
  11. Solitario Spider
  12. Bajo el mismo cielo
  13. XO

Todas las fotos por: Jacqueline Riveros (@j.riverosph)

 

 

 

 

 

 

 

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