Johnny Marr – Call The Comet (2018): La esencia no se pierde

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Cinco años tuvieron que esperar los seguidores del cantante y guitarrista, para poder escuchar el tercer LP de su proyecto solista. Un total de doce canciones componen este nuevo álbum que llega a fundamentar que el ex The Smiths puede incursionar en lo que se le dé la gana, sin miedo al fracaso o siguiendo la misma línea.

Un trabajo empapado en melancolía y emociones, con diversos ritmos que nos transportan de manera inconsciente al clásico Mánchester de los 80. Como si nos quisiera restregar en la cara los sonidos que alguna vez causaron furor.

Como si jugara con una licuadora, un poquito de jangle pop, dream pop, Indie rock y new wave a la vena. Esa es la mezcla que compone “Call the Comet”, el gran resultado de Johnny Marr que proyecta una serie de viejos ritmos que se mezclan y entrelazan con las melodías que retumban en la actualidad, generando una sensación de estar en terreno conocido.

Al menos eso se evidencia rápidamente al escuchar “Hi Hello”, segundo single del álbum, una canción basada en el clásico género Jangle Pop que movió la escena en los ochenta. Una canción que rápidamente recuerda e incita a comparar todo el concepto con el clásico de The SmithsThere Is a Light That Never Goes Out”, publicado en 1986.

Siguiendo esa misma idea, nace “Day In Day Out”, una canción con una base de ritmos y melodías similares a lo que pudimos ver en “Bigmouth Strikes Again”, en los tiempos donde “The Queen Is Dead” subía como la espuma. Un disco donde Johnny Marr trabajó en la armonía, razón que claramente explica el por qué pudo replicar estos sonidos en ambas canciones de este nuevo proyecto presentado con más de 30 años de diferencia.

En “Bug”, la octava canción del álbum dominan la batería y la guitarra. Con un patrón de sonidos similares a “Barbarism Begins At Home”, del álbum Meat Is Murder (1985) , Johnny Marr cae en un juego de reciclaje o reutilización de ritmos expuestos en la gloria de su ex banda.

Pero no sólo la esencia de “The Smiths” se puede apreciar en Call The Comet, “Actor Attractor”, novena canción del disco utiliza una base de ritmos que de manera automática se posiciona en el clásico New Wave replicado por bandas como Joy Division, Siouxsie and the Banshees o The Cure, donde los sintetizadores y guitarras crean un ambiente siniestro perfecto con el poder de apoderarse de todo. Repite la magia con más potencia en canciones como “My Eternal” o “New Dominions”.

En cambio, “Walk Into The Sea” muestra un camino directo al Dream pop, con letras íntimas que exponen un viaje profundo al interior de la conciencia. En un plan más “indie rock” se destaca “A Diferent Gun”, “Spiral Cities” o “Hey Angel” que además cuenta con la participación de Kylie Minogue en las voces. Mientras que “The Tracers” o “Rise”, rescatan el estilo que Marr utilizó en Playland (2015), su disco anterior.

Si bien Johnny Marr logra presentar un disco variado y completo, está lejos de ser original. Por esta razón, es inevitable pensar al notar toda la influencia que utilizó de diferente material del pasado, cuál sería la intención de reutilizar a propósito –o no- todas estas canciones que permiten que se desarrolle una comparación con el material que presentó años atrás con The Smiths, o lo que expone Morrissey en sus discos en la actualidad, evidenciando un abismo entre ambos caminos.

Johnny Marr ha sido fiel a su estilo. A pesar de que intenta actualizarse, no puede alejar de manera definitiva aquellas melodías que lo llevaron a la fama. Sin embargo, esto no se convierte en algo aburrido y negativo.  Disfruta lo que hace y demuestra su experiencia y madurez en todas las notas que se ejecutan canción por canción a lo largo de este disco.

Comentarios

22. Me gusta la noche.