Un viaje por los fantasmas de Hayley Williams en "Petals For Armor"

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“Uh, sorry, I was in a depression. But I’m trying to come out of it now”

Cuando Hayley Williams aún cantaba canciones de desamor con Paramore y su cabellera solía ser naranja, por detrás la vida era muy distinta. Cuando en el escenario derrochaba energía, en los camarines se refrescaba con una botella de alcohol tratando de evitar la realidad. Así fueron sus últimos años.

Porque, además, lo que parecía para toda la vida, no fue. Mientras afrontaba la separación con Chad Gilbert, con quien duró cerca de 1 año y medio casada, al mismo tiempo se sumergía en peleas internas con los miembros de su banda. Fue acusada de divismo y aprovechamiento, lo que terminó con el grupo fracturado y hasta una demanda en su contra. Después de eso, la vida de Hayley se vino abajo.

Una profunda depresión que canaliza en 15 canciones que forman Petals For Armor, su primer y único proyecto solista, donde abre su corazón y navega entre sentimientos de rabia, decepción y, finalmente, renovación, todo proyectado en las flores: “Son la forma más antigua de renacimiento y resiliencia”, dijo a NME.

El trabajo está compuesto por tres partes, cada una de cinco canciones, en clave pop-rock y a veces alternativo; con referencias a Björk, Fiona Apple, Solange y Radiohead y uno que otro tema bailable, como emulando a Janet Jackson. Pero más allá de la estructura, recorre las etapas de una enfermedad, desde detectar el síntoma hasta finalmente sanar.

El primer quinteto es oscuro, con Williams reflexionando de los infortunios que ha atravesado. Con “Simmer” como cabecera, preguntándose “¿La rabia está en nuestras venas?”, da la primera aproximación al resto del disco. “Cinnamon” invita al baile -literal- en la intimidad de su hogar y “Sudden Desire” cierra el primer tercio.

Con sonidos muy distantes a lo que hace con Paramore, Hayley se sumerge en la segunda mitad del LP. “Dead Horse”, la más pegajosa dentro de las 15, da la partida. Y termina siendo esa la más importante: “Esta canción le da la oportunidad a las personas de conocerme como de verdad soy y si les gusta o no”.

Finalmente, la parte que cierra el disco es la más interesante de todo el producto. Con canciones bailables de tintes ochenteros y por fin liberada de los monstruos que la ataron y llevaron a escribir este álbum. “Watch Me While I Bloom” confirma el relato y final de una pesadilla que duró casi una década, mientras que “Crystal Clear” da a entender que encontró el amor.

Petals For Armor es una introspección de Hayley Williams. Capaz de mostrar la rabia contenida dentro de la vulnerabilidad y al mismo tiempo hacerte bailar. Minimalista a veces, lleno de altos y bajos, recorre el camino que retrata las calamidades de su vida personal a través de líricas que la muestran vulnerable, alejada de la potencia que impone en los shows en vivo. Y, aunque sus historias personales suelen ser la fuente de inspiración para las canciones de su banda, en esta compilación se muestra sin tapujos y reglas más que nunca antes.

Dentro o fuera de Paramore, Hayley Williams funciona. Los traumas ya no están y la música la ayudó a sanar. Aunque dijo que este sería el único álbum solista que tendrá en su carrera, será interesante ver los caminos que seguirá de ahora en adelante cuando retome el trabajo en su banda. Y claro que serán distintos. Porque Hayley ya no tiene las ataduras del pasado.

Escucha Petals For Armor aquí:

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