1917: el gran clásico bélico de nuestra generación

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Es difícil dar en el gusto de todas las personas. Por más popular que sea una película, siempre tendrá detractores. Sin embargo, parece existir una certeza de que hay una gran masa a la que simplemente no le atraen las historias de guerra. Quizás porque, si no eres de EE.UU. o Europa, no es fácil sentirse conectado a ellas. O tal vez porque da la impresión que la trama siempre es igual.

El cine bélico es de los más antiguos en la industria. En 1930 se registra, por ejemplo, Sin Novedad en el Frentey algún tiempo más tarde lo haría Senderos de Gloriael filme de un joven Stanley Kubrick. En todas las décadas suele alzarse a lo grande al menos una de ellas. No obstante, a pesar de existir grandes títulos durante estos últimos 20 años, faltaba aquel capaz de encantar hasta al más alejado con este género.

Premios Oscar 2020 en LaRata.cl

En 2019 alguien quiso atender este llamado, y 1917 llegó para cerrar el telón de un gran año para el cine. Entre monstruos de taquilla como lo nuevo de Tarantino y Joker, o la gran apuesta de Netflix como El Irlandés de Scorsese, la balanza parecía inclinarse por alguno de estos tres como el gran ganador de la temporada de premios. Pero no todo estaba dicho, porque una nueva película de guerra buscaba hacerse un lugar.

Sin rostros muy conocidos, lo nuevo de Sam Mendes llegó para sorprender al mundo entero. Igual algo esperable, si consideramos que es un estreno reciente. En su argumento, lo más llamativo es que, a diferencia de la mayoría de producciones de este estilo, se ambienta en la primera guerra mundial, no en la segunda. Fuera de eso, a simple vista parece indicar que no hay mucho nuevo que contar. Pero Mendes ha sabido darle al clavo, y el tema se reduce a esta simple clave: no importa lo que me cuentes, sino cómo me lo cuentes.

Ver 1917 es darte cuenta de inmediato que estás ante algo especial. El conflicto no tarda en arrancar, con Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman), dos solados británicos a los que les encargan una peligrosa misión, empezando así el recorrido. Como si estuviésemos tras de ellos, o nosotros mismos con cámara en mano, el gran acierto del cineasta inglés se llama plano secuencia.

Si de por sí ver esta película es una propuesta intrigante, los aspectos técnicos van más allá, transformando estas dos horas en algo visualmente excitante. Como suele suceder en películas de situación, donde  transcurren pocas horas entre el inicio y el final, hay algunas escenas y diálogos que parecen no tener mucha relevancia. Sin embargo, es un aspecto que pasa a segundo plano cuando lo que observan nuestros ojos hablan por sí solos. En este sentido, si hay un responsable aparte de Sam Mendes, ese es Roger Deakins.

El director de fotografía tiene un rol preponderante en esa inmersión que se busca producir en el espectador. Tanto en las secuencias dentro de las trincheras como en campo abierto, los colores fríos y cálidos tiene una función vital en un punto emocional, aunque todo con un propósito. La ruta de los personajes está plagada de adrenalina, miedo y agotamiento, y lo sentimos. El modo de filmación de una sola toma es emocionante, pero está ahí para no dar respiro y convertir esta experiencia en lo suficientemente extenuante.

En este tipo de producciones resultan muy importante también aquellos elementos relacionados al sonido. Es clave resaltar el impacto de una situación bélica a través del realismo sonoro otorgado por la edición, algo en lo que 1917 no falla. Pero más allá de eso, la banda sonora es un plus fundamental, y en esta ocasión es Thomas Newman el que se luce.con composiciones a la altura de sus mejores trabajos.

Cuando vemos cine llega un punto en el que es inevitable hacer comparaciones. Si le preguntas a alguien cuál es la película de guerra que más recuerda, hay grandes chances de que te responda Rescatando al Soldado Ryan. Con toda razón, si Steven Spielberg y Tom Hanks marcaron a una generación completa con ella. Por lo que todas las producciones similares que han venido después, han tenido esa sombra.

Hasta el último hombre y Dunkerque fueron las más recientes que tuvieron cabida en la temporada de premios, pero a la larga, no fueron suficiente para el común de la gente. Ahora, ¿qué es lo que le espera a 1917? El impacto en los números de taquilla ya se evidenció. Pero, más importante aún, los días pasan y no es descabellado afirmar que Sam Mendes y compañía le han regalado un nuevo clásico a una generación desencantada con Hollywood, que pide a gritos originalidad.

1917 ya ganó Mejor Película en los Globos de Oro y los Critics Choice Awards. Desde el 9 de enero se encuentra en cines de todo el país.

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