La Brigida Orquesta en La Peña del Nano Parra: esa renovada resistencia que tanto necesitábamos

La Brigida Orquesta

Un álbum bajo el brazo, un Premio Pulsar por Artista Revelación, miles de reproducciones en Spotify, una gira internacional por cinco países y la capacidad de repletar dos veces un local a tal nivel de convertirlo irrespirable sin queja alguna. La Brigida Orquesta pavimentó, a costa de mucho trabajo autogestionado, un exitoso camino que culminó con inaugurar el 2020 de la mejor forma posible durante el primer fin de semana del año.

Ya que tras pisar escenarios para propagar su “corte elegante” en países como Suecia, España, Dinamarca, Alemania y Noruega; el grupo de once músicos quiso celebrar su regreso a los suelos chilenos en la ya familiarizada Peña del Nano Parra, donde también realizaron su despedida previa a su odisea por el continente viejo.

Cabe mencionar que la gira del conjunto de jazz piante fue tan solo días después de que erupcionó el estallido social en Chile, teniendo que vivirlo de manera externa a miles de kilómetros de distancia y no por pocos días. Tocar en escenarios europeos tarea regalada no fue, pero lo que sí atañe es que compensaron, con más que creces, su ausencia aquel sábado por la madrugada en la Peña del Nano Parra.

Una tocata sin descanso ni suspiros donde los asistentes eran como anfibios causa de tanto sudor. No había fatiga, más bien expectación por sobre todas las cosas. Y cuando ya se acercaba la 01:00 de la mañana y el humo, el sonido de las latas abriéndose y uno que otro freestyle dentro de la masa humana ensordecían el local; los bronces comenzaron a subir al estrecho escenario y los gritos y aplausos dieron por iniciado el show.

Desde el primer minuto se pudo percibir los nuevos aires. No solo por el hecho de que abrieron sin preámbulo alguno con “Desde acá”, uno de sus más recientes temas que de hecho presentaron por primera vez en su despedida, sino que también había una especie de nueva faceta. Puede que sea por la experiencia adquirida, o la confianza tras una gira o tan solo el arrastre profesional durante su temporada, pero esa electrizante fisura en el tiempo que hicieron Tomás Alud en el bajo, Gabriel Paillao en los teclados y Felipe Salas en la batería entre la primera canción y “Manifiesto”, no dejó desapercibido a nadie. Y lo mejor: hubo muchas dosis de aquellas, de esas que uno no quiere que paren. Y mejor aún, fue desde el minuto uno.

Encima, la recepción también es distinta. Las personas ya cantaban de comienzo a fin las canciones y la marea de celulares filmando era ya algo que había que normalizar. Por sobre todo llegando a la primera hora de concierto donde “Intro”, “Corte elegante” y “No hay apuro” -que ya es un himno- fueron tocadas una tras otra. Había fervor en cantidades descomunales.

Fervor del que la banda tiene todos los créditos y que iba subiendo cada vez más a medida de que los músicos se turnaban para hacer solos o improvisar, el jazz descabellado que nunca, pero nunca, pasó desprevenido. Y eso se agradece un montón por parte de quienes aprecian la música, porque las tandas instrumentales eran como lagunas de lucidez que hacían abrir ventanas en la mente a medida que se le prestaba atención a cada uno de los instrumentos y los rapeos de Matiah Chinaski.

Además, las canciones estaban más desarmadas otorgando una fluidez muy agradable, como en “Payasos Bailarines”, que no tocaron en la anterior fecha. Pero no todo fue ese ambiente, también hubo fiesta arrastrada por Terrible como invitado para interpretar la encendida “Querida”. Y bueno, para qué hablar de la tanda de canciones cercanas al cierre con “Inconsecuencia”, “Bla bla bla”,  “Si te busca” y “Elba surita” que hicieron explosionar a la colapsada y sofocada Peña que no se iba a apagar porque no había otro camino que no fuera corear cada uno de sus versos.

La Brigida Orquesta es una banda que partió diciendo en una de sus canciones “no tenemos nada pero lo queremos todo” y ya están consiguiendo una parte de ese todo. Son una banda que ya no transmite netamente la imagen de nicho, esa barrera -si es que se le puede decir así- ya pasó. Cualquier persona puede ir a verlos porque es un increíblemente novedoso proyecto, tienen un muy buen nivel atribuido a sus músicos y se le respeta por esos sabores que entregan. Y no cabe duda de que como abrieron su 2020, lo cerrarán mucho mejor.

Todas las fotos por Fabian Bernales (@suspensivof)

Setlist
  1. Desde acá
  2. Manifiesto
  3. Balada para un caminante
  4. Intro
  5. Corte elegante
  6. No hay apuro
  7. Payasos bailarines
  8. Querida ft. Terrible
  9. Souvenirs al descuido
  10. Inconsecuencia
  11. Bla bla bla
  12. Canciones viejas
  13. Si te busca
  14. Elba Surita (LBO)

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