Benjamín Walker en Sala Master: de esos abrazos que abrigan

Fotografías por Anghel Ramos
Fotografías por Anghel Ramos

Si alguien dijo que sería mala idea empezar la semana con un cumpleaños puede arrepentirse de sus dichos. Benjamín Walker probó lo contrario sacándose la Sala Master para celebrar el primer aniversario de su álbum “Brotes” (2017). Importante mencionar que el show era inclusivo para la comunidad sorda. Macarena Nieto fue la encargada de la lengua de señas. No hubo excusas.

Tras el suave preludio de Rosario Alfonso y Javier Bobbert. El cantautor abre la noche con “Duelo”, “Dejar y amar” y “Felicidad”, canciones que fueron el salto anímico y la bienvenida oficial perfecta para los oyentes que reflejaron su conformidad con gritos y bailes que registraron en sus celulares. Las revoluciones bajan un poco luego de interpretar “Brotes” junto a Nicole Bunout y terminar “Que me lleve el mar” con Walker oscilando sus manos al compás de la música y el sonido de olas rompiendo en el fondo.

Silencio invadido por murmullos, las luces se apagan y lámparas alumbran levemente el frontis. La escenografía se transforma en una especie de living, muy hogareño, ambientado con flores donde el músico se sienta para dar inicio al momento más íntimo del show. Rodeado de micrófonos ambientales como si fueran flechas amenazando por escuchar cada vibración de los instrumentos porvenir.

Estaba todo listo para el segundo acto de la jornada, el cual destaca por su melancólica -aunque acogedora- atmósfera. Benjamín Walker además se encargó de recibir a los asistentes de manera amistosa entre anécdotas y un consejo de vida como regalo. Y no estaba solo; era solo cosa de segundos para que lo acompañaran sus invitados y dar inicio a lo que sería el momento acústico de la noche.

Luego sonar “Su mirada” y “Un beso más” –la última junto a Nicolás Sotomayor, guitarrista- la Sala Master presenció la interpretación de dos sambas argentinas, la primera -un verdadero lujo según afirma el dueño de casa- acompañado de su mentor Juan Antonio Chicorea Sánchez. La segunda, junto a Rulo y Luis Becerra con el acordeón, quienes hicieron de las suyas para transportar al público al rincón de sus memorias, solo faltaba una copa de vino y el lugar sería otro completamente.

Pero no todo es amargura, Niña Tormenta junto a Monserrat Sembler, mediante la canción de terror “Niño caníbal”, se encargaron de ser el trampolín perfecto para regresar a la celebración de “Brotes”. La banda retoma lugar y como un balde de agua fría interpreta “Tu Valor”, “Paños Fríos” y “Tocando el suelo”. La fiesta regresa para sacar todo en forma de grito las sensaciones.

Los aplausos y bailes no paran y la gente pide más. “Sigues en mí” se apropió de todos los fanáticos presentes que corearon como si no hubiera un mañana y estuvieran viviendo el más emocionante momento; para finalizar con “Golondrina”, en honor a al equipo que mayoritariamente era femenino.

Entre un ensordecedor vitoreo un muy agradecido Benjamín Walker, abrazado junto a su equipo, abandona el escenario aplaudiendo en lengua de señas, cerrando el limbo de esas emociones cálidas que hacen recordar: La música también es amistad.

Setlist

  1. Duelo
  2. Dejar y amar
  3. Felicidad
  4. Brotes + Nicoles Bunout
  5. Que me lleve el mar
  6. Su mirada
  7. Un beso más
  8. Y arderán + Chicoria Sánchez
  9. Tengo una pena + Luis Becerra y Rulo
  10. Niño Canibal + Niña Tormenta y Monserrat Sembler
  11. Tu valor
  12. Paños Fríos
  13. Tocando el suelo
  14. Daniela
  15. Sigues en mí
  16. Golondrina
Comentarios

21 años. Antofagastina de corazón en Stgo. Quiero ser Periodista Musical.