El domingo 14 de septiembre, el Movistar Arena se transformó en una olla de presión lista para explotar. Dos cabezas inflables gigantes, una de cada lado del escenario, comenzaron a inflarse lentamente mientras un público de todas las edades —sí, desde niños hasta adultos— esperaba en un griterío ensordecedor. A eso de las 21:00 hrs, Ca7riel y Paco Amoroso subieron a la tarima: se sentaron con calma y sin previo aviso desataron el frenesí con “Dumbai” y “Baby Gangsta”, empezando oficialmente la fiesta

Lo que siguió fue un recorrido por lo mejor de sus discos, siempre a su manera: excesivo, teatral, absurdo y eufórico. Sonaron canciones como “Mi diosa”, “Impostor” y mezclas explosivas del tipo “Viuda Negra/SHIPEA2″ y “Mi Deseo/Bad Bitch”. La banda en vivo levantó cada arreglo, dándole un groove casi funk que se mezclaba con beats electrónicos, trap y estilo urbano.
Ca7riel demostró que es un músico total: guitarra en mano, soltó solos de rock, rapeó con crudeza, jugó con guturales y hasta gritó con un control vocal impecable. Paco, con su voz filosa y carismática, le imprimió el toque de sensualidad y el swing latinoamericano.

La primera parte del show, íntima y performática, con ambos sentados frente a las cámaras, recordando la vibra Tiny Desk que los catapultó al estrellato. El segundo, desatado, con ellos recorriendo el escenario entre fuego, luces láser verdes y rojas, y un Movistar Arena que no paró de saltar.

Hubo lugar para la pausa emocional: antes de “Pirlo”, Paco preguntó con ironía quién había sido dejado por su pareja, y Catriel remató con un “¿Quién quiere llorar?”. La arena se iluminó con miles de luces de celular mientras sonaba esa balada-pop que sacó lágrimas y abrazos entre la multitud. Un contraste perfecto antes de volver a la euforia con “Re Forro” y “La que puede, puede”.
El bloque techno con “Sheesh” y “Supersónico” transformó el espacio en un carrete electrónico: láseres al techo, beats acelerados y un público convertido en pista de baile. Más adelante, Ca7riel se quedó solo para interpretar “Polvo”, y la ovación demostró que incluso sus joyas menos mainstream ya son himnos.

La recta final fue un torbellino: medleys de “McFly”, “Todo el día” y “Ola mina XD” que hicieron temblar el suelo, seguido de “OUKE” y “Cono Hielo”, que explotaron como bombas de adrenalina. Y entonces llegó el momento satírico de la noche: durante #Tetas, un grupo de fisicoculturistas irrumpió en escena, posando y flexionando como caricaturas vivientes de la industria del espectáculo. Risas, ironía y baile en partes iguales.

El cierre fue apoteósico. “El día del amigo” sonó a coro, con el público gritando cada palabra. Y finalmente, “El único” se convirtió en un ritual colectivo: arrancó suave, hasta explotar en clímax.
En casi dos horas, Ca7riel y Paco Amoroso pasaron por trap, jazz, funk, techno, pop y rock, sin pedir permiso a ninguna etiqueta. Lo suyo es exceso, diversidad y autenticidad. El “Papota Tour” en Santiago no fue un concierto más: fue un manifiesto estético y musical que confirma por qué este dúo es, hoy por hoy, uno de los fenómenos más incendiarios de la música en español, y quienes volverán en menos de un mes como el acto de apertura del show de Kendrick Lamar en el Estadio Monumental.
SETLIST:
- DUMBAI
- BABY GANGSTA
- MI DIOSA
- A MÍ NO
- IMPOSTOR
- VIUDA NEGRA/SHIPEA3
- MI DESEO/BAD BITCH
- COSAS RICAS
- BZRP Music Sessions #3
- PIRLO
- RE FORRO
- LA QUE PUEDE, PUEDE
- SHEESH
- SUPERSÓNICO
- POLVO
- MCFLY /TODO EL DÍA/ OLA MINA XD
- OUKE
- CONO HIELO
- #TETAS
- EL DÍA DEL AMIGO
- EL ÚNICO