“¿Es verdad que somos el mejor país? ¿Santiago es una de las mejores ciudades del mundo? Quizás tenemos que creerlo así, de tanto que los músicos lo dicen cuando nos visitan. Y si todo es demagogia y lo dicen en todos lados, da lo mismo. Cuando figuras como Billie Joe Armstrong lo afirman, es porque lo están pasando bien con su banda, y si es así, la experiencia mejora para todos.
Así se vivió el cuarto concierto de Green Day en Chile: una demoledora presentación que tuvo de todo, con una entrega total de una banda que sigue en plenitud de sus facultades, como grandes referentes ya instalados en las ligas de lo que se llama “rock clásico”.


Haber arrancado con “Bohemian Rhapsody” de Queen y “Blitzkrieg Bop” de The Ramones como previa para calentar al público es una muestra más de que Green Day busca ser parte de esa misma estela. Su show les da la razón en este caso, con un repertorio contundente, repleto de clásicos que cruzan generaciones y que no han perdido interés con el paso de los años.
Dookie (1994) y American Idiot (2004), sus dos discos fundamentales y de mayor éxito en su carrera, fueron los pilares del show, que no escatimó recursos para impactar. Si alguien perdía el foco de lo que pasaba en el escenario, ¡BOOM!: una bomba de ruido marcaba el arranque de otro hitazo para volver a prestar atención. Y si eso no era suficiente, fuegos artificiales marcaban el pulso cada cuatro o cinco canciones.

“Santiago, you’re fucking great!”, gritó Billie Joe, entre todas las veces que animó al público a seguir saltando sobre la cancha del Parque Estadio Nacional, un recinto que cada vez funciona mejor para este tipo de recitales. La vuelta de mano fue total: nadie se quedó sin acompañar al grupo en sus acciones. Aunque Armstrong es el líder, Tré Cool y Mike Dimt también hacían lo suyo para animar a los presentes, dejando en claro que éste no era un número más de su larga gira. Cada noche es especial.
Con una puesta en escena a la altura de los grandes espectáculos de rock, con un panel de Marshalls iluminados y pequeños detalles visuales que acompañaban cada tema en las pantallas, Green Day puso todo a su disposición para hacer feliz a su fanaticada, que los ha seguido por tanto tiempo.
Junto a una buena selección de hits y algunas pocas canciones de su último álbum, Saviors (2024), el setlist supo ajustar sus peaks de emoción: del descontrol de “American Idiot” y “Brain Stew”, a bajar un cambio con “Dilemma” y “21 Guns”, para luego volver a la carga con una acelerada “Minority” y tres clásicos de Dookie, liderados por “Basket Case”, que casi nadie se quedó sin grabar en su celular para atesorar el momento.

Como sorpresa, el trío (ampliado con otros tres músicos) complació a su fanaticada acérrima con “Haushinka”, un tema de sus años subterráneos, que data de 1992 y que no tocaban desde 1997, cuando apareció en el álbum Nimrod.
Asimismo, como ya es tradición en sus shows, Billie Joe invitó a una fan a subir al escenario en “Know Your Enemy”. Una joven llamada Carolina Valverde pudo cumplir su sueño de estar con sus ídolos y cantar con la banda, en uno de los momentos más esperados de la noche.
En una hora y 45 minutos, y tras “Good Riddance (Time of Your Life)”, una emotiva y bella postal para despedirse, Green Day demostró una vez más ante el público chileno su vigencia, con la misma calidez de un amigo que sabe darte el consejo preciso en un momento difícil. Luego de tantos años acompañando con sus canciones, sólo queda la gratitud mutua y celebrar esa complicidad.
Green Day
Parque Estadio Nacional, sábado 30 de agosto de 2025
- American Idiot
- Holiday
- Know Your Enemy
- Boulevard of Broken Dreams
- One Eyed Bastard
- Revolution Radio
- Longview
- Welcome to Paradise
- Hitchin’ a Ride
- Haushinka
- Brain Stew
- St. Jimmy
- Dilemma
- 21 Guns
- Minority
- Basket Case
- When I Come Around
- She
- Wake Me Up When September Ends
- Jesus of Suburbia
- Bobby Sox
- Good Riddance (Time of Your Life)
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