Día 1 Lollapalooza Chile 2015: Cuando los números de nicho se toman un festival

La primera jornada de la quinta versión del Lollapalooza Chile 2015 fue, probablemente, una de las más variadas de la historia. El festival más masivo del país “arriesgó” por primera vez, lo que quizás influyó para una convocatoria de tan sólo 60 mil personas que, aunque es una horda de gente, son considerablemente menos comparado con el mismo día de la edición 2014 (80 mil).

La apuesta este año ayudó a diversificar el programa, aunque la falta de un gran “número indispensable” que acorralara a las masas, como lo hicieron Red Hot Chili Peppers o Soundgarden el año pasado, mermó un poco la espectacularidad del evento que recayó en nombres más de nicho como St.Vincent.

Podemos echarle la culpa a la producción, un poco. Podemos también culpar al público, quienes (sólo algunos) utilizar el Festival como si fuera una pasarela de moda para estrenar nuevas ropas y raros peinados nuevos, o como si fuera una carrete de bienvenida a la Universidad. Pero no, la culpa es de las bandas, o de las expectativas que teníamos en torno a ellas.

fOSTER

El caso más claro es el de The Kooks. Su fresh pop contagioso y lleno de “la la lá” para corear fácilmente, simplemente no prendió como se esperaba, a pesar de todos los gritos de “mijito rico” que se llevó el cantante Luke Pritchard, gracias a las alocadas fans locales (y que fue “noticia” en LUN hoy). Por el contrario, el entusiasmo que faltaba recayó en Foster The People, quienes saldaron una deuda con el público nacional, luego de un deslucido debuta en el Lolla del 2012. Ahora, con su pop de influencias psicodélicas y un sonido potente (aunque una performance que tendrían que mejorar), estos chicos supieron levantar al público y hasta despertar interés para escuchar su segunda placa “Supermodel” (que no es mala, pero que no tuvo la repercusión del primero).

Curiosamente, y tal como pasa en el Festival de Viña, nuestros representantes locales pusieron toda su energía en hacer buenos shows, y no guatearon. Desde temprano Marineros y Fernando Milagros tuvieron un gran marco de gente, que cantó en masa canciones que, en su mayoría, no tienen más de dos años de existencia. De igual forma, MKRNI y DJ Caso se mandaron tremendos shows en un escenario distinto: el D-Box VTR stage (Movistar Arena), espacio que está dedicado a los números más bailables, y no desentonaron. Eso se llama aprovechar bien cada show, para conquistar audiencia… y se logró. Lo más seguro es que las reproducciones de Spotify de estos artistas aumentó anoche.

Otra particularidad del Lollapalooza, es su capacidad de reunir nombres emblemáticos en el mismo lugar. De estos se pueden contar a los clásicos Congreso, quienes aunque les parecía un tanto complicado tocar cuando el sol llegaba a su limite de potencia (13:30hrs.), consiguieron levantar al joven público a punta de piezas esenciales de nuestro catálogo nacional como “En todas las ventanas” y “Para la libertad”.

Skrillex

Curioso también resultó que mientras tocaba Skrillex (que fue uno de los más convocantes y notables de la jornada), el Teatro La Cúpula tuvo que verse obligado a cerrar sus puertas porque Javiera Parra y Los Imposibles lo repletó, titulandola a ella y a su banda como un clásico de la música nacional y número seguro en donde los pongan.

Los mexicanos de Molotov mostraron, una vez más, todas sus credenciales y no desentonaron en lo absuluto, aunque, con un  par de hits más, habrían hecho aún más majestuoso su paso por el Coca Cola Stage que ya lucía repleto.

Los noventas llegaron de la mano de The Smashing Pumpkins que tocaron absolutamente todos sus hits aunque se notaba lo obvio: esa banda ya no era la que llegó a Los Simpsons como parte del Homeropalooza. Más bien podríamos decir que fue Billy Corgan interpretando aquellas canciones con una banda totalmente distinta pues sonaron bien, tocaron lo que todos queríamos pero sin la mística.

Smashing

Aunque quizás siempre es un poco relagado, el Acer Windows 8 Stage vivió gran parte de los momentos memorables del día. Desde las cuecas de 3×7 veintiuna, el rap de Zaturno (que aprovechó de mandarle fuerzas a su amigo Jorge González luego de que se bajara del festival tras un accidente cerebrovascular) y la super “Familia Chilenita del Funk” c0nformada por Chancho en Piedra + Los Tetas hasta la espectacularidad de St. Vincent.

La estadounidense cautivó a sus fanáticos, convenció a los que no le tenían fe y se fue directamente a los recuerdos de los que no la conocían. Con un set de una hora quince, Annie Clark y su banda montaron el que, hasta ahora, emerge como el show más completo del festival y que merecía, quizás, uno de los dos escenarios principales.

Los números de cierre encabezados por un extenso show de Jack White en el VTR Stage estuvieron marcados por la diversidad que caracterizó esta jornada del festival. Si el ex The White Stripes congregó a sus fanáticos y a los curiosos que querían ver in situ al último gran “rockero”, el pinchadiscos más elogiado de la actualidad, Nicky Romero, repletó el Movistar Arena dejando incluso a gente sin poder entrar al show. Destacable también lo que sucedió con Anita Tijoux que reemplazó a último momento a Jorge González y cumplió: no por nada su carrera se divide entre grandes escenarios de Estados Unidos y Chile.

JackWhite-Lolla

¿Se cumplió el espíritu Lollapalooza este primer día? Sí, aunque el segundo día podría dejar más postales de esas que “recordaremos toda la vida” como promete la organización. Total, hay Lollapalooza para rato.

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