Desde que las primeras notas de su ronroco acompañaron el viaje de Joel y Ellie, la música de Gustavo Santaolalla se transformó en una parte inseparable de la identidad de The Last of Us. Tanto en el videojuego desarrollado por Naughty Dog como en su aclamada adaptación televisiva de HBO, el músico y productor argentino construyó un paisaje sonoro de enorme sensibilidad, capaz de transmitir emoción con apenas unas pocas notas y de convertirse en uno de los sellos más reconocibles de la franquicia.
Esa misma propuesta llegará a Chile con el “Ronroco Tour”, espectáculo con el que el ganador de dos premios Óscar regresará al país el próximo 23 de agosto para presentarse en el Teatro Municipal de Santiago, en un recorrido íntimo por las composiciones que han definido su trayectoria artística.
Aunque para millones de personas su nombre quedó asociado a The Last of Us, la carrera de Santaolalla lleva décadas marcando la música latinoamericana e internacional. Fue uno de los grandes impulsores del rock argentino, produjo discos fundamentales como Corazones, de Los Prisioneros, y desarrolló una prolífica carrera como compositor para el cine, obteniendo dos premios Óscar consecutivos por las bandas sonoras de Brokeback Mountain y Babel.
El corazón de este concierto estará puesto en Ronroco (1998), el álbum que consolidó el sonido que años más tarde daría vida al universo de The Last of Us. En él, Santaolalla explora las posibilidades expresivas del instrumento andino del mismo nombre —perteneciente a la familia del charango— construyendo composiciones minimalistas, profundas y evocadoras que terminarían convirtiéndose en su sello artístico.
Las piezas de este disco también encontraron un lugar en el cine mucho antes del fenómeno televisivo. “Iguazú” fue utilizada en The Insider (1999), de Michael Mann, y posteriormente en Babel (2006), mientras que “De Ushuaia a La Quiaca” formó parte de la banda sonora de Diarios de Motocicleta (2004), dirigida por Walter Salles.
“El hechizo de este álbum sucede dentro de un parámetro musical minimalista, un rango sutil y simultáneamente expansivo y majestuoso. Como el paisaje de donde proviene el ronroco, los Andes, territorio natural de este instrumento hasta entonces prácticamente desconocido”, escribió el reconocido director Alejandro González Iñárritu con motivo del 25° aniversario del álbum.
Con una puesta en escena íntima y profundamente emotiva, Gustavo Santaolalla ofrecerá al público chileno la oportunidad de escuchar en vivo las composiciones que han acompañado algunas de las historias más importantes del cine, los videojuegos y la televisión contemporánea. Las entradas ya se encuentran disponibles a través de Ticketplus.