Nano Stern prepara su regreso en vivo: "La intención es hacer un ritual colectivo, un exorcismo"

nano stern nescafé

La larga espera se acabó, tanto para Nano Stern como para los amantes de su música: en dos jornadas que prometen ser inolvidables (19 y 20 de agosto) se celebrará Reencuentro: los shows con los que Nano Stern regresará a los escenario por primera vez desde el inicio de la pandemia en el Teatro Nescafé de las Artes.

Con Providencia en fase de preparación, el recinto recibirá al público con aforo reducido (500 personas) y todas las medidas de seguridad necesarias. Además, de no haber cambios en el horario de toque de queda, cada presentación se extenderá por hora y media hasta las 21:00 horas.

En conversación con LaRata.cl, el cantautor confesó sentirse emocionado y honrado en ser el primero en dar el paso hacia las presentaciones masivas en la sala de calle Manuel Montt. Con su banda ya están en pleno ensayando el repertorio de los shows, que promete ser generoso, y de los cuales ya quedan pocos tickets.

“Somos como hermanos con mi banda, hemos tocado juntos hace mucho tiempo y hemos viajado muchos, muchos kilómetros…. desde Rusia hasta Australia, Canadá y la Patagonia, hacia todos los rincones posibles. Antes cuando pasaban dos semanas y no nos veíamos era rarísimo, una eternidad. Ahora imagínate, hay mucha alegría, camaradería, compañerismo, y ganas de tocar”, cuenta.

-En estos meses de pandemia ¿Te llegó a acomodar el formato online?

Al principio renegué absolutamente, no estaba ni ahí, pero pasó el tiempo y ya cuando entramos al año 2021, llevábamos un año entero sin tocar y dijimos que algo teníamos que hacer por distintas razones: por necesidad material -hay que parar la olla y este es mi oficio, dar conciertos-, pero además por una necesidad espiritual, de conectar, de sentir que estábamos, de cantar. Entonces, pensé mucho en cómo hacer el formato online para que tenga sentido y me tocó probar distintas maneras. Una que encuentro que es una soberana lata son los conciertos streaming grabados desde antes, no tiene ni un sentido la hueá porque para eso está YouTube y está lleno de DVDs enteros arriba…

Después pensándolo más descubrimos otra manera de hacerlo que sí me hizo sentido, y que eran conciertos por Zoom. Llegamos a tener 300 personas dentro y ahí sí estaba bueno porque yo los veía, había interacción, de repente abríamos los micrófonos, la gente aplaudía, incluso al final la gente cantaba, era un gallinero la hueá pero se sentía esa energía. Una cuestión super importante es que todos esos conciertos no se grabaron, porque era importante de alguna manera recuperar esa sensación de la inmediatez, de que lo que estamos haciendo está sucediendo ahora, estamos conectados aunque estemos lejos, reaccionando unos con otros y no existe la posibilidad de repetir este momento más adelante, que es un momento único, y ahí yo creo que anduvo bien.

-¿Qué cosas te mantuvieron ocupado en estos largos meses de pandemia? 

Leer, estudiar mi instrumento y otros instrumentos que aprendí a tocar, estar con mi pareja, con nuestras mascotas, cocinar, trapear, sacar el polvo. Yo estoy en una situación extremadamente privilegiada porque, como soy solista, pude mas o menos procurar mantener mi situación material resuelta. Hice cursos, talleres, fue súper interesante, aprendí mucho haciendo eso, y además, estoy en ese momento en la vida como insólitamente cueuo para la pandemia en que vivo con mi pareja, tenemos nuestra casa y no tenemos hijos, entonces tampoco voy a pintar una peíicula más oscura de lo que fue realmente para nosotros. Fue un tiempo de trabajo, de concentración, de calma, de descanso un poco.

Además, de mucha productividad artística: Lancé un libro (Décimas del estallido, crónica en verso de la rebelión chilena, Cuño Editor); lanzamos a fines del año pasado el disco Ya es tiempo, que es un homenaje sinfónico a Congreso que trabajamos durante la pandemia; lanzamos a principios de este año el EP Acústico en Madreselva; y terminamos ya de grabar, estamos terminando la mezcla de mi nuevo disco, que va a salir durante el segundo semestre. Y entre medio trabajamos con De Chile Los Cuatro, un grupito que tenemos con la Magdalena Mathhei, la Eli Morris y el Benja Walker. Fue un tiempo super intenso, de aprendizaje y de creación.

-Tu caso es especial en cuanto a actividad. Hay otros artistas que les ha costado buscar el estímulo para componer en estos meses de encierro…

A mí fue al contrario. Yo salí de un periodo de bloqueo larguísimo pa’ atrás durante la pandemia. Creo que también porque, por lo menos en mi caso, para poder componer necesito calma, espacio, tiempo de ocio (…) Lo que más trabajo me cuesta es como la idea, de qué voy a hablar, de qué voy a hacer la canción. Después ya hacerla es hacerla, ese es mi oficio, es como una artesanía, pero la parte más conceptual es la que yo creo que no se puede forzar. Qué ganas de tener un rigor intelectual o poético también mayor de ser capaz de que se me ocurra, pero lo otro sí, lo he desarrollado tanto poéticamente como líricamente…

-En las canciones de tu próximo disco ¿Hay una búsqueda hacia sonidos nuevos, otros géneros, o usaste instrumentos que no habías tocado antes? 

No hay instrumentos que no había tocado nunca antes, pero sí hay usos predominantes de otros instrumentos. Hay una sonoridad distinta, pero no hay una búsqueda como de romper con nada, no me interesa, sobre todo en este disco que viene luego de dos EPs más experimentales (Santiago, editado en el 2017 y Lucero, del 2018), que son discos son bien oscuros, uno más rockero y otro bien pelacable.

Aquí quise volver a la simplicidad de las canciones y dejar que fluya mi intuición de la manera más sin filtro posible. Pero también hay un aire a pandemia que es imposible de evitar, a pesar de que yo no quise un disco contingente, o por lo menos no un disco conscientemente contingente, pero absolutamente se nota que está hecho en este momento. Es medio imposible evitarlo, es tan fuerte lo que está pasando que todo lo que pensemos, hagamos y digamos, va a ser desde acá.

-¿Escuchaste otros artistas en estes meses? 

Sí hartas cosas. He escuchado, aparte de las cosas raras que me gustan a mi y no van al caos mencionar nomas, pero he escuchado mucho a Avishai Cohen, que es un músico extraordinario; descubrí una cantante brasilera que se llama Vanessa Moreno, que es heavy, increíble, me encanta; y a mi me gusta mucho la música antigua, la música renacentista, la música barroca, ando pegado con eso siempre, y descubriendo, estudiando, ampliando también los horizontes de lo que es la música.

-¿Habrá canciones nuevas en los shows de Reencuentro? ¿Y cuánto va a durar cada presentación?

Vamos a tocar tres temas del disco nuevo. Una que ya está lanzada como single (“El doliente”), también “Agua clara”, que fue publicada en una versión en directo en el Acústico en Madreselva, pero que va a ir su versión en estudio en el disco, y vamos a adelantar una que no ha sonado nunca jamás, jamás, ahí mismo en los conciertos.

(La duración de los shows) va a depender un poco de que si estiran el toque de queda o no a las 12, porque puede ser que pase, ¿no?. Si no, va a ser un concierto de 90 minutos de reloj, porque tenemos que terminar a las 9. Yo quisiera tocar 8 horas si se pudiera, pero es un concierto en que vamos a abordar toda mi discografía pa’ atrás, que ya son caleta de discos, es difícil elegir un repertorio, pero la intención de esto es hacer un ritual colectivo, un exorcismo, que lo hemos pasado tan mal, ha habido tanta angustia, pena, miedo, por parte de todos que creo que es importante sacudirnos eso y esa es la intención detrás de las canciones.

Las entradas para los shows de Nano Stern se pueden adquirir a través de Ticketek.

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