La Tigresa del oriente y su filosofía de vida: "Nunca digo que no puedo"

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La Tigresa del Oriente tiene 16 años. Aunque Judith Bustos -la persona detrás del personaje- está a meses de cumplir los 73, su creación aún está en la adolescencia. Esta perspectiva podría explicar la ingenuidad con que esta artista (denominada “la Reina de YouTube”) se acerca a la música, y también el entusiasmo incombustible que demuestra en sus presentaciones en vivo.

“Yo creo que la mente maneja al cuerpo”, dice la Tigresa. Es un axioma personal que repite al hablar de la fuente de su energía. De su hambre. “Nunca digo que no puedo, ni digo ‘ay, la edad’. A mí la edad me tiene sin cuidado”.

Salvo pequeñas reservas en favor de su salud (odia el cigarro, aunque fumaba cuando joven; toma pisco sour o vodka muy de vez en cuando), la artista peruana demuestra su ánimo aventurero con o sin la peluca y el animal print encima.  Basta ver su agenda.

Luego de llegar a Concepción, fue a Talcahuano a visitar el Huáscar y después a almorzar salmón a Tomé. Son las diez de la noche cuando llega a la discoteque penquista Maldita Sea para probar sonido para el show de esa noche (que no empezará hasta varias horas más tarde, cuando hayan pasado las 3 de la mañana) y a hacer esta entrevista. No ha sido un día quieto, pero la Tigresa todavía tiene garra.

Judith nació, literalmente, en la selva. Mientras su padre trabajaba para una compañía que explotaba el caucho en la ciudad de Iquitos, la familia lo siguió y así llegó al mundo en un caserío sin luz ni agua potable, ubicado en plena amazonía peruana. Creció en la precariedad, como la quinta hija de una familia pobre de 16 hermanos.

“De muy jovencita me gustaba la música”, recuerda la Tigresa, “pero mis padres nunca pudieron apoyarme porque fuimos una familia muy numerosa”.

¿Qué música la inspiraba?
  • Cuando era muy niña, había artistas que cantaban hermoso. Me gustaban mucho las rancheras. Yo he sido muy hincha de los cantantes mexicanos, como Miguel Aceves Mejía, que ya tiene años. Yo decía, alguna vez voy a cantar así. No sé cantar, pero lo voy a hacer, no sé cómo.

Pero el sueño tuvo que esperar. Debió decidirse por una carrera y se fue a Lima para estudiar cosmetología mientras se mantenía trabajando como empleada doméstica. “Yo dije, cuando sea grande no quiero pasar lo que yo pasé de niña. Tengo que salir adelante y luchar para dar una mejor calidad de vida a mis hijos cuando los tenga. Y eso fue lo que hice”, cuenta.

“Nunca he necesitado de nadie. Mis padres estaban en provincia y yo sola en la capital. Estudié primero cosmetología y luego busqué trabajo. Cuando supe que estaban contratando en América Televisión, canal 4, me fui corriendo y concursé con más de cien señoritas postulando a ese puesto. Me lo dieron a mí cuando tenía 17 años, y desde entonces he trabajado detrás de cámara como estilista. Pero mi vocación siempre ha estado pendiente, latente”.

Como maquilladora, pudo conocer a figuras de la música como Raffaela Carrà, el Puma Rodríguez o Celia Cruz, ¿cómo la impactó esa época?
  • El destino ha hecho que me dieran el puesto en América Televisión, y ahí venían muchos artistas a los programas de ese entonces. Cuando yo trabajaba en Canal 5, Raphael venía a cada rato y siempre me pedía a mí. Yo era, como se dice en Perú, su caserita. Yo soy caracterizadora: a un joven de 20 lo puedo convertir en un caballero de 80 años. También hago salida y entrada de balas, cortes sangrantes, vaciado de ojos, nariz ancha o perfilada. Trabajo con látex y fui la innovadora de sacar este tipo de trabajo para teatro, cine y televisión. Por eso a mi persona se la disputaban los canales de televisión allá en Perú. Fue muy bonita mi experiencia, he sido feliz llevando mi carrera.

Fue cuando sus dos hijas ya estaban grandes que se animó a cumplir el sueño que había postergado por décadas: dedicarse a la música. “Un día conversando con ellas, les cuento que cuando jovencita me gustaba cantar, y ellas me dicen ‘pero mami, dale, estás enterita y nosotras estamos grandes. Haz lo que no has podido hacer’. Y ahí fue cuando hice la primera canción, ‘Un Nuevo Amanecer’”, explica.

“Yo no sabía cómo se hace una canción, si tiene pies ni cabeza, pero la hice. Y con ella yo pretendía darle un mensaje a todas las personas que están por mal camino y a veces no quieren renunciar a lo malo, y quieren conseguir dinero fácil. Y dije, y por qué no podrás rectificar, siempre hay un nuevo amanecer”.

Grabó la canción con los recursos que tenía, y aceptó la oferta de un productor para realizar un video en un zoológico local. Según le contó a la BBC en 2009, no quedó muy contenta con los resultados, pero cuando subieron el video a YouTube sin su autorización y se volvió viral, comenzó a recibir llamados de todo el mundo y decidió aprovechar el impulso de fama.

Desde ahí, lo que vino es ya bastante conocido: giras que la han llevado por Latinoamérica y hasta Egipto, una videografía llena de dislikes en YouTube, críticas a su capacidad interpretativa, comentarios desde irónicos a obscenos hechos por anónimos en Internet o hasta por figurines de la televisión peruana, como Jaime Bayly o Beto Ortiz (quien incluso la trató de loca y bipolar con ayuda de un diagnóstico psiquiátrico con más prejuicio que marco teórico). Incluso han calificado su éxito como una “broma social” que fue muy lejos.

Desde entonces, justamente debido a esos comentarios, se decidió a estudiar impostación de la voz y ha derivado en una suerte de activista contra la discriminación por edad.

“Quién ha dicho que porque estoy mayor no puedo hacer lo que yo quiero. Si dios me está dando salud física y mental, quién es la sociedad para que me diga que me vaya a dormir. Le voy a demostrar a mi país y al mundo que no necesariamente hay que tener de 15 a 20 años para ser un hombre o una mujer exitosa”, declara.

¿Se considera feminista?
  • Yo creo que sí, porque hoy todavía existe el machismo. A veces los hombres no quieren reconocer que nosotras las mujeres somos tan inteligentes como ellos, y hasta creo que les estamos ganando. Hay mujeres astronautas y que gobiernan países, lo tenemos todo. No necesitamos de un hombre. En todo el mundo todavía hay hombres maltratadores de mujeres, ante lo que me gustaría mandar un mensaje: ¿por qué lastimar a una mujer a través de su fuerza? ¿se sienten más hombres? Eso no les hace ni más machos ni más hombres. Les hace cobardes, basuras. Ya debe terminar eso, hay que respetar a la mujer.

La obra de la Tigresa, gracias a su estética recargada y camp, la ha convertido en un ícono kitsch y de la comunidad LGBT+. Esta asociación la ha vuelto una suerte de acto contracultural que (autoconscientemente o no) subvierte los cánones de lo permitido en el mainstream musical.

Así es como, con el tiempo, ha perseguido cierto rupturismo. De muestra, están sus dos hipersexuales y sacrílegas versiones libres de éxitos de Lady Gaga: “Date Placer con Mi Cuerpo” (cover de “Do What U Want”) y, especialmente, “El Cuerpo de Cristo” (versión de “G.U.Y”). El video de esta última canción, cantada a dúo con la performer Pocha Leiva, no sólo fue grabado en plena Catedral de La Plata (en lo que un arzobispo argentino calificó de “profanación”), sino que además tiene una letra que fantasea sexualmente con Jesús.

Ciertamente ha tomado varios de esos elementos desde la misma Gaga para integrarlos a su propuesta, y ha estado dispuesta a empujarlos al límite de lo aceptable en una sociedad latinoamericana profundamente conservadora y cristiana. Quizás su fanatismo por ella ha sido uno de los motores que la ha motivado a seguir desarrollando su estética. Así, al menos, lo reconoce:

“A Lady Gaga la admiro porque me parece que es una artista persistente. Le escuché muchas críticas: que es una payasa que se pone cosas en la cabeza para conseguir el éxito…”

Lo mismo que le han dicho a usted
  • Obvio. Ese tipo de persona persistente son los que logramos el éxito. Si nos ponemos a llorar no conseguimos nada. Pasan los años, y de pronto me despierto en mi casa solita, diciendo ‘pucha, no lo hice. Por qué no lo hice’. Por eso mismo, hay que hacerlo.

 

 

 

 

fotografía por Miguel Rueda/ extraída del Fanpage de La Tigresa del Oriente. 

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