Gepe: "Lo que me interesa de la música es la mezcla no descriteriada"

Gepe-Cinco

Era un sábado bastante especial en Farellones, en el Refugio Corona, lugar que cada cierto tiempo abre sus puertas al público para vivir una experiencia a 3 mil metros de altura, como parte del ciclo de eventos Corona Sunsets, para disfrutar de la música de algún artista cuando el sol comienza a caer a la media tarde.

En esta ocasión el gran invitado fue Gepe, quien realizó un show íntimo en formato reducido con DJ DeMentira en las máquinas, Felipe Castro en guitarra y el mismo Daniel Riveros, o sea Gepe, en batería y guitarra acústica. “Lo que me gusta de la gente que va entrando y saliendo de la banda, es que cada uno aporta algo especial. El Felipito que es nuestro ‘chapita’ entró por el ‘Chiqui’ (Fernando Herrera), que anda de gira, pero siempre ha estado, y de pronto, le pone una guitara que es como más ‘abierta’, el Chiqui es más rockero, más funky. Entonces, todos aportan algo”, afirmó el autor del disco “Estilo Libre” en una relajada conversación en la que estuvimos como team Rata presentes y la periodista de Radio Rock&Pop, Joce Acuña, además de algunos fotógrafos y la banda que ronadaba en el lugar tomando una buena cerveza.

– ¿Cómo ha sido tu experiencia de tocar en altura, ya que has estado en Perú, y Bolivia antes?
Sí, como el hoyo (risas) porque cuando fui a La Paz me quería matar… ¿Estamos hablando de puna? Bueno, nunca he tocado… a La Paz fui pero no toqué, grabé un video. Me acuerdo que fui, me tomé una chela, se me apagó la tele, y me despertó Wendy Sulca, fue bacán (risas). De verdad, como que se empezó a hormiguear, yo nunca me he desmayado, pero sentí esa sensación.

-¿Y qué tal estar en lugares nevados como este?
Era de venir cuando chico, la bolsa de basura, el neumático, su esquí de repente. Siempre patiné, los esquís se me hicieron relativamente normales…

 -¿Tú jugabas hockey?
Sí, ¡doce años!. Me gusta la nieve, tampoco es que soy muy amigo de hacer deportes de nieve.

-¿Sigues haciendo deportes?
Sí, claro, andar en bici, ir al cerro, harta bici. Con la novia y todo.

-Bien saludable. ¿Ninguna dieta de comida y cosas así?
No, no, ahora acabo de comer como cuatro pizzas (risas).

-A propósito de los lugares de grandes alturas del norte ¿Has pensado en grabar algo en el norte de Chile?
Bueno, en el verano tocamos en el pueblo de La Tirana, y fue muy bonito. El museo que está debajo de la iglesia yo creo que había tanta información que yo no conocía, tan sorprendente, y sobre todo, tan llamativa en términos de que realmente todo lo que provenga de La Tirana en términos musicales es una mixtura, un pegoteo, una mezcla de música de milicos, con una cosa media incaica, media cristiana, y ahí una amalgama de cuestiones, más los trajes, en todo, es realmente llamativo, y yo creo que eso para mí es lo que me interesa de la música, como la mezcla no descriteriada, pero eso sí, todo tiene que ser orgánico.
Me da la sensación que la mezcla que hubo ahí es súper circunstancial también, y tiene mucho sentido, toda esa amalgama de mezclas. Me conecto mucho con eso, mucho más que copiar ese sonido, o sentirme inspirado por ese sonido, me gusta la forma en que se generó esa mezcla. Porque a mí me gusta así la música, no me gusta sólo el rock, el reggae o el rap, me gusta que haya 40% reggae, y 50% de rock o rock-pop o qué sé yo, y en ese sentido sí, revisitarlo de esa manera. Y bueno, también hay músicos súper interesantes ahí, y estuvimos dos días, no alcancé a ver tanto, pero me encantaría hacer algún día una labor antropológica e ir a los lugares, darse el tiempo, cosa que por ahora no lo he podido hacer.

Gepe @gepegepegepe | Corona Sunsets | Casa Corona | 09/07/2016

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En estos días, lo que mantiene la cabeza de Gepe es el show “a la carta” que realizará el próximo 1 de octubre en el Teatro Caupolicán, en el que el público tendrá el papel más importante: podrá escoger el repertorio de esa noche (más detalles aquí).

-¿Sospechas qué cosas podrían pedirte?
A mi se me ocurrió esto porque muchas veces que toco me piden “oye, por qué no te tocai Lienza”, o “Hebra Prima” y “Victoria Roma”, ponte tú. Es como que es el momento de que eso suceda, y a mí me da la impresión de que ese tipo de canciones las van a pedir de todas maneras.

-A ti no te gusta “Lienza” por ejemplo…
Sí, es que no me gusta el arreglo. Es una canción… como incompleta la siento yo, pero ahí algo le haremos.

-¿Estás probando las canciones ya?
Ahora último empecé a escucharlas, a guitarrearlas un poco. Algo haremos de Taller Dejao también.

-¿Te motiva igual volver a esos temas?
Sí po. Lo que pasa es que el otro día estaba transcribiendo unas cosas de las letras, y empecé a escuchar el disco, no lo escuchaba hace muchísimo tiempo, y me encantó, había unas canciones que son bien buenas.

-¿Van a grabar el show?
Yo creo que sí. El anterior lo grabamos y lo tenemos como registro, así que cuando me muera lo irán a subir a YouTube (risas).

-¿Y posibilidad de que sea editado de alguna forma?
Sí, podría ser, no sé, no lo he pensado, pero creo que todavía no es el momento. Me encantaría que si fuese un DVD, tuviera cosas como del año 2005, del Caupolicán anterior, de este, o de una tocata que encontré el otro día en Buenos Aires, con la guitarra, hacer una mescolanza.

-¿Qué tal has sentido la recepción el video de “Punto Final?
Sí, buena onda. Yo encuentro que es un video que tiene harto corazón, y de varios lados: de los niños actores, de la chica que dirigió que es seca (Dominga Sotomayor). Nosotros la pasamos súper bien, entonces, esa buena vibra siempre tiene buenos resultados. La historia partía de una manera como nosotros teníamos pensada, pero los cabros chicos un poco improvisaron, harto de lo que ellos quisieron hacer fue lo que quedó, más que lo que la Dominga y yo teníamos planeado. Sus impulsos, siento yo.

-¿Cómo llegaron a esos niños?
La productora hizo un casting y llevaron… unos 80, pero la mayoría venían, hasta donde entiendo yo, de cosas de baile. Después caché que varios de ellos… los vi por Instagram y tenían como 20 mil seguidores.

-Aparte de la colaboración con Fernando Milagros, ¿has hecho algunas otras colaboraciones en este tiempo?
Siempre estoy haciendo cosas. Que vaya a sacar algo pronto, no, pero siempre estoy pinponeando con los creativos, me gusta colaborar. El trabajo de red me gusta mucho, como eso de “pone letra”, o “hagamos esta canción, ¿qué te parece esto?”, pero todo muy abstracto e intuitivo también. Aún no se ha concretado nada, pero yo creo que lo más concreto ahora fue lo del Toy Selectah, que hice un remix de “Hambre”, y otro remix que hizo el Chiqui, que van a salir próximamente.

-¿Qué música estás escuchando ahora?
Harto bolero, eso he quedado harto pegado. Me gustó el último de Snoop Dogg (“Coolaid”), me encantó… y pongo la radio, escucho lo que venga. Ah, y me gustó mucho el de The Avalanches (“Wildflower”), está genial. De Chile… Playa Gótica me fascina, los Amarga Marga me encantan. El single nuevo del Portavoz (“Desde”)ese video que sale en Conchalí en su casa con la mamá, está bueno.
Hay un grupo que me gusta ahora… (conocí a) un tipo que está haciendo antropología canadiense que se fue a vivir a Ghana tres años, y descubrió algo que se llama Hip Life, que es como un estilo musical ghanés, y que tiene que ver con músicos negros que en algún minuto en los ’80 se fueron a vivir a Canadá, y se devolvieron, e hicieron una especie de tutti frutti house-rap-ghanés. Y hay un grupo que se llama Ata Kak, que tocaron ahora en Sonar.

 -¿Tu cómo ves que está la escena musical en Chile ahora?
Me da la sensación de que para bien, y me genera sorpresa que el rock haya vuelto, o el formato “rock” más que el sonido “rock”. Me llama la atención y me gusta. La música es de esas pocas áreas en que la cantidad aporta también a la cantidad, o sea, siento yo que todos los grupos están unidos en red, entonces, yo veo el disco que sacó el compañero de al lado, y me influencio de una manera más consciente o inconsciente de lo que hizo, o lo que está haciendo el compañero para allá, o la tocata de acá que vi. Yo soy harto de ir a tocatas…
Es un súper buen momento musicalmente hablando, y lo que más me agrada de todo, es que siempre es como un buen momento que da la sensación de que va a generar otro buen momento, aún más completo en un futuro no tan lejano.
Los cabros chicos de ahora están ahí poniéndole súper bueno, y sin ir más lejos, me topé el otro día en el cumpleaños de una amiga con un grupo que se llama LOL, que son cabras chicas de 12 años que tienen un grupo así como Javiera Mena en los primeros momentos, con acordes súper raros, así tipo “Supapilapuso”, como esa onda y con letras súper abstractas y bonitas como para (ser de) una niña de 12 años. ¡12 años y rompiéndola!.

-¿Qué te parece la separación de Astro, que es como de las bandas de tu generación y has compartido en varios escenarios?
Como el hoyo, pero igual es el proceso orgánico en ellos. Nadie es que se está peleando porque le quitó la esposa, o el contrato no sé qué. Mientras no pasen ese tipo de cosas, todo bien.
Es una cosa de sentirse bien, y me parece súper respetable.

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