La ansiedad de Cristóbal Briceño

asesfalsos-cariola-1

Tiene cierto carácter de cariño malo cuando una banda da un concierto técnicamente excelente pero el público no responde con la euforia esperada. Esto es lo que pasó en el show que Ases Falsos dio la tarde del sábado 11 de junio en el Havana Club de Concepción.  Un set de 21 canciones con una ejecución y un sonido impecable que demuestra el sólido momento de la banda en vivo y que, sin embargo, fue recibido como si el local de Barros Arana se hubiera convertido en una cancha vip gigante.

Si bien el concierto partió con tres canciones habitualmente matadoras (“Salto alto”, “Mantén la conducción” y “Fuerza especial”), los coros –y los celulares- se alzaron recién en “2022”, la octava canción de la tarde. La energía se desbordó más cerca del final, cuando aparecieron “Pacífico”, “Mi ejército”, “Misterios del Perú”, “Amor violento” (sí, la de Los Tres) y en el encore, con “Simetría” y una versión en vivo de “Cae la cortina” que le debería dar envidia a su par de estudio.

En el backstage del Havana, después del show, le comento a Briceño lo flojo del público y se lo atribuyo a la fragante niebla marihuanera que abundaba cada cierto rato en las primeras filas. Me contesta que cree que la falta de combustible fue otro factor: “éste era un concierto para todo espectador, entonces no se pudo vender alcohol y la gente se cohíbe mucho cuando no está borracha”, formula, “pero si notaste mucho olor a yerba, entonces seguramente tiene que ver y me deja tranquilo, porque entonces estaban en buenas manos”.

En este primer concierto del año en la ciudad, la banda nacida en 2012 desde las cenizas de Fother Muckers vino a mostrar su nueva formación en vivo (que sumó dos coristas en abril) y algunas canciones de lo que será su tercer disco, bautizado como “El hombre puede”.

“Está noventa y tanto por ciento grabado y estamos haciendo la mezcla”, adelanta el vocalista sobre el tercer LP de la banda, que saldría a principios del segundo semestre. “Ahora vamos a grabar más dependiendo de lo que nos pida la mezcla, pero lo ideal sería terminarlo lo más rápido posible. Esta vez eso no depende de nosotros, pues lo está haciendo Kily González, el mismo que hizo sonido hoy acá en el Havana”.

Si bien en un principio el disco iba a tener trece canciones, en palabras de Briceño, “ha disminuido el número y ya estamos en un equipo de fútbol”. Entre los 11 jugadores, estarán las cuatro canciones inéditas que tocaron aquella noche: “Antes sí, ahora no”, “Subyugado”, “Más se fortalece” y la coreada “Gehena”. El tracklist podría incluir además la inédita “Fría”, estrenada en 2015 y que –según la Briceñopedia– es una oda a la cerveza, Sal de ahí” y “Alverre”, que Briceño ha nombrado en entrevistas pero no ha sido mostrada en vivo.

Quizás a ella se refiere cuando cuenta que la producción trae una que otra bomba que no han mostrado para guardar la sorpresa: “hay algunos temas que son gordos y hemos hecho lo posible por no tocarlos. Lo que nos pasó en discos previos es que los tocábamos casi enteros de puro ansiosos. Es nuestra naturaleza”.

De hecho, la mayoría de las canciones de su trabajo anterior, “Conducción” (2014), fueron estrenadas en vivo mientras eran grabadas en el estudio o incluso antes, y Briceño confiesa que lo que pasaba en los conciertos afectaba la forma final de los temas: “‘La gran curva’, por ejemplo, se fue modelando en vivo. Eso es lindo también, porque uno le va conociendo el músculo a la canción, va creciendo como un ser orgánico”.

ases falsos concepcion

“Lo que tratamos de hacer con este disco, y que nunca habíamos hecho antes, fue ensayarlo muchísimo antes de tocar”, continúa. “Antes llegábamos con la mitad del disco al estudio a ver qué íbamos a hacer. Ahora no, y eso es en parte porque cambió la estructura del grupo. Yo ya no soy el director de la banda, y ya no soy el productor. El productor es Martín [del Real, guitarrista principal], que tiene una disciplina diferente a la mía y se lo agradezco mucho”.

Esta nueva forma de trabajo no es el único debut que Ases Falsos conquistará con “El hombre puede”: por primera vez un álbum de la banda durará menos de 45 minutos, primera vez que graban un disco en cinta y por primera vez editarán un larga duración en vinilo.

“La idea es mantenernos bajo los 45 minutos pues es nuestra intención hacer un disco de acetato, algo que nunca hemos hecho. Hay temas en el álbum que son largos también, así que -en el peor de los casos- los editaremos con tal de que puedan caber, pero no creo que sea necesario”, explica Briceño.

“Además, es un formato con una duración acorde a la capacidad de atención de una persona. Nosotros hemos insistido mucho en el disco de una hora y yo creo que se hace un poco tedioso o derechamente latero. En “Juventud Americana” descartamos muchas canciones, lo que nos cuesta por lo general, pero hay que aprender a tener un poco más de visión y sentido de unidad. De repente hay canciones que son buenas pero no sirven”.

-Hay que aprender a editarse

-Claro. Lo que pasa es que uno se va encariñando con los temas. Especialmente cuando los graba bien, que es lo que hicimos ahora: por primera vez grabamos en un estudio profesional. Lo grabamos en cinta además, que puede parecer un capricho romántico -y lo es-, pero también se nota.

-¿Cómo fue ese proceso?

-Usamos una cinta que había sido ocupada un montón de veces, porque es carísimo comprar una nueva, y la ocupamos para grabar todo el disco; entonces, cuando se acababa la cinta teníamos que retroceder y grabar encima de eso. No quedamos con las cintas en físico como era antes, sino que grabamos y se va pasando inmediatamente al computador, y ahí queda la información, entonces es como una mixtura [de técnicas]. Pero [el formato] tiene lo que se necesita, especialmente para timbres como el de los parches de la batería que es donde siempre perdíamos un poco de peso, y ahora –sin ningún plugin ni ecualización, así en bruto- el sonido te estremece.

-Aprovechando que integraron coristas a la banda, ¿grabaron algo ellas en el nuevo disco?

– Yo grabé hartas voces “femeninas”, por decirlo así, que es lo que he hecho toda la vida. Ahora, si en la mezcla siento que todavía puede enriquecerse, vamos a ocupar a las chicas. Lo que pasa es que grabé todas las voces del disco en dos días, lo que es una locura. Imagínate que cada tema se graba cuatro o cinco veces, o sea que hice cincuenta tomas de voz en dos días de temas bien exigentes. Son todos temas super altos, pero por suerte tengo un registro respetable y entre mis fuertes está el falsetto, entonces grabé voces en ese registro. Son capas las niñas, y son super niñas -se llaman Rocío y Camila y tienen 19 años-, pero recién nos estamos conociendo y descubriendo su potencial.

Además de los Ases, Briceño mantiene una variedad de proyectos musicales que hace su carrera algo escurridiza de seguir sin perderse algo. Entre ellos, tiene una carrera solista que inauguró discografía el 2014 con “Deja un rato piola”, el año anterior estrenó la banda Las Chaquetas Amarillas y, desde 2008, ha sido la mitad de Los Mil Jinetes, junto a Andrés Zanetta. Este año también estrenó podcast con Héctor Muñoz (guitarra en Fother Muckers y Las Chaquetas Amarillas), y en diciembre del año pasado contó que estaba planeando hacer una película junto a los Ases Falsos.

-¿En qué está ese proyecto?

Para serte sincero, grabamos un par de escenas y ahí quedó. Si bien el guión está completo, perdió mucha fuerza porque nadie me apañó de los chiquillos, más allá de darme luz verde (“si querís hacer la hueá, haz la hueá”). Tengo un fondo muy acotado de plata que sacamos de presentaciones del año pasado para hacer mi película. Para serte franco, tengo un millón de pesos y me he gastado, no sé, como treinta lucas en dos escenas. Me metí en demasiados proyectos que no eran compatibles con mi vida, porque tengo muchas responsabilidades aparte de la música: ahora estoy haciendo un programa de radio con Héctor Muñoz, que se llama Nocturno, y me quita un día completo de planificación del programa, una noche de grabación, y después tres noches de edición. Cacha, pa hacer un programa callampa. Bueno, no es tan callampa porque sale a través de Radio Arcoiris, la 99.3 FM de Coyhaique, entonces estoy amarrado porque no les puedo fallar. Además, estoy grabando tres discos aparte del de los Ases Falsos y los quiero puro terminar.

-¿Qué discos son?

-Uno solista…

-¿La segunda parte del “Amigo de lo ajeno”?

-El “Amigo de lo ajeno” está en pre-producción. El que estoy grabando se llama “Cuerpo a cuerpo”, que es la continuación del “Deja un rato piola”. También tenemos un disco grabado de Las Chaquetas Amarillas que está listo para ser mezclado, y tengo un ochenta por ciento de un disco de Los Mil Jinetes.

Dicen que cada evento en el universo se puede explicar con una cita de Los Simpson, y Cristóbal Briceño hace carne el mito ilustrando la constipada situación creativa en que se encuentra usando esta escena de la undécima temporada de la serie:

-No sé si viste ese capítulo donde mostraban por qué no se podía morir el Señor Burns siendo que tenía todas las enfermedades, y el doctor le explica con un ejemplo gráfico: toma unos monitos de goma y trata de pasarlos por una puerta en que se aprietan y no pueden llegar al otro lado. Estoy en ese momento en que no puedo sacar nada al otro lado porque se está todo apretando, pero quiero puro terminar las cosas porque sino es muy probable que me suicide.

Foto en texto via instagram.

Comentarios

CONTENIDO RELACIONADO