Después de una pausa en los escenarios santiaguinos, Niños del Cerro vuelve a tocar en vivo con una presentación que promete novedades y éxitos en el Club Chocolate, este viernes 11 de julio a las 21:00 horas (con Scott y los Pelmazos como previa, entradas vía Passline).
En conversación con LaRata, Simón Campusano, vocalista y guitarrista de la banda, habla sobre el proceso de su próximo disco, la colaboración con el productor Yaima Cat y el giro estilístico que marca esta nueva etapa: canciones más cortas, luminosas y más cercanas al pop, dejando de lado las atmósferas que caracterizaron el notable Suave Pendiente.

Han estado un buen rato sin tocar en Santiago…
Sí, desde El Festivalito, que no fue una tocata solo nuestra. Es la primera presentación del año en Santiago, desde lo que hicimos el año pasado con Asia Menor, que fue una producción nuestra. Estamos ensayando harto las canciones del disco nuevo que vamos a sacar.
¿Van a tocar mucho material nuevo?
No sé si mucho, sí al menos cinco temas nuevos. Igual es caleta, encuentro.
¿Cómo avanza el nuevo disco?
Yo creo que deberíamos terminarlo este mes. Estamos cerrando mezcla y máster con Alan (Yaima Cat) y un amigo colombiano, Dani Cortés, con quien he trabajado antes. Queda un poco todavía, pero está casi todo resuelto.

¿Cómo lo ves, ahora que ya lo escuchaste entero?
Está bueno, entretenido. Es un disco más directo, más pop. Es bien distinto a Suave Pendiente, que era más oscuro, más denso. Este es más luminoso. El primer single que sacamos es un buen ejemplo: un tema de dos minutos que parte al tiro. Esa es la onda.
¿A qué se debe ese cambio de ánimo y estilo respecto a Suave Pendiente?
Tiene que ver con que después de Lance queríamos hacer algo distinto, más ambicioso, y eso terminó siendo Suave Pendiente. (Fue hecho) durante la pandemia, entonces hubo más tiempo para hacer todo, un tiempo más contemplativo. Justo coincidió que teníamos dos semanas en el estudio del GAM, entonces en términos de volumen todo fue grande, en dimensiones, y queríamos hacer algo súper ambicioso. Habíamos hecho dos discos anteriores de nueve canciones, y en este hicimos uno de quince.
Después de eso, quedamos un poco cansados de tocar temas largos y queríamos algo más directo, algo que nos pareciera fresco e interesante. Por eso también nos acercamos al pop, y comenzamos a trabajar con Alan, que es primera vez que trabajamos con un productor que se mete más en las canciones. Siempre habíamos trabajado desde el punto de vista más técnico, por ejemplo, con Víctor Muñoz, que es tremendo ingeniero de grabación. Él se interesa más en ese asunto y lo creativo lo resolvíamos nosotros. Y el Alan ha sido una súper buena contraparte, para mí sobre todo.

Pasó la pandemia, los chiquillos tienen menos tiempo, el Pepe (Mazurett, baterista de Niños el Cerro) fue papá, entonces hubo menos tiempo que el que teníamos cuando éramos más chicos y podíamos pasar mucho rato en la sala de ensayo. En ese sentido, el Alan vino a suplir un poco eso, como esa contraparte de ir mostrándole temas. También fue entretenido porque yo quería hacer más pop. Nosotros lo llamamos un disco “de pop vocal”, como medio dosmilero. Es nuestro acercamiento a ese estilo. No quiere decir que la hueá vaya a sonar así. Como dentro de mi mente es como… pero en realidad no, sigue siendo Niños del Cerro.
¿Cómo fue esa experiencia de ceder control creativo?
A mí me encanta esa dinámica, me parece súper estimulante, porque estoy acostumbrado a lo otro, a que no me cuestionen tanto. Eesa parte de lo colaborativo la encuentro súper entretenida y es nueva para mí, es estimulante.
Siempre le digo que confío en su criterio… A veces había cosas que yo no estaba escuchando, pero digo “tú quizás algo estabas escuchando, así que confío en eso”, y en esa entrega han pasado cosas hermosas. Estoy muy contento con el resultado.
¿Cómo fue grabar en Estudios del Sur?
Exquisito. Fue en enero, pleno verano. Es bien paradójico, porque es como la parte más pesada de mi trabajo, grabar un disco in situ, y se sintió como vacaciones. Fue como cumplir ese sueño de ir con mis amigos, más encima a Estudios del Sur, que es el mejor estudio de Chile a nivel de equipamiento, de espacio… además la casa es exquisita, tiene piscina, entonces fue todo muy ameno. Anduvimos bien de tiempo, buena energía. Llevamos a nuestro amigo Jorge Peña a cocinarnos ricas comidas, así que fue hermoso. Ha sido particularmente una experiencia muy grata.
¿Cómo surge “Tembló”, el último single?
Fue de las primeras canciones que hice para este disco, y una de las primeras que funcionó. Representa bien lo que queríamos hacer: algo corto, rítmico, conciso, con un ritmo entretenido, esa cosa lúdica, que sigue siendo Niños del Cerro. También tiene cosas medias pesadas, pero sigue siendo una canción, y la letra también me tiene bien satisfecho.
La letra me gusta mucho. Habla de esa idea de estar a merced de los movimientos sísmicos, algo muy chileno. Cuando llegué a esa frase “la suerte anclada al desastre”, dije ‘está bueno, me gusta’. Y eso homologarlo también con la vida misma o con cosas que he ido observando en mi entorno, en mi propia vida: sentirse cansado, ver a mis abuelos envejeciendo y preguntarme cómo va a ser cuando yo sea viejo, o ya preocupándome por mi mamá cuando envejezca, de hacerme cargo.
Algo que me permeó harto es que el año pasado fallecieron varios papás de amigos. Fui a muchos velorios y funerales, y eso me hizo preguntarme… Siento que en la época de Suave Pendiente escribí harto sobre la muerte, pero desde una perspectiva más romántica, como más lejana… pero ahora lo viví más de cerca y es otro el acercamiento. Entonces me puse a escribir de esas cosas pero más en serio, ya fuera de la poesía y la fantasía. Es como una temática que se repite harto en el disco y que se metió un poquito en esta canción: las preocupaciones de estar más viejo, básicamente.
¿Este show en el Club Chocolate cómo será?
Novedades y grandes éxitos. Y van a estar Scott y los Pelmazos, que también es de mis bandas nuevas favoritas. Tienen un show increíble, así que que la gente llegue temprano y no se los pierda, porque realmente son muy buenos.
¿Y habrá gira con el nuevo disco?
Estamos por anunciar una gira para octubre, cuando salga el disco. Mientras tanto no vamos a tocar, y está bueno, para terminar el disco y concentrarse. Se anunció una fecha en un festival grandote en Mendoza, que vamos a tocar con Dillom, y es primera vez que estoy emocionado por tocar con un artista de afuera. Siempre dicen como “van a tocar con este wn” y yo “ah, ya, bueno, no lo conozco”… y ahora es “¡qué ganas de conocer al Dillom!”.
Es la primera patita de una gira más grande que vamos a hacer. Vamos a volver a México, a Perú, quizás Colombia. Eso está por anunciarse luego.
