Claudio Parra ahonda en el rescate histórico de “La Ventana” y los archivos de Los Jaivas

“Yo soy el inconveniente en realidad, para hacer alguna actividad a través de las redes sociales, porque yo no soy muy tecnológico. No tengo ningún aparato aquí como para transmitir”, reconoce Claudio Parra, el mítico pianista y compositor de Los Jaivas, quien desde su casa se mantiene con varios planes en medio de la cuarentena.

Mientras esperan el momento en que se pueda volver a realizar conciertos, sea de la forma que sea, el grupo se ha mantenido activo con los planes de la Fundación Los Jaivas, que lanzó en mayo una beca para niños y adolescentes puedan aprender música, reordena su agenda y analiza los archivos históricos que tantos fanáticos esperan que vean la luz.

Una primera muestra de estos rescates es el relanzamiento de su disco homónimo de 1973, conocido popularmente como La Ventana, que regresa a las tiendas en una recreación fiel del arte original y el sonido remasterizado en CD y vinilo, gracias al rescate de las cintas originales de IRT.

¿Cómo es la historia de este disco? Dejamos aquí los detalles que nos contó Claudio Parra.

“Hay que separar los discos en dos categorías. La primera son los discos que nosotros somos los propietarios del master, que son producidos por nosotros y que son la mayoría. Nosotros somos autogestores, de hecho, empezamos nuestra historia discográfica como autogestores con El Volantín (1971), y después, los que pertenecen bajo contrato con algún sello, y en esa categoría entran tres discos que son La Ventana, que hicimos con contrato para IRT y dos discos que hicimos para EMI en Argentina (El Indio y Canción del Sur, de 1975 y 1977, respectivamente). Los que son producidos por nosotros, nos preocupamos de hasta el más mínimo detalle. En cambio, en los otros no tenemos toda la injerencia completa, porque no nos corresponde.

En el caso de La Ventana, lo hicimos bajo contrato con IRT, que era la RCA, que estaba instalada en Chile y que fue nacionalizada por el presidente Allende en el plan de nacionalización de empresas, y pasó a llamarse IRT (Industria de Radio y Televisión). Ahí nombraron a Julio Numhauser, un gran músico chileno como director artístico de un label que se llamaba Machitún, en el queiban a producir más musica chilena, y sobre todo, los nuevos grupos que iban apareciendo. Nosotros recién habíamos grabado El Volantín, Julio nos conocía, nos invitó a ser parte de este label y firmamos contrato con IRT. Después nosotros nos fuimos a Argentina, ahí firmamos contrato con EMI, y finalmente nos fuimos a Europa, y ahí empezamos la historia más larga de la discografía que es toda autoproducida por nosotros.

El catálogo de IRT después del Golpe de Estado se privatizó de nuevo, lo compró un sello que se llama ARCI. Es un catálogo muy importante de la música chilena, hay mucha gente que grabó en la RCA y en IRT, ahí están incluidas Las Ultimas Composiciones de Violeta Parra. Ese catálogo de ARCI lo han licenciado a distintas empresas, y desafortunadamente, las versiones anteriores no han sido muy cuidadas en todo sentido, tanto en sonido como gráfica. Las últimas estaban bastante regulares.

Entonces aparece este sello que se llama Al Abordaje Muchachos (Música & Entretenimiento), que son gente joven, muy amantes de la música y especialmente del vinilo, y tomaron la licencia. Ellos nos contactaron a nosotros y nosotros alcanzamos a participar en gran parte de esta producción, pero ellos ya tenían la intención de hacer algo de la mejor calidad posible, lo más parecido al vinilo original, y registraron en los archivos de ARCI hasta que encontraron las cintas más originales de esta grabación.

En esa oportunidad (1973), se hizo un master para el álbum, que eran copias de los master originales… ahora en las ultimas ediciones se copiaba también, entonces eran copias de copias, y ahí iba perdiendo la fidelidad. En esta edición, ellos buscaron los masters más originales, llegaron a los masters de los singles, y por eso se logró una muy buena calidad. A todo esto, el trabajo técnico lo hizo Mariano Pávez, ingeniero en sonido, un trabajo muy bueno de restauración y remasterización. Estuvimos involucrados, pero no en el total digamos, pero sí, estamos conformes con esta edición, la que de mejor calidad hay hasta el momento.

Foto: Pablo Ovalle Isasmendi / AgenciaUno

-¿Por qué este disco también se conoce como Todos Juntos?

El disco en el fondo se llama “Los Jaivas” nomás, el disco no tiene titulo. Después se le conoció como “La Ventana” por la carátula, que es el nombre más conocido, más usado en el fondo. Y después el mismo sello ARCI, cuando hicieron la primera edición en cassette y después en CD, fue iniciativa de ellos de ponerle “Todos Juntos”. Ellos encontraron que, como estaba el tema ahí en ese disco, a lo mejor era más atractivo ponerle ese nombre.

-¿Cómo es tu relación actual con los vinilos? ¿Escuchas muy seguido álbumes en este clásico formato?

De repente. De hecho, yo aquí en mi casa no tengo un lector de vinilos, pero lo he escuchado en casa de amigos. Personalmente prefiero el CD, lo encuentro más práctico como auditor. Ahora, reconozco todas las virtudes del vinilo. El vinilo tiene una mayor dinámica, por eso se llama análogo porque capta toda la onda, cuando hay más expansión de la onda queda grabado en el surco, entonces capta más todos los armónicos, los agudos, los graves, sobre todo los graves. Me acuerdo cuando nosotros grabábamos, en el tiempo que se grababa solo en vinilo, nos decían que no había que pasarse de los 20 minutos. Claro, nosotros queríamos siempre ponerle el máximo posible, y nos decían “escuchen los discos de los grupos ingleses”. No pasan más allá de los 16 minutos por cara, porque al tener menor duración, el surco se puede expandir más, porque si se comprime más, no tiene espacio físico en el disco mismo para tener mayor expansión. Entonces claro, mientras más tiempo le da uno, iba perdiendo calidad, especialmente en los graves. Eso después lo aprendimos (risas).

-¿Y usas los servicios actuales de música, como Spotify, Apple Music, Tidal…?

No soy tan tecnológico. Es que me acostumbré al CD y la colección de discos que tengo está toda en CD. El vinilo tiene también la ventaja de que es más grande, es más bonito, se puede trabajar más la gráfica, se lee mejor, se ve mejor los cuadros, las pinturas, en el caso de las carátulas nuestras. (Pero) yo me acuerdo que cuando se escuchaba en vinilo era tan molesto el polvo, limpiarlos, y después se escucha eso cuando uno ponía el disco…

-En el disco “Si tu no estás” de 1989 hay algunos problemas en las ediciones digitales, donde los nombres de los temas no coinciden.

Ah sí, sí, está lleno de errores, ya nos dimos cuenta. Le dimos confianza al sello, que es el que sube finalmente (los discos) y suponemos que van a hacer las cosas como tiene que ser. Ahora último nos hemos dado cuenta de que está lleno de errores en general toda la producción electrónica… y estamos haciendo los trámites para corregirla, porque como nosotros no tenemos el acceso directo, tenemos que pasar por el sello. Estamos en eso.

Foto: Pedro Cerda / AgenciaUno

La edición mejorada en vinilo y CD de La Ventana es el primer paso de una serie de lanzamientos históricos que planean Los Jaivas para esta década. Según nos adelantó Parra, lo más importante será el rescate de grandes conciertos de la historia del grupo, entre los que se contempla la reedición del álbum Los Jaivas En Argentina, disco en vivo solo editado al otro lado de la cordillera, cuyas cintas fueron regresadas a la banda tras la gestión del Instituto Nacional de la Música (INAMU).

“Nos dieron la licencia exclusiva para siempre. Esa grabación la hizo la misma productora que hizo la gira, ellos produjeron ese disco inicialmente y salió editado por el sello Music Hall, pero esa empresa no existió más después, quedó ahí en los archivos del sello nomas (…) El sello quebró y estaba todo el archivo de ellos en una situación legal bien compleja, en el fondo no era de nadie, y hubo una institución argentina que crearon los músicos, hizo la gestión y se batieron por conseguir la liberación de ese catálogo hasta que lo lograron legalmente. Hicieron todo un proceso legal bien interesante”.

-¿Hay algún concierto que le gustaría ver editado próximamente?

Bueno, nosotros hicimos en el 73 en febrero, un festival que lo llamamos Los Caminos Que Se Abren, porque queríamos juntar a los grupos que estábamos en la misma onda, no solo de Chile sino que de otros países, y ahí nos conocimos con el grupo El Polen, de Perú, y en ese tiempo vivían aquí en Chile dos brasileros bien importantes: uno era Manduka y Geraldo Vandré. Hicimos ese festival con ellos, los invitamos a El Polen y también a Los Blops, en el tiempo que se llamaban Parafina. Ese festival lo grabamos y estamos viendo la posibilidad de editar. Lo tenemos completo.

– El próximo año se cumplen 40 años de Alturas de Machu Pichu. ¿Están planeando algún tipo de celebración?

Sí sí, o sea, lo tenemos en cuenta, todavía no hemos decidido qué es lo que vamos a hacer, pero lo tenemos ahí en cuenta.

https://youtu.be/tEO7uJANzNE

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