We'll never let go: Leonardo DiCaprio y el Oscar

leoglobes3-xlarge

Steve Buscemi, 0 veces. Gary Oldman, una vez. Edward Norton, 2 veces. Brad Pitt, 4 veces. Amy Adams, 5 veces. Glen Close, 6 veces. Peter O’Toole, 8 veces. Así podría seguir una larga de lista de actrices y actores muchas veces nominados a los Oscar, pero ceremonia tras ceremonia no han hecho nada más que ver como otro de sus colegas recibe la dorada estatuilla de 3,85 kg.

Sin embargo, el mundo pronto se concentró en un nombre en particular, uno que esta noche vio como la sexta vez se convirtió en la vencida: Leonardo DiCaprio.

Si bien la carrera de DiCaprio comenzó con pequeños roles hace 27 años, en 1989, el salto mundial se lo pegó cuando de querer ser el rey del mundo en Titanic, la múltiple ganadora de la ceremonia de la Academia del año 1998. Sin embargo, Titanic además de ser un tremendo éxito de taquilla, también significó el encasillamiento de Leo en el rol del niño bonito de la película, etiqueta que a punta de esfuerzo y grandes papeles consiguió sacarse.

De subestimarlo por haber estado pegado en forma de poster en las piezas de muchas quinceañeras del año 2000, DiCaprio pasó a ser uno de nuestros favoritos en cada ceremonia que pasaba. Quizás uno de los principales responsables de esto sea Martin Scorsese, legendario director, quien encontró en DiCaprio a su nuevo colaborador favorito, tal como lo fuera Robert DeNiro desde Mean Streets (1973) hasta Casino (1995). Cada colaboración se convertía en un incesante deseo de que ambos ganaran una nominación y una estatuilla en su categoría correspondiente, siendo el año 2007 el indicado para que luego de seis nominaciones -igual de DiCaprio esta noche-, consiguió por fin el Oscar a Mejor Director por The Departed (2006).

Estadísticas a parte -y las nominaciones a actor secundario por What’s Eating Gilbert Grape? (1993), actor principal por The Aviator (2005), Blood Diamond (2007), The Wolf of Wall Street (2014) y The Revenant (2016); además de productor en The Wolf of Wall Street– ¿por qué queríamos tanto que Leonardo DiCaprio ganara? Después de que las generaciones anteriores a la nuestra tuviese grandes de la actuación como Al Pacino y el mismo De Niro, DiCaprio se convirtió, con cada papel mejor que el anterior, en el gran exponente actoral de la generación en la que vivimos. El jovencito bonito de la película que tomó el camino difícil y prefirió dar complejas películas, en vez de quedarse con la comedia romántica en la que un look como el de él encajaría de manera perfecta.

En DiCaprio encontramos la metáfora precisa para cada vez que algo que esperábamos nos era negado por vaya a saber uno qué circunstancias. En DiCaprio encontramos la forma de salvar a Jack del gélido océano Atlántico y subirlo a la tabla dándole el Oscar; nosotros fuimos Rose y nunca lo dejamos ir.

Y hoy por fin Jack se salvó.

Pero nos queda una duda, y cómo diría Marc Anthony: ¿ahora quién? ¿a quién le hacemos barra ahora?

Comentarios

CONTENIDO RELACIONADO