Iggy Pop: "The Idiot" y las ventajas de aceptar una mano estirada

The Idiot

Cuando la resaca comienza a disiparse y los desmanes hechos por uno quedan al descubierto, la sensación de estar entre la espada y la pared es inminentemente agobiadora. Lamentablemente hay momentos donde aquella espada sí logra apuñalar a la presa y para lamento de algunos, la industria musical puede ser muy severa al momento de castigar.

Inimaginable era, para los fanáticos, que una de esas víctimas sería alguien tan espectacular como Iggy Pop, quién junto a sus compañeros de The Stooges se encontraba brillando en la cima -dentro de su nicho- tras el lanzamiento de materiales respetados e inigualables como el álbum homónimo “The Stooges” (1969), “Fun House” (1970) y “Raw Power” (1973). Tan icónica era su salvaje parada rockera, desafiante y bélica, que fue proclamado como el padrino del movimiento punk.

Sin embargo, la buena racha no duró mucho y The Stooges se disolvió principalmente por la adicción a la heroína de Iggy. Luego de eso, el porvenir era bastante lógico para la iguana, las juergas incontrolables sumado a la densa y tumultuosa experiencia profesional con los sellos Elektra y Columbia, terminaron por enlodar por completo su reputación. Reputación que no podía limpiarse tan solo con virtuosidad.

La popularidad tampoco importaba porque el poder era demasiado, él lo admitió más adelante en una entrevista en 1997: “éramos una banda desgarrada, súper heavy, a punto de estallar, cargada de gasolina y nadie podía tocarnos”.

El asunto era que después nadie quería relacionarse con él, no había caso. Ni aunque se descartara por un tiempo para calmar las aguas, ni aunque fuera noticia que se autoimpuso internarse en una institución mental y llevara meses limpio, ni siquiera pidiendo una segunda oportunidad; las discográficas no iban a arriesgarse después de tan nefasta época. Pero no cualquiera es amigo de David Bowie, y cuando el Duque Blanco anda sediento de inspiración cosas maravillosas pasan.

Es importantísimo saber el contexto, porque aquella estirada de mano culminó en salvar a un amigo de la aniquilación profesional y dar vida a uno de los debuts solistas más interesantes y fructíferos de la historia de la música. Y cómo no iba a serlo, si la producción estuvo en manos del camaleón indiscutido del rock.

He ahí el nacimiento de “The Idiot” (1977), álbum que abandona el caos y la típica sección rítmica que ametralla de los Stooges por un sonido mucho más calmado, calculador, envolvente, oscuro y anestésico. Ha sido comparado con el “Low” (1977) y “Heroes” (1977) por sus sonidos atmosféricos y su inclinación por lo electrónico, y no es mera coincidencia, ya que todos brotaron en la época de la trilogía de Berlín.

En propias palabras de su autor, el disco es “una mezcla entre James Brown y Kraftwerk”. Sus palabras pueden entenderse a la perfección al escuchar el solo de saxofón de “Tiny Girls”, los prestigiosos bajos cortesía de George Murray, o la apertura del álbum, “Sister Midnight”, única canción que no fue escrita por Pop ni Bowie, sino que el guitarrista puertorriqueño, Carlos Alomar. Y canción que más tarde, y con nueva letra, se convertiría en “Red Money” de Bowie

Sin embargo, las letras de Pop marcan la diferencia al interpretadas como exhaustos e intranquilos aullidos, que evidencian la introspectiva redención del músico. Y así como la música lo llevó al lado oscuro, desde allí la música también pudo rehabilitarlo a través de nostálgicas odas que hacen memoria hacia su descontrolado pasado, como en “Funtime”, uno de los temas más icónicos donde aquellas salidas llenas de excesos de sexo y adicciones del cantante cobran protagonismo.

Las primeras presentaciones en vivo de “The Idiot” se realizaban con Bowie en el piano. “Sister Midnight” fue la primera a estrenar durante el tour del “Station to Station”. Pero “Funtime” se convirtió en una de las más icónicas:

O la madura “Dum Dum Boys”, que muy apegada al estilo de “Station to Station”, recuerda a los ex compañeros de banda del cantante. Esta canción fue percibida como “el gran paso” del artista para salir de su insanidad mental, como si mirando desde lejos y a través de su introducción hablada, pregunta qué es de todos: “¿Cómo va Dave?”, “Ahogado en alcohol”, ¿Cómo va James?”, “Se ha enderezado”. 

No todo es perdón, también hay bromeo, como en “China Girl”, originalmente titulada “Borderline”, donde el chico de Detroit imita a Bowie en el cántico. Mas “Nightclubbing” se coronó como la más icónica, como el himno inevitable. Creada en el momento menos esperado, haciendo nada. Durante la madrugada después de un día ajetreado, Bowie se encontraba jugando en el piano hasta que irrumpe Pop, al escuchar la base con la que jugaba su amigo, escribió la letra en 10 minutos. La canción fue un hitazo.

“Nightclubbing” está incluída dentro del soundtrack de la película de Danny Boyle “Trainspotting” (1996). En el filme también se encuentra la canción “Lust for Life”, que será lanzada meses más tarde.

“The Idiot”, considerado para Pop como un “álbum de libertad”, llegó a estar en el puesto 72 de los “Billboard 200 Chart” y 30 dentro del ranking de Reino Unido. También fue alabado dentro del mundo de la música, al respecto, Siouxsie Sioux lo describió como “la reafirmación de que nuestras suposiciones eran ciertas: el hombre era un genio y ¡qué voz!”. Además, fue citado como fuente de inspiración de bandas como Depeche Mode, Nine Inch Nails y Joy Division, de la última, afirman que su vocalista Ian Curtis cometió suicido mientras escuchaba el lado B del álbum.


Cuando se anunció oficialmente el fallecimiento de David Bowie a sus 69 años, Iggy Pop dijo: “la amistad se dio básicamente porque este tipo me rescató de cierta aniquilación profesional, y quizás también personal. Tan simple como eso. Mucha gente sentía curiosidad por mí, pero él fue el único que tenía lo suficiente en común conmigo, y que realmente le gustaba lo que hacía y tenía intenciones lo suficientemente decentes para ayudarme. Hizo una gran cosa. Me resucitó. Era más un benefactor que un amigo en la manera en la que la mayoría de la gente piensa de una amistad. Se corrió un poco de su camino solo para depositar en mí algo de buen karma”.

 

 

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