Apañe como resistencia: el panorama de la música en vivo bajo pandemia

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Sábado 14 de marzo. Fernando Milagros, junto a otras agrupaciones como Metalengua y el argentino Loco Pepe formaban parte de una nutrida cartelera en el Trotamundos Terraza de Quilpué. Indie, folk y reversiones de cumbia en nota trasandina eran las atracciones de esa noche. Las últimas que pudieron recibir público.

Dos días después, el local debía anunciar la suspensión de una seguidilla de conciertos a desarrollarse en las próximas semanas. Todo esto a causa de la propagación del coronavirus a nuestro país.

La baja de no contar con shows en vivo contagió rápidamente la situación en el país. Ese mismo sábado, The Offspring se presentaba en el Movistar Arena. A los pocos días se conocía un caso COVID positivo que estuvo en el sector de cancha. Días después, se anunció la suspensión definitiva de la décima versión de Lollapalooza en Chile. El panorama de los eventos musicales se fue a negro.

La crisis obviamente afectó a las y los trabajadores de la música, tanto delante como detrás del escenario. Técnicos y personas encargadas del booking o la comunicación de bandas y artistas del medio nacional, vieron una para en sus labores. Una para sin clara fecha de reanudación.

“Luego de haber hecho un montón de actividades en casa y acústico, que estuvo bien entretenido al principio, esto es lo que se echaba de menos. Volver a los conciertos, aunque sin público”, señala José Mardones, de Disco Intrépido. El productor, también proyecta a futuro cómo serán las próximas presentaciones en vivo, reconociendo que será un proceso escalonado. “Junto a Matucana100 tenemos la idea de hacer algunos conciertos en diciembre, pero está todo en veremos. No sabemos si podrá ser con público reducido, o solo online. El plan es hacer algún show a banda completa, pero hay que ir paso a paso”.

Tras la tormenta sanitaria, de a poco comienzan a aparecer atisbos de luz. Prehistöricos y Simón Campusano se encuentran en el local de la quinta región para grabar conciertos tanto para el propio Trotamundos, como para el festival mexicano Frijol Mágico. Sin la energía y el feedback del público, pero ya con las luces por encima de las cabezas, ilumninando un panorama que parecía sombrío.

“Con la pandemia me he concentrado a hacer clases particulares. Y ahora de a poquito estamos empezando a tocar de nuevo para generar contenido de otra forma”, declaró la voz de Niños del Cerro, quien extraña las presentaciones en vivo, pero sabe que “es lo que hay que hacer por ahora”.  Palabras que comparte Sebastián Quinteros de Saltador: “ha sido complejo, porque empiezas a darte cuenta lo que entregaba las cosas que uno hacía como ensayar. Lo bueno es que la música sigue apareciendo y puedo encontrarla en distintos espacios”.

Expresiones que necesitan poder salir, así lo señala Tomás Preuss de Prehistöricos. “Debemos encontrar la manera de estar unidos desde un lugar tan importante como la cultura. Las primeras necesidades son primordiales, pero luego de tantos meses hay otras, también el alimento cultural y espiritual. Es necesario que no se pierda”.

Quien acompañó al compositor fue Yaney, quien se reencontró con la música tras los primeros meses de pandemia. “Tuve la suerte de darme ese tiempo para mí, he podido crear hábitos saludables para mí, aunque extraño mucho a mi familia. Cuando empezó la pandemia estuve muy alejada de la música. Pero ahora hace poco me puse a componer de nuevo, con ECSDLQHP estamos adelantando material y fue bacán volver a tocar canciones de Prehistöricos. Fue muy lindo volver a las pistas, porque yo sola me había alejado”.

En Santiago, la mítica Blondie no ha dejado de llevar la fiesta a su público a través de transmisiones cada sábado, y con playlist a través de Spotify. Por si fuera poco, un par de conciertos se han realizado en estos últimos meses. Uno de esos shows fue el de la banda porteña Adelaida, quienes aprovecharon de lanzar su último disco “Animita”, estrenado en marzo pasado.

Rediseñar y adaptarse. Es la tónica que sigue Michel Feliú, encargado de los conciertos en Trotamundos. “Ha sido super difícil enfrentar la pandemia. Nos reinventamos con el delivery de productos y eso nos permitió aguantar hasta poder reabrir. La reinvención máxima fue armar un estudio de grabación para las bandas y transmitir vía streaming”, declaró. Transmisiones que han llevado a que se genere un espacio audiovisual variado cada semana, donde el jazz, charlas sobre técnica y emprendimientos locales acompañan la música en vivo de distintos artistas.

Dentro de los próximos días una nutrida cartelera online del local quilpueíno incluye las presentaciones de Tata Barahona, Como Asesinar a Felipes y Kuervos del Sur. Todo con aporte voluntario, para poder apoyar a las y los músicos junto a todo un equipo detrás, quienes han sido económicamente afectados por la pandemia.

Conciertos online desde las propios salas de conciertos, una alternativa que parece tomar fuerza. Para lograr sacar adelante a la escena ante el arrasador paso que ha tenido el COVID-19 en el mundo de la cultura, especialmente la música. Así es, como bajo la distancia y el cuidado, el apañe se vuelve resistencia.

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