¿Por qué el Melodrama de Lorde marcó tanto? -y porqué lo sigue haciendo-

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Es díficil pensar que un disco puede adueñarse de sus oyentes desde un primer instante, sobretodo si hablamos de una audiencia joven que consume música como cambiar de ropa interior, pero por ahí por junio de 2017 la neozelandesa Lorde se robó los corazones, las lágrimas, las noches, los amaneceres y todo lo que puedas imaginar con su segundo trabajo de estudio: “Melodrama”.

El concepto de “Melodrama” puede ser visto simplemente como un doloroso quiebre con tu primer amor, ese que uno tiene cuando es adolescente, una edad donde todo aflora de una manera más intensa, genuina, pero a la vez fogosa… y si nos adentramos un poco más en las entrañas del cuerpo de 11 canciones también podemos ver esa transición entre la adolescencia y la adultez, cuando te encuentras ese complicado mundo que parece ser una mierda -o lo es- y no te queda otra que vivir el día a día, emborracharte un fin de semana, besar a extraños en la disco, amanecerte con ellos y pretender que estás en tu mejor momento, pero en verdad por tu mente todo está hecho un desastre.

“Melodrama” es simplemente lo que toda una generación siente y quiere escuchar, un disco lleno de himnos, canciones pop con estructuras poco tradicionales de la mano del productor estrella del momento, Jack Anthonoff, y con letras en las que increíblemente Lorde luce su poesía, su descontento, su corazón roto y decepcionado y como empezó a sanar luego de varias noches, fiestas, affairs de una noche y caminatas por la ciudad tratando de encontrarse a sí misma.

Cada año miles de fans le escriben a Lorde conmemorando un nuevo aniversario de su tan aclamado trabajo, en donde se ven muestras de agradecimientos por salvarles la vida, acompañarlos, sentirse de alguna forma abrazados a lo largo del disco y que aún sigue en constante rotación a pesar de todo el tiempo que ha transcurrido desde su lanzamiento.

Han pasado ya 3 años del lanzamiento de “Melodrama”, un disco intenso, cargado, personal, intrigante, inteligente y oscuro con melodías pegadizas, que deja sin respiro al que logre resonar con sus temáticas, esas mismas que sacaron de un lugar oscuro a muchas personas, pero que a la vez al concluir deja una incógnita en su última línea que hoy está más que nunca en la palestra “¿Qué mierda es un lugar perfecto?” dice en “Perfect Places”, probablemente nadie sabría responder esa pregunta, pero ahí está Lorde que responde por ella y por todos: “Vivir y morir cada noche y sentir la fiesta en los huesos… aunque sea otra noche insípida”.

Simplemente un manifiesto juvenil universal que une a toda una generación incomprendida, cansada, diferente y ecléctica que vive cada día su propio melodrama y nadie se da cuenta, pero Lorde fue esa voz que cantó por todos, lo sigue haciendo y probablemente siempre lo hará mientras “Melodrama” no pierda en algún momento de la vida sus vestigios.

Versos como “We’re L-O-V-E-L-E-S-S generation” o “We told you this is melodrama”, probablemente sería un cántico unísono que visibilizaría a un grupo de jóvenes y avergonzados que han crecido bajo una concepción de amor que por más que no toleren, no logran destruir por su base firme o como se venera a héroes que no los representan, y por lo mismo los derriban y entonces se dan cuenta que estos salvadores no existen, jamás lo hicieron y ahí está “Melodrama”: el soundtrack de esa imaginaria legión, revolución, religión, generación, o como se quiera llamar, pero que poco importa darle un nombre, porque el sentimiento será el mismo.

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