“Misanthropy”, el nuevo disco de Kjander, tiene 13 canciones que mezclan electrónica, experimentación, ruido y melodías pop, sin quedarse en un solo molde. Hay criaturas, paisajes raros y sonidos medio incómodos, como sacados de un sueño extraño.
Las canciones se hicieron en momentos y contextos distintos, pero Bastián logró que funcionen juntas. Algunas partieron como ejercicios, otras salieron de impulsos más espontáneos y varias cambiaron harto mientras las producía. Por eso es un disco que no se queda quieto y salta de una estructura a otra.
Lo mismo pasa con las referencias. En el disco aparecen electrónica experimental, noise, pop, sonidos de los noventa, percusiones latinas y pasajes más atmosféricos, que Kjander va mezclando de forma intuitiva.

La voz también entra en esa búsqueda. En varios temas está manipulada, deformada o usada como una textura más, y las letras muchas veces salen sin planificar. En vez de contar historias cerradas, el músico trabaja con imágenes, sensaciones y palabras que van apareciendo mientras compone.
Kjander repasa junto a LaRata.cl el proceso detrás del disco y las ideas que dieron origen a sus 13 canciones.
1. XEROFAUNA
Siempre pensé, desde que hice el tema en 2025 para un taller de armonía, que “Xerofauna” abriría el EP o LP. Nació cuando todavía no tenía muy claro el concepto del álbum, pero sabía que quería lanzarla.
Es el primer tema que compuse de principio a fin en Ableton, ya que también trabajo en FL Studio. Es uno de varios en los que utilizo mi voz y luego la manipulo para cambiar el pitch, el tono y la vibra en general. Me inspiré mucho en las composiciones de Doon Kanda.

También sabía que no quería una letra concreta. Grabar lo primero que salga del cuerpo es una de mis técnicas: nunca planifico las letras, sino que aparecen espontáneamente. Es muy representativa de mi estilo espontáneo e instintivo para componer.
Luego mezclo percusiones latinas y creo una base textural y noise, reminiscente del funk brasileño, para terminar con percusiones metálicas.
2. CHUNGUNGUITO3000
Creo que es la más caótica sonoramente porque tomo “No me arrepiento de este amor”, de Gilda, y la reimagino completamente: ¿qué pasaría si Gilda hiciera hyperpop en 2026?
Tiene percusión y sonidos de cumbia, junto con una voz muy distorsionada y subida de pitch, y aun así, de alguna manera, no pierde esa organicidad de la cumbia. A medida que la iba construyendo me percaté de lo “progresiva” que sonaba, porque todas sus secciones son totalmente diferentes entre sí.
Conceptualmente es el core del álbum porque engloba todo lo que contiene y marca muy bien la pauta para lo que sigue.

3. ESPINAS
Lo pasé muy bien componiendo este track. Tomé un sample de kuduro y me puse a reimaginarlo: me apropié de esos sonidos y trabajé mayormente con samples.
Tiene un tempo un tanto frenético y se siente muy densa. Está cargada de pads, efectos de radio y algunos samples de breakbeat. Al mismo tiempo, tiene un aire melancólico que siento que representa muy bien esa melancolía latina y la contraposición entre elementos tristes y enérgicos tan presente en nuestra música.
4. AGORAFOBIA!
Agorafobia es la más personal de todas. Conceptualmente tomo la idea de la agorafobia y lo que siento cuando tengo crisis de pánico producto de la exposición al exterior, y llevo todo eso a mi propio espacio, en este caso mi pieza, que es donde compongo todo.
Quizás hay un afán por conectar o por vencer mis miedos. Por eso aparece el sonido de una multitud a mitad del track y la canción llega a sonar tan extrovertida.

Nació a partir de un sample de reggaetón puesto al doble de tempo, que luego, por momentos, vuelve a su tempo normal.
5. FERAL
Es otro track que considero personal. Habla de la alienación y de la transformación de alguien en un ser bueno o malo (eso da igual), pero plantea ante todo un cambio.
Parte de la percusión está hecha con mi propia voz y con un beatbox que grabé con mi celular. Lo demás son samples de breakcore deconstruidos. Aunque es rápida, mantiene una vibra melancólica y ambient.
6. MÉDULAMÁQUINA
Es una de las más raras del álbum y creo que marca un antes y un después en mi forma de componer, porque utilizo varias herramientas generativas de Ableton. Por eso, muchos de los sonidos presentes se escuchan una sola vez y luego desaparecen.
Intento jugar con la repetición, pero con una repetición que progresivamente distorsiona las cosas. Eso se nota tanto en la melodía como en los sonidos de fondo.
El concepto era crear un juego o una tensión entre elementos orgánicos e industriales (de ahí el nombre), como dos fuerzas opuestas que intentan llegar a un consenso. Me parece que esa tensión es también un rasgo cultural de Latinoamérica: vivimos constantemente entre lo que anhelamos ser y lo que somos.

7. LUNITA
Está totalmente inspirada en Los Thuthanaka. Quise crear una especie de noise caporal siguiendo un poco la huella de “Médulamáquina”: nuevamente aparece esta idea de tomar dos fuerzas que intentan coexistir, aunque esta vez de una manera más explícita.
Es una de mis favoritas del álbum porque siento que es de las más entretenidas de escuchar, o quizás de entender. Disfruté mucho armando las partes con mi guitarra, y ese solo largo del final nació de un amigo que escuchó el tema y terminó componiendo conmigo esa sección para rematarla.
Originalmente era bastante tranquila y ambient, pero justo antes de lanzar el álbum decidí darle esa densidad y suciedad noise.
8. MURCIÉLAGO
Es la única del álbum en la que canto de principio a fin. No me considero cantante ni siento que tenga una voz particularmente hecha para cantar, pero quería experimentar y descubrir cómo sonaría una cumbia ambient, melancólica y medio shoegaze.
Si bien esta no es la versión original (tuve que rehacerla), estoy bastante conforme con cómo resultó. La letra habla de dejar ir, pero también de recordar tanto las cosas buenas como las malas.

9. SAYU
Tiene el nombre de mi gata. También canto un fragmento de esta canción. Aquí experimenté bastante con el paisaje sonoro y con una estructura más progresiva: tiene cuatro secciones muy marcadas, pero siento que funcionan bien juntas.
Para darle todavía más texturas, me compré una flauta en una importadora y grabé las notas. Quería darme el gusto de experimentar con algo más tangible, considerando que el track es 95% digital.
10. LOS HALAHÁCHES
Aquí tomé una grabación antigua que tenía de mi kalimba. Creo que la grabé en 2023, cuando me la compré en la calle. Le cambié el pitch y luego empecé a experimentar con samples de silbatos de la muerte aztecas.
Terminó convirtiéndose en un paisaje sonoro muy tétrico y étnico, que era justamente lo que buscaba porque la siguiente parte del álbum avanza hacia algo más ambient y oscuro.
El título alude a un espíritu que aparece en la ceremonia selk’nam del Hain y que los hombres denominaban Kótaix. De hecho, esa imagen emblemática de la figura con grandes cuernos horizontales corresponde a su representación.
11. BOSQUE
Es la última que compuse y originalmente no tenía previsto incluirla en el álbum. Inspirándome nuevamente en elementos de la cultura selk’nam, quise crear una especie de track ritualístico y oscuro.
Vuelven a aparecer mis voces distorsionadas y algunos samples que manipulé para volverlos más oscuros, como las voces que aparecen hacia la mitad del track.

12. QUIMERA
Fue la primera que hice para el álbum, una de las que más me gustan y creo que también una de las más memorables porque es muy rara. Es la primera de dos canciones que hice en FL Studio (La otra es Feral), programa al que intenté sacarle todo el provecho posible.
Me inspiré principalmente en Aphex Twin, sobre todo en la forma de mezclar las percusiones. Tiene cierto aire techno, pero al mismo tiempo funciona como un viaje ambient que va abandonando progresivamente el cuerpo. Parecen varios temas contenidos en uno, aunque están conectados por determinados elementos.
Creo que todos somos quimeras en varios sentidos, y quería inspirarme en la naturaleza humana para crear el track. Tiene además un visualizador que hice con MidJourney que a mí me encanta.
13. IMBUNCHE
Inspirándome en el mito de Chiloé, quise representar principalmente la muerte del álbum. Me llama mucho la atención la historia de estos seres, que eran despojados de sus familias (o vendidos por ellas) para ser utilizados por brujos y proteger sus cuevas.
Aquí vuelve a aparecer una de las ideas que atraviesa el álbum: la figura del monstruo y la alienación respecto del mundo.