Este próximo 24 y 25 de septiembre, se realizará una nueva edición del festival En Órbita, tras ocho años de ausencia en la sala de eventos Basel, en la comuna de Independencia.
Este encuentro, una cita ideal para los amantes del rock, pop y electrónica, con todas sus variantes y mezclas entre medio, contará con varios artistas chilenos que han sabido mantenerse activos con interesantes álbumes y que han expandido sus horizontes más allá del territorio local.
Uno de ellos es Diegors, alter ego del músico Diego Morales, una de las figuras más relevantes de la electrónica chilena. Además de ser un exponente activo en innumerables fiestas santiaguinas, en el 2025 lanzó su más reciente álbum, “A Poca Luz”.
Conversamos con este músico en la previa de En Órbita sobre sus últimos movimientos, su opinión actual de la vida nocturna capitalina y cómo prepara su set para este festival.
¿Cómo es para ti ser parte de un festival como En Órbita, que sirve como otra vitrina para mostrar tu música?
Para mí es importante y estoy muy feliz con la invitación, porque me gusta mostrar mi música en lugares que no son puramente de música electrónica o de baile. Además, vengo de una escuela bien de rock y hardcore, así que de cierta manera se siente natural, aunque también no es lo más común. Voy con muchas ganas de tocar.
¿Hace cuánto que no tocabas en un festival así?
No sabría decirte. Creo que toqué en otra edición de En Órbita, y he tocado en varios post shows, pero un festival así, más “roquero”, no recuerdo algo tan reciente. Sí estuve en los primeros Fauna. Tampoco había estado antes en Basel, así que también es entretenido conocer lugares nuevos que se están abriendo.
Después de más de dos décadas en la escena, ¿cómo ves su evolución (o su no evolución)?
Hay aspectos que han evolucionado, por lo menos en parte de la electrónica: ahora hay más público para los distintos subgéneros y los más jóvenes están saliendo harto a bailar. Pero eso no siempre viene acompañado de buena infraestructura. Eso siento que Chile está al debe con buenos clubes, y por ende, con buenos sistemas de sonido, que siempre es ideal para la música de baile.
Pero igual se hace buena música y siempre hay buenos exponentes. También hay cosas cíclicas. Yo creo que ahora es más difícil para el ámbito de la vida nocturna y cultural, por el poco apoyo del nuevo gobierno a la cultura. Al mismo tiempo están apareciendo nuevas bandas de rock con éxito, lo que impulsa que haya más escena y más festivales usando distintos espacios. Se mezclan influencias nuevas y antiguas, y eso a veces resulta en algo que de repente es más original, más que copiar tanto.
El año pasado lanzaste “A poca luz”, tu último álbum. ¿Qué tiene que pasar para que una colección de creaciones se convierta en disco, y no queden como canciones sueltas?
Pasa que siempre estoy haciendo música, independiente de la idea de editarla. En este caso empecé a hacer temas más down tempo o deep house, algo más tranquilo aunque igual es música electrónica y bailable. Empecé a explorar eso en EPs anteriores, y me interesó seguir por ese lado hasta que tuve una buena colección de temas.
Ahí me paso que mi amiga Lorena Álvarez, escuchó algunas cosas y, como es pianista seca, se animó a tocar el piano en varios de ellos y fue tomando forma como tal. Su colaboración fue bien activa en el disco.
Después, lo escuchó el DJ Jus-Ed, dueño del sello Underground Quality, y surgió la posibilidad de editarlo con ellos. Se dio muy bacán porque para mí es como un sueño editar por este sello. Salió en vinilo, principalmente por la distribución del sello en Europa y Estados Unidos; trajeron una tirada a Chile que se vendió por completo. Si bien, no hubo gran campaña de prensa, porque es un sello más de nicho, pero los Djs que lo aprecian lo están tocando.
¿Van a sonar temas de este disco en tu set de En Órbita?
Probablemente no, porque me toca un horario de cierre, más enfocado en la fiesta, para mantener el ambiente después de los conciertos. La música del disco sería más para un set de apertura.
Mi set siempre está enfocada en el house, pero como la veo yo, que es en el fondo más un espíritu que como un género rígido. Dentro de eso cabe mucha música: cosas funky, ochenteras, algún tema conocido y otras más arriesgadas, cuando ya se tiene al público enganchado. Esa es la idea, ¿no? Que todo se vaya dando y enganchar ahí al público con la música.